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Se convierte el Sur de Arizona en “embudo” para cruce de migrantes

En Nogales, Sonoyta y Agua Prieta, entre otras fronteras sonorenses colindantes con Arizona se ha incrementado la presencia de migrantes, de distintas nacionalidades, ante la securitización de otros puntos de cruce a lo largo de la línea divisoria.

Se convierte el Sur de Arizona en “embudo” para cruce de migrantes

NOGALES.- Toda vez que las medidas de seguridad se han acentuado en las fronteras de México con Estados Unidos, principalmente en las de Texas y California; el flujo migratorio se ha trasladado paulatinamente hacia las fronteras sonorenses colindantes con el Sur de Arizona.

Eso está creando una especie de “embudo” o “cuello de botella” para migrantes de las más diversas nacionalidades que están optando por tomar de ruta el Sur de Arizona, para tratar de ingresar a Estados Unidos, sufriendo crueles consecuencias colaterales, por causas diversas (desde inclemencias del tiempo hasta el abuso de grupos criminales).

Esta zona se ha convertido en un “caldo de cultivo” para esas células delincuenciales que se disputan el control de la desértica franja fronteriza, desde Nogales hasta Sonoyta, mayormente.

Así coincidieron, tanto investigadores, representantes de instituciones y albergues en Nogales, como de otras organizaciones versadas en el tema migratorio, quienes ejemplificaron muchos casos, y para muestra sólo basta un botón.

Ejemplo del peligro

Apenas el pasado 15 de febrero, en la carretera estatal 43, tramo Cerro Prieto-El Sáric, del municipio que lleva el mismo nombre, cuatro migrantes extranjeros, entre ellos un niño de 4 años de edad, fallecieron derivado de ese ataque armado.

Esta agresión fue perpetrada por presuntos delincuentes cuando los migrantes viajaban a bordo de varios vehículos; 10 más resultaron heridos y otros tantos lograron escapar hacia el muro fronterizo donde agentes de la Patrulla Fronteriza iniciaron los trámites de asilo.

Su único pecado fue el tratar de huir de la violencia -en su mayoría-, pobreza extrema u otras situaciones que privan en sus respectivos países de origen, buscando mejorar su calidad de vida.

El horror vivido por los sobrevivientes de esta tragedia, mismo que fue narrado desgarradoramente por ellos mismos a medios internacionales de comunicación, es sólo un ejemplo de lo peligroso que se está convirtiendo el fenómeno migratorio en la frontera de México con Estados Unidos, principalmente por la zona desértica del Sur de Arizona.

Huyen de la violencia extrema

Existen infinidad de casos documentados, de violencia extrema, secuestros, extorsiones y otros abusos que se han cometido en contra de esos migrantes a su paso por México, que únicamente van en busca del llamado “sueño americano”, manifestó Israel Ibarra González.

El profesor investigador de Migración y Derechos Humanos, del Colegio de la Frontera Norte (Colef) en Nogales expresó que, histórica y tradicionalmente la mayoría del flujo migratorio se debía a causas laborales.

Sin embargo, en los últimos años ese desplazamiento forzado, tanto de nacionales como extranjeros, se transformó por situaciones de violencia, cuestiones sociopolíticas y pobreza extrema, entre otros, en sus lugares de origen, indicó.

Es un flujo de movilidad humana que está compuesto por migrantes económicos y desplazados forzados, que pueden ser internacionales o mexicanos. En este sentido estamos observando un comportamiento especial para el Sur de Arizona y su frontera con Sonora, ya que durante el 2023 comenzó a incrementarse esa presencia”, expuso.

“Expulsores”

Y este fenómeno, destacó, mayoritariamente tiene que ver con la violencia relacionada o ejercida por el crimen organizado.

Según los estudios propios del Colef y de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM); Michoacán, seguido de Guerrero, son los dos estados más ‘expulsores’, y Chiapas de manera emergente. Pero en general, en base a esos estudios hay un reflejo de más de 20 estados ‘expulsores’ en México, que están provocando el desplazamiento forzado de la población mexicana, hacia esta y otras fronteras, pero en lo particular resalta esta franja de Sonora con el Sur de Arizona”, ahondó.

Esta situación es algo muy grave, agregó Ibarra González, porque significa que esas personas desplazadas ya tuvieron que pasar por una serie de violencias insoportables para poder animarse a dejar todo atrás.

Contempló que esa gente ya fue víctima de reiteradas extorsiones en sus negocios, de violencia directa (asesinatos) y/o despojo de sus propiedades, tanto urbanas como rurales, trayendo consigo un sinfín de sufrimientos que los ha obligado a tomar más riesgos, al intentar cruzar por el desierto, donde muchos han muerto en el intento.

Desplazados

En esta franja fronteriza del Sur de Arizona con México, según los registros de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), durante el 2023, se efectuaron 653 mil 867 retenciones de migrantes que intentaron ingresar irregularmente.

De esa cantidad, comparó, el 41% del flujo fueron mexicanos mientras que, en el 2022, esta autoridad migratoria estadounidense, en la misma área realizó 593 mil 092 retenciones, y esto sin tomar en cuenta las efectuadas por el INM o los que lograron cruzar ilegalmente, observó Ibarra González.

Abundó que el restante 59% son desplazados extranjeros, principalmente de Venezuela, Cuba, Haití, China y países centroamericanos, además de otras nacionalidades que paulatinamente han ido aumentando su presencia y que era poco común observarlas, como de África, Brasil, Filipinas, Rumania, Rusia, Senegal, Turquía, Ucrania, Myanmar y otros.

Mayor presencia extranjera en las calles

Respecto a la mayor presencia de extranjeros en las calles de Nogales y en otros pueblos cercanos a esta frontera, durante los últimos meses, incluso de países que pocas veces se observaban en esta región (haitianos y africanos), representantes de albergues para migrantes convergieron en que esto se debía, principalmente a dos cosas.

La primera, dijo Ismael Rodríguez Campos, representante legal especializado en Relaciones Internacionales, de la Casa de la Misericordia, es que cada vez es más lento el proceso de solicitudes de asilo a través de la aplicación del CBP One.

Esta lentitud está causando la aglomeración de los solicitantes, mayormente extranjeros, que poco a poco van llegando, ya sea a los albergues locales, casas de huéspedes, etcétera y caminan por el Centro de la ciudad o en los alrededores de la garita, para pedir asilo directo, sin la aplicación, sólo haciendo fila hasta que les den turno. Por eso es que se nota mayor presencia de esas personas en las calles, ya que incluso hay muchas de ellas que tienen varias semanas y hasta meses esperando la oportunidad y algunos que reciben ayuda de familiares en el vecino País rentan casas o departamentos, mientras”, comentó.

Otra causa

La segunda causa de esa mayor presencia extranjera en las calles nogalenses, señaló Alma Angélica Macías Mejía, es que estas personas, antes optaban por tratar de ingresar a Estados Unidos por el desierto de la región de Altar, Sáric o Sonoyta para buscar asilo.

Pero por la violencia suscitada durante los últimos meses, en esos lugares, los están obligando a cambiar de estrategia y venirse hacia esta frontera, para salvaguardar sus propias vidas. Ya es de sobra conocido que, por Altar, El Sásabe, Sonoyta y aquellos lados está bien peligroso”, declaró la directora del citado albergue.

Resaltó que actualmente la Casa de la Misericordia está saturada, desde hace casi un año, derivado a que no hay fluidez en la tramitología de solicitudes de asilo, eso también conlleva a que no puedan recibir más extranjeros e influye en que se vea más presencia de los mismos en las calles aunado a que en otras fronteras se puso más difícil el ingreso.

Se vienen para acá a sabiendas que peligran menos si esperan a que su solicitud de asilo sea programada, pero mientras se observan cada vez más en las calles de la ciudad. Es preferible eso a que arriesguen sus vidas en el desierto y con los delincuentes. También hay grupos antiinmigrantes del otro lado de la frontera.

“Otra situación que más migrantes están llegando es que se corrió la voz que familias enteras han estado cruzando nomás esperando su turno en la garita DeConcini y por eso se les hace más fácil esperar aquí, aunque les lleve más tiempo y sin arriesgar la vida”, convino.

Deportados

Si a las dos situaciones anteriores se le suma que diariamente son deportadas alrededor de 150 personas (hay veces más, otras menos) la presencia de migrantes tanto nacionales como extranjeros en el primer cuadro de la ciudad es cada vez más notoria, indicó por su parte Guadalupe González Bucio.

La coordinadora de Socorros de la Cruz Roja, delegación Nogales, complementó que ahora en el módulo para migrantes, que se encuentra en la garita, también se ha notado más esa presencia de africanos y haitianos en los alrededores.

Evitan “cuellos de botella”

Así también, el secretario municipal, Jorge Jáuregui Lewis, aportó que para evitar los “embudos” o “cuellos de botella” de migrantes que se encuentran haciendo fila en el pasillo de la garita de entrada al vecino País, en espera de ser llamados para la entrevista de solicitud de asilo, se implementó una estrategia.

Esta consiste, definió, en que una empleada del Ayuntamiento, desde temprana hora, atiende a nuevos migrantes que van llegando a la línea para solicitar asilo, sin cita, y les entrega una ficha o turno para evitar aglomeraciones.

Y de acuerdo a como vaya avanzando el ingreso hacia Estados Unidos se van acercando, pero solamente es un integrante de familia que queda en la fila mientras los demás se van a los albergues o lugares donde se están hospedando.

Ya cuando el turno de ingresar está cerca, entonces el que está haciendo fila llama a los demás familiares para que puedan entrar juntos, sin que estén todos ahí, al mismo tiempo y exponiéndose, sobre todo cuando hay niños, explicó.

Esta estrategia ha permitido tener controlada la presencia de migrantes en el lugar para evitar algún tipo de conflicto y ha dado buenos resultados, desde el año pasado en que se inició, ya que al principio se saturaban los pasillos de acceso, aseveró.

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