La guerra en Yemen podría reactivarse tras cuatro años de tregua y la ONU alerta sobre una nueva escalada de violencia
El enviado especial Hans Grundberg pidió detener las operaciones militares y retomar las negociaciones ante la escalada en Marib, Hadramut, el mar Rojo y el golfo de Adén
La guerra en Yemen enfrenta su mayor riesgo de reactivarse a gran escala desde la tregua de 2022, debido al aumento de los enfrentamientos internos y la tensión en las rutas marítimas de la región.
El enviado especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Hans Grundberg, alertó este viernes que la escalada amenaza la relativa calma mantenida durante los últimos cuatro años. La declaración fue difundida por la oficina del representante internacional.
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Los ataques hutíes elevan la tensión en Yemen
Los choques recientes se concentran en provincias estratégicas y coinciden con nuevas hostilidades en el mar Rojo y el golfo de Adén, dos corredores relevantes para la navegación internacional.
- Marib y Hadramut: Grundberg denunció ataques hutíes que habrían causado la muerte de decenas de militares yemeníes, además de civiles y personas desplazadas.
- Bloqueo marítimo: Los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, mantienen desde el 20 de julio una medida contra Arabia Saudita en la zona.
- Aeropuerto de Saná: Los insurgentes acusan al gobierno saudita de haber bombardeado el aeropuerto internacional de la capital yemení a mediados del mes pasado.
“El Yemen enfrenta hoy un riesgo mayor de reanudación de un conflicto a gran escala que en cualquier otro momento desde la tregua negociada por la ONU en abril de 2022”, advirtió Grundberg.
La tregua de 2022 está en peligro
Aunque el acuerdo promovido por Naciones Unidas fue breve, permitió reducir de manera considerable las hostilidades entre el gobierno reconocido internacionalmente y los rebeldes hutíes.
- Calma relativa: Los efectos de la tregua permanecieron en gran medida durante los últimos años, pese a que no condujo a un acuerdo definitivo.
- Riesgo regional: La combinación de enfrentamientos terrestres y ataques marítimos podría arrastrar a Yemen hacia una confrontación más amplia.
- Consecuencias humanitarias: Una nueva guerra abierta agravaría la situación de una población afectada por más de una década de violencia y desplazamientos.
La ONU mantiene abierta la vía diplomática
Durante las últimas semanas, Grundberg sostuvo un “diálogo intenso” con las partes enfrentadas y actores regionales para buscar opciones concretas de desescalada.
- Moderación inmediata: La ONU pidió detener las operaciones militares y evitar acciones que amplíen los enfrentamientos.
- Negociaciones: El enviado instó a participar en conversaciones bajo los auspicios de Naciones Unidas.
- Voluntad política: Grundberg sostuvo que la diplomacia “aún está disponible” si existe compromiso entre los bandos.
La guerra comenzó en 2014, cuando los hutíes tomaron Saná, y se intensificó en 2015 con la intervención de una coalición encabezada por Arabia Saudita. El desafío inmediato será contener las hostilidades antes de que termine la calma iniciada en 2022 y aumente la crisis humanitaria en Yemen.
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