Tras descubrir que su esposa le era infiel con su propio hijo, Saîd Lalaouna los asesinó a ambos y 21 años después confesó el doble crimen
El caso fue cerrado gracias a pruebas por ADN
En el departamento de Mosela, en la región del Gran Este de Francia, un caso que permaneció abierto durante dos décadas encontró respuestas dolorosas en 2026. El cuerpo de una mujer apareció oculto en un bidón de plástico en 2005, envuelto en bolsas de basura. Durante años solo fue “la mujer del bidón”.
Gracias a pruebas de ADN y al trabajo de las autoridades, se identificó como Hakima Boukerois. Poco después, su esposo, Saîd Lalaouna, de 78 años, confesó haberla asesinado a ella y también a su propio hijo, Yael, tras descubrir una relación entre ambos.
Según información del fiscal de Metz, David Touvet, y el Heraldo de México, el caso avanzó gracias a la identificación de abril de 2026. Esto permitió la detención de Lalaouna en junio de 2025 tras las pruebas de ADN, y luego su confesión. Una sobrina del acusado también enfrenta cargos por complicidad.
A continuación respondemos las preguntas más comunes que surgen al conocer esta historia.
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¿Quién era Hakima Boukerois y cómo se encontró su cuerpo?
Hakima Boukerois tenía alrededor de 34 años y era madre de cuatro hijos. Su cuerpo fue hallado el 7 de enero de 2005 en las inmediaciones de la carretera departamental 44E, cerca del paso de Donon, en la comuna de Saint-Quirin.
Los investigadores lo descubrieron dentro de un depósito de plástico usado para recoger agua de lluvia, envuelto en bolsas de basura y atado con una cuerda. Ese mismo bidón había sido visto meses antes, a mediados de octubre de 2004, flotando en el río Sarre Rouge. Las condiciones en que apareció indicaban que el cuerpo había sido ocultado con intención de que no fuera encontrado fácilmente.
Durante más de 20 años permaneció sin identificar. Solo un retrato hablado y algunos detalles, como una corona dental, ayudaban a las autoridades. Su identificación llegó gracias a la campaña “Identify Me” de Interpol y al análisis de ADN familiar.
¿Qué llevó a Saîd Lalaouna a confesar después de tanto tiempo?
Saîd Lalaouna, de 78 años, era el esposo de Hakima. Según su propia confesión, descubrió que ella mantenía una relación con Yael, hijo de un matrimonio anterior de él. Esta revelación fue el detonante del crimen, según lo reportado por las autoridades.
El fiscal David Touvet explicó que Lalaouna admitió los hechos una vez que las pruebas de ADN lo vincularon directamente con el caso.
La detención ocurrió en junio de 2025 y la confesión se produjo en el marco de las investigaciones posteriores.
¿Qué pasó con el hijo de Saîd y cuál fue el alcance del crimen?
Además del asesinato de Hakima, Lalaouna confesó haber matado a su propio hijo, Yael. Esta doble confesión amplía la dimensión del caso y explica por qué el crimen permaneció oculto tanto tiempo. Las autoridades francesas investigan ahora los detalles de ambos homicidios y el posible involucramiento de otras personas.
Una sobrina de Lalaouna fue acusada de complicidad en el asesinato y quedó bajo supervisión judicial.
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¿Qué penas enfrenta el acusado según la ley francesa?
En Francia, el homicidio con premeditación se castiga con cadena perpetua o hasta 30 años de prisión. En caso de perpetua, el condenado debe cumplir un mínimo de entre 22 y 30 años antes de poder solicitar libertad condicional. Si se califica como homicidio doloso sin premeditación, la pena máxima llega a 30 años. Las penas pueden agravarse si la víctima es vulnerable o si existen circunstancias adicionales. Las autoridades determinarán la calificación exacta durante el juicio.
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