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FRONTERA/GAMER: Romeo is a Dead Man, otra gloriosa locura de Suda51

Grasshopper Manufacture entrega una aventura caótica, violenta y profundamente extraña que destaca por su personalidad

FRONTERA/GAMER: Romeo is a Dead Man, otra gloriosa locura de Suda51

Mexicali,B.C.-Cada vez que Suda51 anuncia un nuevo juego, la pregunta no es si será bueno o malo, sino qué clase de delirio creativo tendrá entre manos. Romeo is a Dead Man, lo nuevo de Grasshopper Manufacture responde a esa expectativa con una experiencia excesiva, confusa, divertida y totalmente incapaz de parecerse a cualquier otra cosa del gaming.

Desde su revelación el año pasado, el juego llamó la atención por su estética cambiante, su violencia desbordada y una vibra que mezcla ciencia ficción, horror, acción y humor absurdo. Pero más allá del impacto visual, lo que realmente sostiene la aventura es una historia tan incoherente como intrigante, una reinterpretación muy libre de Romeo y Julieta donde caben monstruos, viajes en el tiempo, magia, naves espaciales y una chamarra parlante.

Foto: Cortesía

Shakespeare desde los ojos de Suda51

Romeo Stargazer es un ayudante del sheriff que intenta huir con Julieta Dendrobium para empezar una nueva vida, solo para terminar brutalmente desfigurado por una criatura monstruosa. Su abuelo Benjamin, un científico loco con más energía que sentido común, logra salvarlo usando tecnología experimental y lo convierte en un “Dead Man”, una especie de ser atrapado entre la vida y la muerte.

A partir de ahí, la historia se desata por completo y Benjamin termina fusionado con la chaqueta de Romeo, Julieta se convierte en una figura extradimensional y un FBI del espacio-tiempo recluta al protagonista para perseguir monstruos a través del universo.

Foto: Cortesía

Combate variado y adictivo

En lo jugable, Romeo is a Dead Man se sostiene como un hack and slash en tercera persona con elementos de shooter. La estructura es lineal, algo que se agradece en un juego ya bastante saturado de ideas, y el combate ofrece una mezcla entretenida entre armas cuerpo a cuerpo y a distancia. Hay ocho armas en total, además de una habilidad especial llamada “Verano Sangriento”, que se carga con la sangre de los enemigos y cambia según el arma equipada.

No hay parry, lo cual se siente provocador en pleno 2026, pero sí una mecánica para esquivar que se vuelve fundamental y suficiente variedad para mantener las peleas entretenidas. Donde el juego tropieza es en las secciones del “Subespacio”, zonas de rompecabezas dentro de televisores CRT que interrumpen el ritmo y se sienten más como un freno que como un bienvenido respiro.

Afortunadamente, el juego compensa con varios sistemas de progresión bien integrados. Las insignias modifican tu estilo de combate, las armas pueden mejorarse en la nave, tus estadísticas suben mediante un minijuego inspirado en Pac-Man y el sistema más extraño de todos, los “Bastardos”, permite cultivar criaturas que luego puedes invocar como apoyo en combate. Es una idea rarísima, pero también una de las más memorables del paquete.

Foto: Cortesía

Una experiencia audiovisual espectacular

La nave Last Night, que funciona como base, también merece mención aparte. Ahí el juego cambia a una estética isométrica de 16 bits y se convierte en una especie de hub lleno de minijuegos, mejoras, cocina, entrenamiento y diálogos opcionales con la tripulación. Mucho del encanto del juego vive ahí, en esas interacciones absurdas que terminan construyendo mejor a sus personajes que muchas de sus escenas principales.

Visualmente, el uso de Unreal Engine 5 le permite al juego brincar entre estilos, como 3D, pixel art, stop-motion y cómic sin perder la coherencia. Y la banda sonora, a cargo de Nobuaki Kanenko junto a colaboradores como Cody Carpenter y BLYY, acompaña con la misma energía esquizofrénica que domina toda la experiencia.

Foto: Cortesía

Veredicto: 7.5

Romeo is a Dead Man no es un juego perfecto. Los rompecabezas cortan el ritmo, algunas secciones se vuelven repetitivas y la cámara puede jugar en tu contra. Tampoco es una experiencia para cualquiera, entrarle sin conocer el estilo de Suda51 puede resultar desconcertante desde el primer minuto.

Pero también es uno de los juegos con más personalidad del año. Es creativo, irreverente y dispuesto a experimentar en cada esquina, incluso cuando no todas sus ideas funcionan. En una industria donde demasiados títulos parecen construidos para apelar al gusto de absolutamente todos, esta clase de rareza sigue siendo valiosa.

Romeo is a Dead Man ya está disponible en PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC.

Con información de Marco Cham.

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