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Julio César Pineda, el rescatista voluntario de 67 años y 1.63 metros que convierte su tamaño en ventaja para buscar sobrevivientes entre edificios tras el terremoto en Colombia

Conocido como “Rescate”, el socorrista voluntario también ayudó en el terremoto de Armenia de 1999 y ahora trabaja en Pereira después del sismo de magnitud 7.4.

A sus 67 años, Julio César Pineda vuelve a entrar entre concreto, hierro y polvo para buscar personas atrapadas tras el terremoto que golpeó el oeste de Colombia. En Pereira lo conocen como “Rescate”, un apodo que resume buena parte de su vida.

Pineda participa como voluntario en las labores de búsqueda después del sismo de magnitud 7.4 que sacudió al país esta semana. En entrevista con Reuters, contó que no recuerda cuántas personas ha ayudado a sacar con vida, ni ahora ni durante el terremoto de Armenia en 1999, donde también trabajó como rescatista voluntario.

El desastre deja hasta ahora 273 muertos, 377 desaparecidos y más de 3,800 heridos, según el balance reportado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Pereira, una de las ciudades más afectadas de la región cafetera, concentra parte de las labores de rescate.

La historia de Pineda ocurre en medio de una emergencia que ya pasó la ventana crítica de las primeras 72 horas, cuando las posibilidades de encontrar personas con vida suelen ser mayores. Aun así, él dice que seguirá ayudando mientras tenga fuerza.

¿Quién es Julio César Pineda, “Rescate”?

Julio César Pineda es un rescatista voluntario de Pereira, Colombia.

Mide 1.63 metros y pesa alrededor de 60 kilos, características que, según él mismo, le permiten entrar por espacios reducidos entre los escombros.

Su experiencia no empezó con este terremoto. En 1999 también participó en las labores de rescate tras el sismo de Armenia, que dejó más de 1,000 muertos.

Esa experiencia me tocó aquí muy cerca, yo tenía una casita aquí muy cerca de Pereira y ahí se me fue un muro completo”, recordó.

Después de ese daño en su propia vivienda, decidió tomar unos guantes, un casco y salir a ayudar.

¿Por qué volvió a meterse entre los escombros?

Pineda dice que su impulso es buscar personas donde otros creen que ya no queda posibilidad.

“Que allá se quedó alguien metido, allá voy yo”, afirmó.

El voluntario se define como una persona acostumbrada a moverse entre huecos, ruinas y espacios estrechos.

Nosotros tenemos conocimiento, los viejos. Nosotros sabemos qué es esto. Yo tengo olfato de sabueso, yo soy topo, yo soy un loco para esto”, dijo.

En esta emergencia recuerda haber ayudado a liberar a dos mujeres, algunos hombres y tres perros en distintos puntos de Pereira.

¿Qué tan grave es la destrucción en Pereira?

Pereira está entre las zonas más golpeadas por el terremoto.

Según datos citados por Reuters, en esa ciudad se reportaron 96 personas fallecidas hasta el momento. El sismo derribó viviendas y dañó estructuras en barrios donde vecinos y voluntarios removieron escombros con sus propias manos.

Pineda considera que el nivel de destrucción en Pereira es mayor que el que vio en 1999 en Armenia.

En estructuras Pereira se nos hundió, Pereira es una bomba de Hiroshima, es una bomba como si nos hubieran dinamitado del cielo”, relató con la voz entrecortada.

Su frase refleja el impacto que dejó el sismo en una ciudad donde muchas familias siguen buscando a sus desaparecidos y tratando de recuperar pertenencias entre los restos de sus casas.

¿Qué papel tienen los voluntarios en la emergencia?

Además de bomberos, policías, militares y equipos oficiales, miles de civiles participan en las labores de apoyo.

Algunos ayudan a retirar escombros. Otros cargan agua, preparan comida, trasladan herramientas o acompañan a familias que esperan noticias.

El trabajo de los voluntarios puede ser útil, pero también requiere coordinación. En emergencias de este tipo, las autoridades suelen organizar tareas para evitar riesgos, ruidos innecesarios o movimientos que puedan provocar nuevos colapsos.

Pineda forma parte de esos voluntarios con experiencia que, sin recibir sueldo, entran a zonas dañadas para apoyar la búsqueda.

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¿Julio César Pineda recibe pago por rescatar personas?

Pineda trabaja como rescatista voluntario.

Su sustento viene de tallar y esculpir artesanías. Como muchos socorristas civiles, ayuda porque considera que es su forma de servir.

Esto no lo pagan, el único que le paga a uno es Dios dándole salud y que mi familia está viva también”, afirmó.

También evita presentarse como héroe.

Dios sabe cuántos, yo no soy el hombre héroe de hacer cosas, Dios me pone a mí a disposición para bregar a hacer un poquitico porque son miles, millones de personas”, dijo.

¿Qué sigue para Pereira después del terremoto?

La etapa de rescate sigue dando paso a una fase más larga: remover escombros, identificar víctimas, revisar viviendas, atender heridos y comenzar la reconstrucción.

El Servicio Geológico Colombiano reportó 160 réplicas desde el sismo principal, según la información difundida por Reuters, lo que aumenta el riesgo para rescatistas y habitantes de edificios dañados.

Pineda sabe que la recuperación tomará tiempo, pero asegura que seguirá disponible.

“Hasta donde Dios me lo permita y seguimos con esas fuerzas vivas”, sostuvo.

Luego cerró con una frase que explica por qué, a los 67 años, volvió a entrar entre ruinas.

El corazón me lo ha dicho toda la vida a mí, voy a morir salvando vidas”, concluyó.

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