A los 15 años presenció un parto y supo que sería enfermera: hoy cuida pacientes y forma a la próxima generación en Mexicali
Guadalupe Sánchez Ayala combina desde hace casi nueve años su trabajo en ISSSTECALI con la docencia en la UABC.

Mexicali,B.C.-A los 15 años, Guadalupe Sánchez Ayala acompañó a su hermana durante el nacimiento de su sobrino, y lo que parecía una experiencia familiar se convirtió en el momento que cambió para siempre el rumbo de su vida.
Mientras observaba el trabajo del personal de salud en la sala de parto, quedó impresionada por la dedicación y el profesionalismo de quienes cuidaban a su hermana, fue en ese instante supo que quería convertirse en enfermera.
Yo de niña decía que quería ser abogada, pero cuando presencié el parto de mi hermana me llamó mucho la atención el trabajo de enfermería. Desde ahí dije: quiero ser enfermera”, recordó.

Actualmente a sus 37 años, Guadalupe combina dos vocaciones que considera inseparables: es enfermera en ISSSTECALI y docente en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), donde desde hace casi nueve años forma a nuevas generaciones de profesionales de la salud.
Un sueño anunciado en el periódico
A diferencia de las generaciones actuales, Guadalupe supo que había sido aceptada en la Facultad de Enfermería al revisar el periódico impreso, donde aún conserva ese ejemplar como un tesoro personal.
Cuando vi mi nombre publicado sentí una emoción enorme. Fue la confirmación de que estaba a punto de comenzar el camino que yo quería”, cuenta.

Durante la licenciatura descubrió que la enfermería exige disciplina, estudio constante y una profunda vocación de servicio, sin embargo, también encontró la satisfacción de ayudar a otros y de desarrollar una profesión que va mucho más allá del ámbito hospitalario.
Más que asistentes del médico
Guadalupe reconoce que durante muchos años la enfermería fue vista erróneamente como una profesión subordinada a la medicina, pero actualmente asegura que esa visión ha cambiado radicalmente.
Hoy la enfermería investiga, administra, enseña, emprende y dirige instituciones. No solo cuidamos; cuidamos con profesionalismo y con evidencia científica”, explicó.
Para ella, esa es la gran diferencia: mientras cualquier persona puede brindar cuidados, solo un enfermero está capacitado para hacerlo con bases científicas y humanismo.
Enseñar con amor
En las aulas de la UABC, Guadalupe transmite a sus alumnos una filosofía sencilla pero poderosa: hacer las cosas con amor.
Si la enfermería no los hace desarrollar esa capacidad de servir con amor, quizá deben buscar otro camino”, explicó que esto se les avisa a los estudiantes con frecuencia.
Su experiencia clínica le permitió compartir no sólo conocimientos teóricos, sino también vivencias reales, emociones y aprendizajes humanos que no aparecen en los libros.
La pandemia que marcó una época
Cuando se le pregunta por el momento más difícil de su trayectoria, no duda en responder: la pandemia de COVID-19.
Durante meses enfrentó jornadas de 12 horas atendiendo pacientes gravemente enfermos, en un contexto de incertidumbre, agotamiento físico y desgaste emocional.
“La pandemia nos marcó en lo profesional, en lo personal y en lo emocional”, afirma.
A pesar del dolor, asegura que volvería a hacerlo.
“Sí, totalmente. Lo volvería a hacer porque me gusta cuidar y servir”.
Una vida al servicio de los demás
Después de casi dos décadas de trayectoria, Guadalupe resume su profesión con una frase que refleja su pasión.
“La enfermería es mi forma de vivir”.
En cada paciente atendido y en cada alumno que descubre su vocación, encuentra la confirmación de que eligió el camino correcto.
En el marco del Día Internacional de la Enfermería, su historia recuerda que detrás de cada uniforme hay personas que dedican su vida a cuidar con ciencia, vocación y amor.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados