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Mexicalense gana competencia internacional de danza urbana en Los Ángeles con Choreo Cookies

Ana Lucía Castillo comenzó a bailar desde los 2 años y retomó la danza urbana a los 15; años después recibió una invitación para integrarse al grupo que había conocido mediante videos en internet.

Mexicalense gana competencia internacional de danza urbana en Los Ángeles con Choreo Cookies
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“Siento que estoy cumpliendo el sueño de mi Lucía chiquita”, expresó Ana Lucía Castillo, bailarina de Choreo Cookie, grupo de baile urbano que conoció en YouTube cuando era más joven y soñaba con algún día bailar junto al mismo en San Diego, hoy es su realidad, convirtiéndose en campeona junto con su equipo en el International Dance League, llevado a cabo en Los Ángeles.

Lucía recordó que su historia con la danza comenzó a los 2 años, cuando practicó ballet y otras disciplinas clásicas.

Detalló que desde pequeña encontró en el movimiento una forma de expresión que le permitía conectar con lo que sentía, aunque durante su infancia también se alejó de la danza para practicar otros deportes.

Cortesía

A los 9 años comenzó en el atletismo y llegó hasta competencias nacionales, donde obtuvo como máximo resultado una medalla de bronce.

Sin embargo, a los 15 años sintió nuevamente el llamado de la danza después de encontrar unas clases gratuitas que impartía Tequila Movement en Mexicali.

La experiencia en el grupo la llevó a descubrir la danza urbana y una comunidad con la que rápidamente se identificó. “Lo primero que sentí fue una comunidad cálida aquí en Mexicali, definitivamente la comunidad de danza urbana”, señaló.

Lucía permaneció nueve años en Tequila Movement, agrupación con la que también compitió, hasta que tuvo la oportunidad de comenzar a entrenar con Choreo Cookies en San Diego.

Con el paso del tiempo recibió la invitación para integrarse al grupo que años atrás había conocido mediante videos en internet. “Me invitaron a formar parte de este grupo, un sueño hecho realidad”, expresó.

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La bailarina destacó que llegar a Choreo Cookies también significó enfrentarse a un nivel diferente de exigencia, explicó que encontró una cultura distinta de la danza urbana y un espacio donde todavía tenía mucho por aprender.

Actualmente el grupo cuenta con alrededor de 28 integrantes y todos los bailarines participaron en la competencia.

Detalló que la preparación implicó alrededor de cinco o seis horas de entrenamiento semanal, aunque el tiempo puede aumentar conforme se acerca una competencia.

Un reto más allá de la coreografía

Para Lucía, el reto no solamente consiste en aprender coreografías, sino en mantener el cuerpo y la mente preparados mientras combina la danza con un trabajo fijo de 10 horas.

Describió que la coreografía que presentaron en la International Dance League en Los Ángeles giró alrededor del concepto de enfocarse y utilizó una canción sin letra.

El montaje comienza con diferentes sonidos y movimientos para representar una mente saturada y poco a poco conduce a los bailarines hacia una misma dirección.

“Lo que yo trabajé mentalmente fue el proceso de volverme a enfocar en mí misma y en la danza”, explicó desde su experiencia.

Antes de subir al escenario reconoció sentir los nervios propios de una competencia, pero la confianza de sus compañeros le permitió concentrarse en el trabajo que habían realizado durante semanas.

Juan J. Morales

El sueño de aquella niña se hizo realidad

El resultado llegó durante la premiación, cuando Choreo Cookies obtuvo el primer lugar.

La bailarina relató que el equipo esperaba el anuncio sin saber qué posición ocuparía y que, al escuchar el nombre del grupo, sus compañeros comenzaron a llorar. “Siento que estoy cumpliendo el sueño de mi Lucía chiquita”, expresó.

Para ella, llegar hasta ese escenario también representó el resultado de mantenerse abierta a nuevas oportunidades y continuar aprendiendo, una idea que ahora busca transmitir a otros jóvenes bailarines de Mexicali.

“Definitivamente es amar lo que haces, aprender de todo, de todos y nunca cerrarte a un camino”, señaló.

La filosofía que encontró en Choreo Cookies también se convirtió en una parte importante de su propia manera de entender la danza: “Familia primero y bailarines después”.

Para Lucía, antes de buscar ser una mejor bailarina está el trabajo personal, cuidar la propia energía y crecer como persona para después llevarlo al escenario.

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