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Israel queda bajo presión por las negociaciones entre EEUU e Irán mientras Netanyahu endurece su postura contra Hezbolá en Líbano

Sin embargo, los desacuerdos siguen abiertos y cualquier pacto requiere aprobación política en Teherán.

Israel queda bajo presión por las negociaciones entre EEUU e Irán mientras Netanyahu endurece su postura contra Hezbolá en Líbano

Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para alcanzar un entendimiento que frene la guerra regional abrieron un nuevo punto de tensión con Israel. Mientras Washington explora una vía diplomática con Teherán, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha dejado claro que cualquier acuerdo final debe eliminar por completo lo que Israel considera una amenaza nuclear iraní y que su gobierno mantendrá libertad de acción frente a amenazas en distintos frentes, incluido Líbano.

Las conversaciones buscan construir un acuerdo inicial para reducir las hostilidades y abrir una negociación más amplia.

De acuerdo con Reuters, el borrador en discusión incluye elementos como el cese de hostilidades, la reapertura del estrecho de Ormuz, alivio financiero para Irán y una ventana de negociación de 60 días para alcanzar un pacto más completo.

El proceso todavía no está cerrado. Entre los puntos pendientes aparecen temas de fondo:

  • El programa nuclear iraní.
  • El nivel de enriquecimiento de uranio.
  • Las sanciones impuestas a Teherán.
  • Las restricciones al programa de misiles.
  • El papel de Hezbolá en Líbano.
  • Las garantías de seguridad para las partes involucradas.

Reuters reportó que el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, indicó que un acuerdo podría tomar varios días, mientras que Irán reconoció avances sustanciales en torno a un memorando de entendimiento, indicó Actualidad RT.

Por eso, un acuerdo que otorgue alivio financiero o diplomático a Teherán, sin desmantelar por completo su capacidad nuclear, es visto por Netanyahu como un riesgo para la seguridad israelí. Crédito: REUTERS/Ronen Zvulun/Pool/

Sin embargo, los desacuerdos siguen abiertos y cualquier pacto requiere aprobación política en Teherán.

¿Por qué Israel ve con preocupación un acuerdo entre Washington y Teherán?

Israel considera que Irán representa una amenaza estratégica por su programa nuclear, su capacidad militar y su apoyo a grupos armados en la región, entre ellos Hezbolá.

Por eso, un acuerdo que otorgue alivio financiero o diplomático a Teherán, sin desmantelar por completo su capacidad nuclear, es visto por Netanyahu como un riesgo para la seguridad israelí.

Netanyahu afirmó que él y Donald Trump coincidieron en que cualquier acuerdo final debe eliminar por completo la amenaza nuclear iraní.

La postura israelí marca una línea dura: no solo busca limitar el programa nuclear iraní, sino desmantelar instalaciones de enriquecimiento y sacar material nuclear enriquecido del territorio de Irán.

¿Qué ocurrió entre Trump y Netanyahu?

Axios reportó que Trump y Netanyahu sostuvieron una llamada tensa por una nueva propuesta de paz con Irán. Según ese medio, la iniciativa fue trabajada por Qatar y Pakistán, con aportaciones de otros mediadores regionales, para intentar acercar posiciones entre Washington y Teherán.

Axios citó a una fuente que describió a Netanyahu como molesto tras la conversación, usando la expresión “hair was on fire”.

El reporte también señaló que Netanyahu se mantiene escéptico sobre las negociaciones y que preferiría reanudar la guerra para degradar más las capacidades militares de Irán.

Reuters, por su parte, publicó que Netanyahu ha dicho en privado a personas cercanas que Israel tiene poca capacidad para influir en las decisiones de Trump sobre Irán, en momentos en que EEUU negocia un posible acuerdo para detener una guerra de casi tres meses.

¿Qué papel juega Líbano en esta crisis?

Líbano es clave porque Hezbolá, aliado de Irán, opera desde ese país y mantiene enfrentamientos con Israel. En paralelo a las conversaciones entre Washington y Teherán, Netanyahu pidió intensificar las acciones contra Hezbolá.

Reuters reportó que Israel amplió operaciones en el sur de Líbano y que Netanyahu confirmó planes para intensificar ataques contra Hezbolá.

La escalada ocurre pese a un cese al fuego frágil y en medio de advertencias de que una reactivación amplia del conflicto podría complicar la negociación con Irán.

