ICE rechaza que las cámaras corporales de sus agentes se activen automáticamente al desenfundar un arma, pese a que un informe oficial detectó fallas en las grabaciones y pidió mejorar los controles para documentar los operativos migratorios en Estados Unidos
La controversia surge en medio del escrutinio sobre las operaciones migratorias en Estados Unidos, luego de varios tiroteos en los que participaron agentes de ICE y en los que no se utilizaron cámaras corporales.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) rechazó una recomendación para que las cámaras corporales de sus agentes se activen automáticamente cuando desenfundan un arma o realizan determinadas acciones durante un operativo. La decisión se conoció después de que un informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) advirtiera sobre fallas en la aplicación de las políticas de grabación de las autoridades migratorias.
El documento, publicado el miércoles 14 de octubre de 2026, señala que ICE y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) necesitan mejorar la supervisión, la capacitación y los procedimientos para garantizar que sus agentes utilicen las cámaras conforme a las reglas establecidas. La información fue difundida por la agencia Associated Press (AP) y puede consultarse en el informe oficial de la GAO.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), responsable de ambas agencias, se opuso a la activación automática en el caso de ICE por considerar que podría provocar grabaciones no autorizadas de interacciones sensibles con informantes, víctimas y otras personas protegidas.
La controversia surge en medio del escrutinio sobre las operaciones migratorias en Estados Unidos, luego de varios tiroteos en los que participaron agentes de ICE y en los que no se utilizaron cámaras corporales.
¿Qué encontró el informe sobre las cámaras de ICE y CBP?
La GAO examinó las políticas y los mecanismos de supervisión de los programas de cámaras corporales de ambas agencias durante el periodo comprendido entre febrero de 2025 y septiembre de 2026.
El organismo concluyó que ICE y CBP no han actualizado sus planes de gestión de cámaras para reflejar los cambios en sus programas. También encontró que numerosas oficinas carecen de instrucciones operativas específicas para determinar cuándo deben encenderse o apagarse los dispositivos.
Entre los problemas identificados se encuentran:
- Falta de procedimientos claros para situaciones operativas específicas.
- Dificultades para garantizar que las cámaras se activen cuando corresponde.
- Ausencia de objetivos e indicadores suficientes para medir la eficacia de los programas.
- Necesidad de actualizar los planes de supervisión y gestión.
La GAO también señaló que algunos agentes tenían dudas sobre si debían grabar durante registros vehiculares o traslados de personas detenidas. En una oficina de ICE, la incertidumbre sobre las reglas era tal que el personal no había comenzado a utilizar los dispositivos, pese a haber recibido capacitación.
¿Por qué ICE rechaza la activación automática?
La GAO recomendó que ICE incorpore mecanismos tecnológicos que ayuden a garantizar que las cámaras comiencen a grabar cuando sea necesario.
Entre las opciones mencionadas están los sistemas que activan los dispositivos cuando un agente desenfunda su arma, enciende las luces de emergencia de un vehículo o se presenta otra condición previamente configurada.
Según el organismo, estos mecanismos podrían reducir las omisiones y mejorar la documentación de incidentes inesperados en los que se utilice la fuerza.
Sin embargo, el DHS rechazó esta recomendación para ICE. La dependencia argumentó que una activación automática podría ocasionar grabaciones accidentales durante interacciones con informantes o víctimas, así como registrar a personas que participan en actividades protegidas por la libertad de expresión cuando existen restricciones para grabar.
La GAO mantuvo su recomendación y sostuvo que existen mecanismos para mejorar el cumplimiento de las reglas sin depender exclusivamente de la activación manual.
La diferencia entre ambas posturas radica en cómo garantizar que los agentes graben los incidentes relevantes sin vulnerar la privacidad de otras personas.
Los tiroteos que reavivaron el debate sobre las cámaras corporales
El uso de estos dispositivos ha cobrado relevancia después de varios incidentes en los que agentes migratorios dispararon contra personas durante operativos.
Entre los casos mencionados en la cobertura periodística están las muertes de Renee Good, en Minneapolis, y Lorenzo Salgado Araujo, en Houston. En este último caso, ocurrido en julio de 2026, los agentes involucrados no llevaban cámaras corporales, lo que generó cuestionamientos sobre el despliegue de los equipos.
El informe de la GAO, sin embargo, no investigó directamente estos tiroteos ni determinó responsabilidades individuales. Su objetivo fue evaluar la gestión de los programas de cámaras, las políticas de uso y los mecanismos para verificar su cumplimiento.
Las grabaciones pueden aportar evidencia para reconstruir un operativo, revisar el uso de la fuerza y contrastar las versiones de las personas involucradas. No obstante, su utilidad depende de que los dispositivos estén disponibles, se activen en el momento adecuado y las imágenes se conserven conforme a los procedimientos establecidos.
¿Todos los agentes de ICE ya tienen cámaras corporales?
En febrero de 2026, la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, anunció que los agentes desplegados en Minneapolis recibirían cámaras corporales. Posteriormente, el Congreso asignó 20 millones de dólares para completar el despliegue de estos equipos en ICE.
Tras la muerte de Salgado Araujo, el DHS informó que las cámaras se habían distribuido en más de la mitad de las oficinas de campo y que el resto las recibiría en los siguientes 60 días.
De acuerdo con el informe de la GAO, todas las oficinas de ICE habían recibido cámaras al 5 de agosto de 2026. Sin embargo, la dependencia indicó que la capacitación obligatoria continuaba y que esperaba concluirla próximamente.
Esto significa que disponer de cámaras en las oficinas no garantiza que todos los agentes estén capacitados ni que las grabaciones se realicen de manera uniforme.
¿Qué cambios recomienda la GAO?
El organismo formuló siete recomendaciones para mejorar la administración de los programas de ICE y CBP. Entre ellas figuran actualizar los planes de gestión, establecer objetivos medibles, desarrollar instrucciones operativas para cada área y reforzar los controles para verificar que las cámaras se activen cuando corresponde.
El DHS aceptó seis de las siete recomendaciones y rechazó la relacionada con los controles de activación automática para ICE.
La GAO considera que una supervisión más consistente permitiría evaluar si los programas cumplen sus objetivos de transparencia, rendición de cuentas y seguridad para los agentes y el público.

¿Qué significa esta decisión para las operaciones migratorias?
Por ahora, el rechazo a la activación automática mantiene abierta la discusión sobre cómo documentar los operativos de ICE sin comprometer información sensible.
El informe no establece que todas las intervenciones deban grabarse de forma automática, pero sí identifica deficiencias en las políticas actuales y plantea medidas para reducir el riesgo de que incidentes relevantes queden sin registro.
El siguiente paso será determinar cómo las agencias aplicarán las recomendaciones aceptadas y qué controles utilizará ICE para garantizar que sus agentes cumplan las reglas vigentes.
La cuestión central es que las cámaras corporales solo pueden contribuir a la transparencia y a la rendición de cuentas si existen reglas claras, capacitación suficiente y mecanismos efectivos para verificar su uso.
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