Mientras que expertos cuestionan el acuerdo millonario en materia petrolera entre Trump y Venezuela, ¿el precio de la gasolina en EEUU podrá disminuir a corto plazo?
Una de las principales dudas alrededor del anuncio es la diferencia entre tener acceso a reservas y contar con petróleo disponible.

Estados Unidos tendrá acceso a una parte de las reservas petroleras de Venezuela mediante un nuevo acuerdo, pero el petróleo no llegará de inmediato al mercado. La producción, la infraestructura y las dudas legales pueden retrasar cualquier efecto sobre el precio de la gasolina.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el nuevo acuerdo petrolero con Venezuela permitirá reducir de manera importante el precio de la gasolina para los consumidores estadounidenses. Sin embargo, los datos disponibles muestran que el pacto no representa una solución inmediata para quienes hoy pagan más de 4 dólares por galón.
La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), la AAA, Global Energy Monitor y Reuters coinciden en que aumentar la producción venezolana requiere tiempo, inversión e infraestructura.

El acuerdo contempla el desarrollo de 17 campos petroleros venezolanos con reservas probadas de alrededor de 65 mil millones de barriles. El gobierno de Venezuela informó que el proyecto podría atraer hasta 100 mil millones de dólares en inversión y generar más de 209 mil millones de dólares en ingresos fiscales para el país.
El problema es que una reserva petrolera no equivale a petróleo listo para extraerse, transportar, refinar y vender. Entre una cosa y otra puede existir una diferencia de años.
En una entrevista con José Toro Hardy, economista venezolano especializado en petróleo y energía y con una amplia trayectoria en el sector público y académico, para Caracol Radio mencionó que el mensaje es alto contenido político para el consumidor americano.
“Es un mensaje dirigido para los problemas domésticos del consumidor americano. Ciertamente se está planteando un negocio que puede llegar a ser importante”, explicó.
“La constitución de Venezuela no permite entregar las reservas de petróleo, sino que pertenece a la nación. Lo que sí puede tener los Estados Unidos, es mayoría accionaria en las empresas que van a obtener los derechos de explotación en esas áreas”, afirmó.
¿La gasolina bajará pronto en Estados Unidos?
Por ahora, no hay elementos para esperar una reducción inmediata de los precios en las estaciones de servicio como consecuencia del acuerdo con Venezuela.
La AAA reportó este lunes un precio promedio nacional de 4.0807 dólares por galón de gasolina regular, mientras que el promedio de hace un año era de 3.1885 dólares.
El nivel actual también está relacionado con la situación del mercado internacional de petróleo. La propia AAA ha señalado que la inestabilidad en el estrecho de Ormuz mantiene al crudo en niveles elevados y ha contribuido a que agosto se encamine a convertirse en el mes de agosto más caro registrado para los automovilistas estadounidenses.
Por eso, aunque Venezuela pueda incrementar su producción en los próximos años, el mercado estadounidense continuará dependiendo de factores internacionales que pueden mover el precio del petróleo mucho antes de que los nuevos proyectos venezolanos estén produciendo a plena capacidad.
Los 65 mil millones de barriles no están disponibles de inmediato
Una de las principales dudas alrededor del anuncio es la diferencia entre tener acceso a reservas y contar con petróleo disponible.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo. La EIA estima que tenía aproximadamente 303 mil millones de barriles en 2023, equivalentes a cerca de 17% de las reservas mundiales. Gran parte de ese petróleo corresponde a crudo extrapesado de la Faja del Orinoco.
Ese tipo de petróleo presenta mayores dificultades técnicas para su extracción y procesamiento. Además, la industria venezolana arrastra años de falta de inversión, deterioro de infraestructura, escasez de personal especializado y restricciones para atraer capital extranjero.
Por ello, los 65 mil millones de barriles incluidos en el acuerdo deben entenderse como reservas que podrían desarrollarse, no como una cantidad de petróleo que Estados Unidos pueda incorporar de inmediato a su suministro.

