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De la pepena a la mesa: Familias del Valle del Yaqui obtienen ingresos con cebolla rezagada de las cosechas

Hombres, mujeres y niños aprovechan productos que permanecen en los campos tras la recolección comercial para consumo propio o venta en comunidades de la región.

De la pepena a la mesa: Familias del Valle del Yaqui obtienen ingresos con cebolla rezagada de las cosechas

CIUDAD OBREGÓN, Sonora.- Lo que para algunos productores agrícolas representa una pérdida de cosecha, para decenas de familias del Valle del Yaqui se ha convertido en una alternativa para obtener ingresos y llevar alimento a sus hogares. En campos donde ya concluyeron las labores de recolección, hombres, mujeres y niños aprovechan los productos que permanecen rezagados para venderlos o consumirlos.

Actualmente, decenas de personas acuden a un predio ubicado sobre la calle 900, en las inmediaciones de la comisaría de Marte R. Gómez y Tobarito, donde recolectan cebollas que quedaron en los surcos tras la cosecha comercial. La actividad, conocida como pepena, representa un apoyo económico para quienes enfrentan periodos de escasez laboral en el sector agrícola.

PEPENA DE CEBOLLA GENERA INGRESOS EN EL VALLE DEL YAQUI

Adolfo Delgado Parra relató que fue informado por un familiar que trabaja en la zona sobre la posibilidad de recolectar cebollas rezagadas y decidió acudir al lugar.

Explicó que en aproximadamente dos horas logró reunir alrededor de dos arpillas del producto, cantidad que posteriormente puede comercializar en pequeñas porciones.

La pepena nos ayuda a generar ingresos para cubrir gastos básicos, ya que en ciertas épocas del año la situación económica se complica para quienes dependemos del trabajo agrícola. Hago bolsas y las doy en 15 o 20 pesos”, señaló.

APROVECHAN PRODUCTOS QUE QUEDAN TRAS LA COSECHA

Juan Gabriel Félix Zazueta comentó que recorre distintos puntos del Valle del Yaqui en bicicleta para identificar campos donde recientemente concluyeron las labores de cosecha y así aprovechar los productos que permanecen en el terreno.

Con esto me ayudo en el día a día. Juntamos lo que podemos, depende de lo que haya. Ahorita es cebolla, pero también juntamos tomate, chile, papa y lo que el productor deje en el campo”, indicó.

Hombres, mujeres y niños recorren los surcos en busca de cebollas rezagadas que los productores no alcanzan a recolectar durante la cosecha comercial.

UNA PRÁCTICA QUE EVITA DESPERDICIOS Y APOYA A LAS FAMILIAS

Ambos coincidieron en que la pepena es una actividad frecuente en las comunidades cercanas a las zonas agrícolas del Valle del Yaqui, donde numerosas familias encuentran una fuente adicional de ingresos mientras aprovechan alimentos que de otra manera podrían desperdiciarse.

Además de representar un apoyo económico para los hogares, la práctica permite dar un segundo uso a productos que permanecen en los campos una vez concluido el proceso de recolección comercial.

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