El Imparcial / Mundo / Ebola

El brote de ébola de más rápido crecimiento ya suma casi 2 mil casos y 702 muertes en Congo, mientras una huelga, la violencia y la falta de vacuna hacen más difícil detenerlo

El virus Bundibugyo avanzó durante semanas sin ser identificado y todavía no cuenta con una vacuna ni un tratamiento aprobado

El brote de ébola que golpea el este de la República Democrática del Congo ya suma 1,926 casos confirmados y 702 muertes, mientras los equipos sanitarios intentan rastrear cadenas de contagio que continúan apareciendo fuera de su vigilancia.

Associated Press lo describe como el brote de ébola de más rápido crecimiento registrado. El problema no se limita al número de enfermos: la variante responsable no tiene vacuna aprobada, el virus circuló durante semanas sin ser identificado y una huelga de trabajadores sin sueldo cerró un centro de tratamiento ubicado en la provincia de Ituri.

La emergencia ocurre además en una región marcada por caminos deficientes, desplazamientos de población, grupos armados, ataques a instalaciones médicas y desinformación que presenta la enfermedad como un engaño. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el brote una emergencia de salud pública de importancia internacional el 17 de mayo de 2026.

¿Por qué el brote creció tan rápido?

El virus circuló sin ser detectado durante varias semanas. Las primeras pruebas buscaban una variante más común del ébola y generaron resultados negativos porque el brote era causado por el virus Bundibugyo. Cuando las autoridades confirmaron la variante correcta, ya existían diferentes cadenas de transmisión.

Otro problema es que muchos pacientes no aparecen en las listas de personas que tuvieron contacto con un enfermo conocido. Chikwe Ihekweazu, director interino para emergencias sanitarias de la OMS, señaló que alrededor de 80% de los nuevos casos procedía de cadenas de transmisión desconocidas.

Esto impide aislar rápidamente a los enfermos, localizar a sus familiares y vigilar durante 21 días a quienes pudieron estar expuestos.

¿Qué es el ébola Bundibugyo?

Bundibugyo es una de las variantes capaces de provocar la enfermedad por el virus del Ébola. A diferencia del ébola Zaire, para el cual existen vacunas y tratamientos, no hay una vacuna autorizada ni un medicamento específico aprobado contra esta variante.

La enfermedad se transmite mediante contacto directo con sangre, vómito, saliva, semen y otros fluidos corporales de una persona enferma, así como con ropa, sábanas u objetos contaminados. Una persona infectada solamente puede transmitir el virus cuando presenta síntomas.

Las primeras señales pueden confundirse con malaria o fiebre tifoidea e incluyen fiebre repentina, dolor de cabeza, debilidad y molestias musculares. Posteriormente pueden aparecer vómito, diarrea, deshidratación y fallas en distintos órganos. El sangrado puede ocurrir, pero no es el síntoma más frecuente en los casos de Bundibugyo.

¿Cómo afecta la huelga a los pacientes?

Trabajadores del centro de tratamiento instalado en el Hospital General de Rwampara, en Ituri, cerraron las instalaciones y bloquearon el acceso el lunes 13 de julio para exigir el pago de salarios y compensaciones atrasadas.

Entre quienes suspendieron labores había epidemiólogos, investigadores de casos, conductores y sepultureros. Las autoridades congoleñas dijeron que dialogaban con el personal para resolver el conflicto.

La huelga no comenzó en el centro donde se desarrolla el estudio de tratamientos experimentales. Sin embargo, una protesta que se extienda a otras instalaciones podría retrasar la atención, el traslado de pacientes, el rastreo de contactos y los entierros seguros.

¿Por qué los funerales también pueden propagar el virus?

El cuerpo de una persona que murió por ébola mantiene una alta capacidad de contagio. Por ello, las autoridades han restringido ceremonias tradicionales en las que familiares lavan, visten y preparan directamente al fallecido.

Estas medidas han provocado inconformidad y desconfianza en algunas comunidades. Sin colaboración local, las familias pueden ocultar enfermos o realizar entierros sin protección, lo que dificulta cortar la transmisión.

La OMS considera que el control depende de localizar casos temprano, aislarlos, ofrecer atención de apoyo, vigilar contactos, realizar entierros seguros y explicar las medidas con la participación de líderes comunitarios.

¿Dónde se está propagando el brote?

La mayor parte de los contagios se concentra en Ituri, aunque también existen casos en otras provincias orientales y en la vecina Uganda.

AP informó sobre casos sospechosos en dos provincias adicionales, entre ellas Tshopo, donde se encuentra Kisangani, una de las ciudades más grandes del país. Que un caso sea sospechoso no significa que esté confirmado; requiere pruebas de laboratorio.

La presencia del virus en ciudades como Goma y el movimiento constante de comerciantes, mineros, desplazados y refugiados aumentan las posibilidades de que una persona enferma viaje antes de ser detectada.

¿Qué tratamientos están probando?

La OMS abrió el 2 de julio el ensayo clínico PARTNERS para analizar dos posibles tratamientos.

El primero es remdesivir, antiviral aprobado para tratar la COVID-19 que mostró señales de actividad contra Bundibugyo en pruebas de laboratorio. El segundo es MBP134, una combinación experimental de anticuerpos diseñada para atacar distintas variantes del ébola.

Todos los participantes reciben la mejor atención de apoyo disponible. Después son asignados aleatoriamente a recibir remdesivir, MBP134, ambos medicamentos o ninguno adicional.

La OMS advirtió que podrían necesitarse meses y hasta mil participantes antes de saber si alguno reduce las muertes. Mientras tanto, los pacientes reciben líquidos, electrolitos, oxígeno, control de presión arterial y tratamiento para el dolor.

¿Qué sigue para contener el ébola?

La prioridad es recuperar la confianza de las comunidades, pagar y proteger a los trabajadores, ampliar las pruebas y descubrir las cadenas de contagio que permanecen ocultas.

También será necesario llevar el estudio de tratamientos a más centros cuando las condiciones de seguridad lo permitan. Los medicamentos experimentales representan una esperanza, pero no sustituyen las medidas básicas de salud pública.

La información de esta nota proviene de reportes de Associated Press, comunicados y fichas técnicas de la Organización Mundial de la Salud, información de la oficina regional de la OMS para África y cifras atribuidas al Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo.

El brote no solo está poniendo a prueba la capacidad de los hospitales. También muestra que una respuesta puede fallar cuando los trabajadores no reciben sueldo, las comunidades no confían en las autoridades y el virus avanza más rápido que los equipos encargados de encontrarlo.

Temas relacionados