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Dos niños y una mujer embarazada están entre las ocho víctimas de un tiroteo en Pensilvania, donde el presunto agresor también murió y la policía busca esclarecer el motivo del ataque

El ataque ocurrió en una vivienda de Erie y dejó nueve personas fallecidas al incluir al presunto responsable, quien murió por una herida de bala autoinfligida. Las autoridades investigan qué desencadenó la violencia

Dos niños y una mujer embarazada están entre las ocho víctimas de un tiroteo en Pensilvania, donde el presunto agresor también murió y la policía busca esclarecer el motivo del ataque

Un tiroteo ocurrido el viernes 9 de octubre en una vivienda de Erie, Pensilvania, dejó ocho personas muertas, entre ellas dos niños y una mujer embarazada. El presunto atacante, un hombre de 45 años, también fue encontrado sin vida, por lo que el saldo total del caso asciende a nueve fallecidos.

Según información de Reuters y The Associated Press (AP), la policía informó que siete de las víctimas eran familiares del presunto agresor, mientras que la octava era amiga de la mujer embarazada. El jefe policial de Erie, Rick Lorah, señaló que el hombre murió por una herida de bala aparentemente autoinfligida. Hasta el momento, las autoridades no han establecido el motivo del ataque.

El hecho ocurrió en una vivienda de la calle Perry, donde los agentes acudieron después de recibir una alerta por disparos alrededor de las 17:00 horas del viernes. Al llegar, encontraron a dos mujeres muertas en el exterior del inmueble, ambas con heridas de bala.

La investigación apunta a que las mujeres llegaron a la casa en medio de una situación de tensión y golpearon la puerta para pedir ayuda. De acuerdo con los testimonios y las grabaciones de audio y video revisadas por los investigadores, el hombre salió de la vivienda y les disparó cuando ellas corrieron hacia él. Después regresó al interior del domicilio.

Dos niños y una mujer embarazada, entre las víctimas

Durante una conferencia de prensa, Lorah informó que entre las personas asesinadas se encontraban un niño de cinco años y una niña de un año, cuyos cuerpos fueron localizados en la planta baja de la vivienda.

Otros cuatro integrantes de la familia —dos mujeres de 24 y 44 años, así como dos hombres de 19 y 21 años— fueron encontrados muertos en una escalera del segundo piso. Una de las mujeres fallecidas tenía ocho meses de embarazo, de acuerdo con los datos proporcionados por el jefe policial.

El presunto responsable fue localizado también en el segundo piso. Las autoridades indicaron que tenía 45 años y que murió por una herida de bala autoinfligida. Su identidad no había sido divulgada en los reportes consultados.

Lorah describió el lugar como una de las escenas más devastadoras que había enfrentado durante sus más de 28 años de carrera policial. También señaló que las circunstancias del caso eran difíciles de asimilar para los agentes que participaron en la respuesta.

La policía descarta que las muertes ocurrieran durante el operativo

La intervención policial incluyó el despliegue de un equipo táctico, además del uso de un dron y un robot antes de que los agentes ingresaran a la vivienda con una orden judicial.

Las autoridades aclararon que todas las personas fallecidas ya habían muerto cuando llegaron los policías y que no se registraron nuevos disparos después de su arribo. Los sonidos que pudieron confundirse con detonaciones durante el operativo correspondían a dispositivos aturdidores utilizados por los equipos tácticos.

La policía continúa investigando las circunstancias previas al ataque. Entre las diligencias anunciadas está entrevistar a otros familiares y revisar los teléfonos celulares de las dos mujeres que murieron en el exterior de la casa, con el objetivo de encontrar información que permita esclarecer lo sucedido.

La fiscal del distrito, Elizabeth Hirz, pidió a la población evitar la difusión de rumores y datos sin verificar mientras avanza la investigación, debido al impacto que la tragedia ha tenido en los familiares de las víctimas.

El gobernador de Pensilvania ofrece apoyo a Erie

El gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, informó que se comunicó con la alcaldesa de Erie, Daria Devlin, y ofreció el respaldo de su administración tras el tiroteo.

La alcaldesa expresó sus condolencias a los familiares y aseguró que la comunidad acompañará a las personas afectadas. Las autoridades locales también indicaron que la situación estaba bajo control y que ya no existía una amenaza para la población.

Erie se encuentra en el noroeste de Pensilvania, aproximadamente a 190 kilómetros al norte de Pittsburgh. Mientras la comunidad enfrenta las consecuencias de la tragedia, los investigadores trabajan para determinar qué provocó el ataque y reconstruir los acontecimientos previos a los asesinatos.

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