Una cajera habría robado cerca de 6.8 millones de pesos de un supermercado durante dos años al quedarse con pagos en efectivo en 1,160 ocasiones hasta que la empresa detectó el patrón y la despidió
La acusación sostiene que desconectaba el terminal de cobro para evitar que las operaciones quedaran registradas y quedarse con el efectivo. La Fiscalía pide tres años de prisión, mientras la empresa reclama una pena mayor
Una cajera de un supermercado es acusada de haber sustraído 333,800 euros durante dos años, una cantidad que equivale a aproximadamente 6.82 millones de pesos mexicanos con el tipo de cambio de referencia de Banco de México. La investigación sostiene que habría realizado la operación 1,160 veces antes de que la empresa detectara un patrón en las incidencias de sus terminales de cobro.
El caso ocurrió en Cantabria, España, y llegó a la Audiencia Provincial de Cantabria. De acuerdo con información del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria y de Europa Press, el procedimiento comenzó con una vista previa celebrada el 1 de octubre, en la que las partes tenían la posibilidad de alcanzar un acuerdo antes de llegar al juicio oral.
La acusación sostiene que la mujer aprovechó el funcionamiento de las cajas para quedarse con pagos realizados en efectivo por clientes que adquirían productos por menos de 400 euros.
Así habría realizado las operaciones
El supermercado tenía dos líneas de caja. En la primera se generaba el documento correspondiente a los productos adquiridos y en la segunda se realizaba el pago.
Según el escrito de la Fiscalía, cuando los clientes acudían a pagar en efectivo, la acusada desconectaba de la corriente el terminal de punto de venta.
Con esa acción, el ticket no quedaba almacenado en el sistema. La acusación sostiene que esto le permitía quedarse con el dinero entregado por el cliente sin que la operación apareciera registrada de la manera habitual.
El procedimiento habría sido utilizado durante dos años y en 1,160 ocasiones.
La Fiscalía considera que se trató de una conducta continuada y señala que las operaciones tenían características similares. En particular, las incidencias aparecían durante las primeras y últimas horas de la jornada y estaban asociadas a las credenciales de la trabajadora.
Una revisión informática permitió detectar el patrón
El presunto mecanismo comenzó a salir a la luz cuando la responsable de aplicaciones informáticas del supermercado revisó varias incidencias.
Durante esa revisión encontró tickets que habían quedado abiertos. Al ampliar el periodo analizado, identificó que no se trataba de casos aislados, sino de un comportamiento que se repetía.
Las operaciones tenían además un elemento en común: habían sido realizadas utilizando las credenciales de la acusada.
A partir de ese hallazgo, la empresa decidió observar directamente lo que ocurría.
Durante dos días realizó un seguimiento de la empleada y utilizó las cámaras de seguridad para comprobar su actuación. Según la información presentada ante la justicia, al día siguiente la trabajadora fue despedida y llevaba 845 euros en uno de sus bolsillos.
¿Cuánto dinero habría sido sustraído?
La cantidad señalada por la Fiscalía asciende a 333,800 euros.
Con un tipo de cambio de referencia de 20.4368 pesos por euro, publicado por Banco de México para el 2 de octubre de 2026, esa cantidad representa aproximadamente 6 millones 821 mil 804 pesos mexicanos. Se trata de una conversión estimada, ya que el valor del euro frente al peso cambia constantemente.
La acusación particular, ejercida por el supermercado, calcula una cantidad ligeramente menor para la indemnización debido a que 2,000 euros fueron devueltos por la acusada días después de su despido.
Esa cifra equivale a unos 40,874 pesos mexicanos con el mismo tipo de cambio de referencia.
Fiscalía y supermercado solicitan penas diferentes
La Fiscalía de Cantabria considera que los hechos podrían constituir un delito continuado de apropiación indebida agravada.
En el procedimiento inicial, el Ministerio Público solicitó tres años de prisión, una multa de 4,500 euros y que la acusada indemnizara al supermercado con los 333,800 euros presuntamente sustraídos. Esto último representa alrededor de 6.82 millones de pesos.
El supermercado, que participa como acusación particular, planteó una petición más elevada: 10 años de prisión y una multa de 288,000 euros, además de una indemnización de 331,750 euros.
La multa solicitada por la empresa equivaldría a aproximadamente 5.89 millones de pesos, mientras que la indemnización planteada representa unos 6.78 millones de pesos, utilizando el mismo tipo de cambio.
Estas son peticiones de las partes y no una sentencia. La responsabilidad penal deberá determinarse durante el proceso judicial.
El caso todavía debe resolverse ante un tribunal
La vista preliminar celebrada el 1 de octubre no terminó en un acuerdo entre las partes. De acuerdo con la información publicada posteriormente por Infobae, el juicio quedó señalado para el 12 de enero en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria.
Además, durante esa audiencia la Fiscalía anunció que modificará su petición provisional de pena y que solicitará seis años y tres meses de prisión, al incorporar la consideración de la cuantía de la presunta apropiación como una circunstancia agravante.
El supermercado, por su parte, mantiene su solicitud de 10 años de prisión. La Fiscalía también mantiene la petición de una multa de 4,500 euros y la indemnización por la cantidad presuntamente sustraída.
La defensa de la acusada también ha anunciado que planteará durante el juicio la posible existencia de una alteración psíquica como argumento para solicitar que se valore una circunstancia atenuante de responsabilidad penal. Esa cuestión deberá ser analizada por el tribunal dentro del proceso.
Por ahora, el caso permanece en proceso judicial y no existe una sentencia que determine la responsabilidad de la acusada.
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