Nieta de María Mátuz desea se escriba un libro de la famosa curandera
Crear un libro donde se cuente la vida de una de las curanderas más famosas de México, María Matuz y donde se publique y quede para futuras generaciones su legado curativo, es la idea de Araceli Vázquez Valdez.
Nieta de la curandera, quien está por cumplir dos años desde que falleciera en la comunidad de Casas Blancas, poblado de Vícam, manifestó que le hace falta un escritor o redactor que le ayude a plasmar sus ideas.
“Es mi plan, hacer una pequeña historia de ella, lo tengo pensado, pero no tengo quien me guíe sobre cómo hacerlo y sería muy bueno porque la gente tiene que saber cosas extraordinarias sobre ella”, afirmó.
Aunque no se sabe con certeza su edad al morir, María Matuz contaba según sus familiares con 105 años y su vida la dedicó prácticamente a curar a personas que de todo el País y del extranjero buscaban con ella remedio a sus males.
Por ello, la idea de su nieta es que su legado de curación, oraciones y juramentos no se pierda y quede plasmada en un libro.
“Toda mi vida he sabido cosas que me han dejado con la boca abierta, como fue su niñez, la verdad mi abuela tiene una historia muy bonita, pero al mismo tiempo triste, muy triste”, enfatizó.
La señora Matuz, contó, comenzó a curar cuando tenía diez años de edad. Un hombre llegó a su comunidad con una llaga en una pierna, ella lo vio, fue a buscar la miel o goma de un mezquite y se la untó en la herida con sus propias manos. A los dos días sanó.
Ahí ella supo que sabía curar, llegaban niños con alguna enfermedad y ella les daba alguna rama o hierba, así comenzó el legado de una aprendizaje innato, de un don apenas descubierto que le dieron profetas celestiales.
Se cuenta que en sueños, estos profetas llevaron a María Matuz a recorrer selvas, desiertos y el fondo del mar y de cada uno de estos lugares le dijeron que servía para curar a la gente enferma y cuando la despidieron le dieron la tarea de ayudar.
“Yo en el libro contaría también algunos testimonios de la gente, sería muy bonito que se platicara esto porque ella fue una gran mujer y alguna vez me dijo que sería bueno que se pusiera un cuaderno donde la gente contará cómo fue que se curó”, afirmó.
Araceli comentó que no le parece justo que el legado de su abuela quede sólo en la memoria de sus familiares, sino que el mundo sepa quien fue.
Ayudan a enfermos
Luego de la muerte de la curandera, son varias nietas, pero en especial Araceli Vázquez, junto a su madre, quienes decidieron, por orden de su abuela, continuar con la ayuda a las personas, pues considera tiene el don para sentir la energía.
El crecer junto a su abuela le dio la oportunidad de aprender sobre ella, de lo que hacía, sus oraciones, las pócimas y de poder conocer la energía de las personas, tal como lo hacía su abuela, por lo que cree heredó ese don.
“Nosotras crecimos junto a mi abuelita, siempre vivimos con ella, atendimos gente siempre con ella y tratamos de seguir ayudando a la gente porque no nos podemos negar a dar a conocer o compartir lo que ella nos enseñó”, afirmó.
El gusto que le quedó a las nietas, como Araceli, es que pueden apoyar a las personas a curarse de alguna enfermedad o bien a quitarles energías negativas impuestas por otras personas.
“Ella tenía un don muy grandote y pues no sé si lo vayamos a ir adquiriendo también, pero si hay algo de eso, de hecho ella se dio cuenta de quien de nosotras podía seguir haciendo lo que ella hacía”, explicó.
La señora Matuz nunca habló el castellano, siempre en la lengua Yaqui, pero tenía intérpretes, que eran sus mismas nietas.
En la energía
La joven curandera aseguró que al igual que su abuela pueden atender enfermedades de todo tipo que curan con hierbas naturales y basados en la percepción de la energía de una persona es como saben si trae un mal impuesto o es una enfermedad natural.
“En la energía de la gente ahí es donde uno se da cuenta cómo anda la persona, hay los mal puestos y las enfermedades naturales, lo natural pues ya lo trae uno pero hay envidias, maldiciones, magia negra o bien se puede traspasar la energía negativa de otra persona”, añadió.
A quienes acuden con ella como curandera, dijo, se les pide una pequeña muestra de orina la cual analizan de vista y dependiendo del color se conoce si la persona tiene alguna enfermedad y sobre el diagnóstico se hace un tratamiento natural.
Aseguró que esa misma técnica utilizaba la señora María Matuz, la cual consistía en limpiar la energía negativa de las personas mediante la oración, mediante un don divino con el cual nació.
“Ella descubrió ese don en algunos de nosotros y dijo que iba a haber a quien le gustara este camino y a quien no, y es que lo traemos en la sangre, el legado de mi abuela tiene que seguir en hijos, nietos, bisnietos”, refirió.
A la señora Matuz la visitaron grandes personalidades, como el pintor José Luis Cuevas, el cantante Joan Sebastián, Abraham Zabludovsky, la actriz Laura Flores, así como famosos luchadores y beisbolistas, entre otros.
La familia continuó con la tradición de su abuela, quien no cobraba por sus curaciones o consultas y sólo recibía lo que la gente les quisiera entregar.
“Mi abuela siempre nos decía que no cobráramos y que ayudáramos siempre a la gente porque con fe se acercan a nosotros y con esa misma fe las curamos y hay gente de todo, quienes sólo dan las gracias y quienes son generosos”, citó.
Estas ideas, frases, citas y recetas de la señora María Matuz son las que se planean editar en un libro que podría estar al alcance de todos, pero se requiere de un escritor que plasme las palabras de los familiares de la famosa curandera.
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