¿Cuánto tiempo puede tardar en producirse el petróleo?
La experiencia internacional muestra que desarrollar un campo petrolero nuevo es un proceso largo. Un análisis publicado en 2026 por Global Energy Monitor encontró que los nuevos campos de petróleo y gas tardaron en promedio 15.1 años desde su descubrimiento hasta el inicio de la producción en 2025. Entre 1960 y 1980, el promedio era de apenas 4.9 años.
En el caso de Venezuela, el plazo puede ser todavía mayor. Global Energy Monitor advierte que la recuperación de la industria petrolera venezolana podría requerir entre 80 mil millones y 183 mil millones de dólares, debido a los problemas económicos, geológicos, técnicos y de infraestructura que enfrenta el sector.
El organismo también señala que algunos proyectos venezolanos descubiertos hace décadas todavía no han comenzado a producir.
Esto significa que incluso si el acuerdo avanza sin obstáculos, no se puede asumir que el petróleo adicional llegará rápidamente a las refinerías estadounidenses.
Venezuela tiene mucho petróleo, pero produce una fracción de lo que podría
La situación venezolana ayuda a entender por qué el acuerdo no se traduce automáticamente en gasolina más barata.
El país cuenta con una cantidad de reservas muy superior a su producción actual. La EIA explica que los problemas de inversión, la situación de la empresa estatal PDVSA, la falta de personal especializado y las dificultades para atraer capital extranjero han limitado durante años el desarrollo del sector.
La recuperación tampoco ocurre de un día para otro. El objetivo anunciado por el gobierno de Delcy Rodríguez es llevar la producción de los 17 campos contemplados en el acuerdo hasta 1.5 millones de barriles diarios, además de avanzar posteriormente hacia otros bloques de exploración.
El dato es relevante porque permite dimensionar el desafío: aumentar la producción requiere recuperar instalaciones, perforar pozos, garantizar transporte, conseguir equipos y asegurar las condiciones necesarias para que las empresas inviertan durante años.
Luisa Palacios, investigadora principal adjunta del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia, citada por Reuters, mencionó que el anuncio de Trump podría estar poniendo en riesgo la institucionalidad de Venezuela.
“Si el objetivo era tratar de disminuir el riesgo de invertir en Venezuela, con esta transacción Estados Unidos pudiera estar haciendo lo contrario: debilitando aún más la poca institucionalidad que existe en el país”.
El crudo venezolano también plantea un problema para las refinerías
Otro punto que puede limitar el impacto sobre la gasolina estadounidense es el tipo de petróleo disponible.
La mayor parte de las reservas venezolanas corresponde a crudo extrapesado. Este petróleo necesita procesos y equipos específicos para ser producido y refinado.
Por eso, que Estados Unidos tenga acceso a las reservas no significa que todo ese crudo pueda incorporarse directamente a cualquier refinería estadounidense.
La infraestructura disponible y la capacidad de procesamiento son factores que también determinan cuánto petróleo puede convertirse finalmente en combustibles.
El acuerdo enfrenta dudas legales y sobre su ejecución
Reuters informó este lunes que expertos en energía y abogados cuestionan la legalidad y la forma en que se estructuró el acuerdo. También han pedido que ambos gobiernos publiquen el contrato completo para conocer sus condiciones.
Una de las dudas es que el pacto fue negociado de manera reservada y no pasó por un proceso competitivo convencional. Además, Venezuela se encuentra en medio de una reforma de su marco legal para los hidrocarburos y todavía existen contratos y empresas conjuntas que deben adaptarse a las nuevas condiciones.
La incertidumbre es importante para las compañías petroleras porque cualquier proyecto de esta magnitud requiere inversiones durante décadas. Los inversionistas necesitan saber qué ocurrirá si cambia el gobierno de Venezuela o si cambia la política energética de Estados Unidos.
¿Cuánto dinero se espera invertir?
El gobierno venezolano ha señalado que el acuerdo podría atraer aproximadamente 100 mil millones de dólares en inversión privada para recuperar y ampliar su industria petrolera.
La cifra es significativa porque la infraestructura petrolera venezolana necesita una recuperación profunda. Sin embargo, una inversión anunciada no equivale automáticamente a dinero desembolsado. Para que los recursos comiencen a llegar deben definirse los contratos, las empresas participantes, los proyectos específicos, los permisos, la infraestructura y las condiciones de seguridad y operación.
Reuters señaló que precisamente la falta de transparencia sobre los términos completos del acuerdo es una de las principales fuentes de incertidumbre.
¿Qué tiene que ver Chevron con el acuerdo?
Chevron es actualmente la principal compañía estadounidense con operaciones petroleras activas en Venezuela.
La empresa ha mantenido su presencia en el país mientras otras grandes petroleras estadounidenses abandonaron Venezuela después de la nacionalización de activos durante el gobierno de Hugo Chávez.
Ese antecedente también pesa sobre las decisiones de nuevas compañías.
El sector petrolero necesita certeza sobre la propiedad de los activos y la posibilidad de recuperar sus inversiones. La historia de expropiaciones y disputas legales en Venezuela sigue siendo un elemento que las empresas deben considerar antes de comprometer grandes cantidades de capital.
Trump se reunirá con empresas petroleras por el precio de la gasolina
Mientras el acuerdo venezolano enfrenta estas dudas, Trump busca medidas que puedan tener un efecto más cercano sobre los precios.
La Casa Blanca informó que el presidente se reunirá con representantes de refinerías y distribuidores de energía para analizar opciones relacionadas con la producción, la capacidad de refinación y la reducción de los precios en las estaciones de servicio.
La discusión ocurre en un momento de presión para los consumidores estadounidenses. La gasolina regular se mantiene por encima de 4 dólares por galón en el promedio nacional, de acuerdo con la AAA.
Eso explica por qué el acuerdo con Venezuela ha adquirido relevancia política y económica: el gobierno busca aumentar la oferta de petróleo, pero los consumidores necesitan una reducción de precios que no dependa de proyectos que podrían tardar años en desarrollarse.
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Entonces, ¿cuándo podría sentirse el efecto del petróleo venezolano?
La respuesta más prudente es: no en el corto plazo.
El acuerdo puede abrir la puerta a una recuperación de la industria petrolera venezolana y, si se ejecuta, aumentar la oferta mundial de crudo con el paso del tiempo.
Pero todavía deben resolverse varios pasos:
- Definir y hacer públicos los términos completos del acuerdo.
- Resolver las dudas legales.
- Atraer y comprometer las inversiones anunciadas.
- Recuperar infraestructura petrolera.
- Desarrollar los campos incluidos en el proyecto.
- Aumentar la producción.
- Transportar el crudo.
- Garantizar capacidad suficiente de refinación.
- Integrar ese petróleo al mercado internacional.
Global Energy Monitor estima que los nuevos proyectos petroleros tardan actualmente alrededor de 15 años, en promedio, en pasar del descubrimiento a la producción. En Venezuela, el organismo considera que incluso ese plazo puede ser insuficiente debido a las condiciones específicas del país.
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