En este caso, lo relevante es que Trump mantiene abierta la negociación con Irán, mientras legisladores y sectores aliados de Israel presionan por condiciones más duras.  Alex Brandon/Pool vía REUTERS/File Photo

Un punto central es que Irán ha buscado incluir el frente libanés dentro de cualquier solución regional. Si los ataques en Líbano aumentan, el proceso diplomático con Teherán podría volverse más difícil.

¿Israel puede sabotear el acuerdo con Irán?

La palabra “sabotaje” aparece en análisis y comentarios de expertos, pero no hay una confirmación oficial de que Israel tenga un plan concreto para impedir el acuerdo.

Lo que sí está documentado es que el gobierno de Netanyahu mantiene una postura de presión militar y exige condiciones más duras para cualquier pacto final.

También está confirmado que Netanyahu comunicó a Trump que Israel conservará libertad de acción frente a amenazas, incluso en Líbano.

Reuters citó a una fuente política israelí que señaló que Trump respaldó ese principio durante una conversación reciente.

En términos prácticos, esto significa que Israel podría seguir atacando objetivos que considere vinculados a Hezbolá o a amenazas regionales, aunque exista un proceso diplomático en curso. Esa posibilidad aumenta el riesgo de choques entre la vía militar y la vía negociadora.

¿Qué dicen los analistas sobre la postura de Israel?

El texto original proporcionado cita a analistas consultados por RT.

Yakov Rabkin, profesor emérito de Historia de la Universidad de Montreal, dijo a RT que Israel “no está interesado en una solución pacífica” y que busca debilitar a Irán por su respaldo a la resistencia palestina.

Esa afirmación debe presentarse como una opinión del académico, no como un hecho comprobado.

Trita Parsi, vicepresidente ejecutivo del Quincy Institute, consideró que un acuerdo duradero con alivio sustancial de sanciones para Irán sería una derrota estratégica para Israel.

Su lectura parte de un punto claro: si Teherán obtiene alivio económico y mantiene margen político regional, Israel perdería parte de la presión acumulada contra su adversario.

¿La guerra también tiene un efecto político interno para Netanyahu?

Otro análisis citado por RT plantea que los conflictos regionales ayudan a Netanyahu a mantener una agenda centrada en seguridad y a retrasar presiones internas.

Esa lectura coincide con un debate más amplio en Israel sobre la posición política del primer ministro después de los ataques del 7 de octubre de 2023 y de la prolongación de varios frentes de conflicto.

Sin embargo, no hay consenso sobre si la guerra fortalece o debilita a Netanyahu. Algunos analistas sostienen que el discurso de seguridad le permite conservar apoyo entre sectores duros. Otros señalan que la sociedad israelí sigue dividida respecto a su liderazgo y que persisten cuestionamientos por el desempeño del sistema de seguridad.

Lo comprobable es que el gobierno israelí enfrenta presión por varios frentes: la guerra en Gaza, los choques con Hezbolá en Líbano, la amenaza iraní, el costo diplomático internacional y la relación con Washington.

¿Qué papel tiene el lobby proisraelí en Estados Unidos?

El texto base menciona al AIPAC y a legisladores republicanos como Ted Cruz y Lindsey Graham, quienes han expresado posturas críticas frente a un acuerdo con Irán.

En EEUU, el debate sobre Irán suele dividir a sectores que apoyan la presión máxima contra Teherán y otros que defienden una salida diplomática para reducir el riesgo de una guerra más amplia.

La influencia de grupos proisraelíes en Washington es un factor real en la política estadounidense, pero no debe presentarse como si controlara por completo las decisiones de la Casa Blanca.

En este caso, lo relevante es que Trump mantiene abierta la negociación con Irán, mientras legisladores y sectores aliados de Israel presionan por condiciones más duras.

Resumen

El escenario sigue abierto. Reuters reportó que las conversaciones han avanzado, pero todavía hay temas difíciles por resolver, especialmente en materia nuclear, sanciones y seguridad regional.

Los próximos días serán decisivos por tres razones:

  • EEUU debe definir si apuesta por un memorando inicial o retoma la presión militar.
  • Irán debe decidir si acepta compromisos sobre su programa nuclear y el estrecho de Ormuz.
  • Israel debe resolver hasta dónde mantiene operaciones en Líbano sin afectar la negociación regional.

Por ahora, no hay un acuerdo final. Lo que existe es una negociación en curso, una postura israelí de rechazo a cualquier pacto que no desmantele la capacidad nuclear iraní y un riesgo creciente de que la escalada en Líbano complique la vía diplomática.

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