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Tras permanecer 50 años como crimen sin resolver, pruebas de ADN confirman a Ted Bundy como el asesino de una adolescente en Utah en 1974

El análisis forense permitió vincular de forma definitiva al asesino serial con la muerte de Laura Aime, una joven de 17 años desaparecida en Halloween de 1974

ESTADOS UNIDOS. — El caso de Laura Ann Aime, una adolescente de 17 años, volvió a la atención pública luego de que nuevas pruebas de ADN confirmaran la responsabilidad de Ted Bundy en su asesinato ocurrido en Utah en 1974, poniendo fin a más de 50 años sin resolverse y evidenciando el impacto de los avances en tecnología forense en casos históricos.

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Qué ocurrió con Laura Ann Aime

Durante la noche de Halloween de 1974, la joven salió de una fiesta con la intención de ir a una tienda cercana, pero nunca regresó.

Semanas después, su cuerpo fue localizado en una zona cercana a una carretera en American Fork Canyon, donde presentaba signos de violencia extrema, de acuerdo con reportes oficiales.

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Sospechas que tardaron décadas en confirmarse

Desde hace años, investigadores consideraban probable la participación de Ted Bundy en este crimen.

Aunque el propio asesino serial había reconocido de forma verbal su responsabilidad antes de su ejecución en 1989, las autoridades no contaban con evidencia científica que confirmara el vínculo.

Cómo la tecnología permitió identificar al responsable

El avance en técnicas forenses fue clave para resolver el caso.

De acuerdo con autoridades del Departamento de Seguridad Pública de Utah, las pruebas conservadas durante décadas fueron analizadas nuevamente con herramientas modernas capaces de obtener ADN de muestras degradadas.

Gracias a este proceso, se logró aislar un perfil genético masculino que fue comparado en bases de datos nacionales, donde coincidió con el de Ted Bundy.

Impacto para la familia de la víctima

Para los familiares de Laura Ann Aime, la confirmación representa un paso importante, aunque no elimina el dolor.

“Es increíble que la gente siga interesada en el caso de Laura”, expresó su hermana durante una conferencia, al agradecer la atención mediática y el trabajo de las autoridades.

Ted Bundy: uno de los asesinos más notorios de Estados Unidos

El nombre de Ted Bundy está ligado a múltiples crímenes cometidos en la década de los años 70 en distintos estados del país.

Las investigaciones lo vinculan con al menos 30 víctimas, en su mayoría mujeres jóvenes, cuyos casos generaron una amplia atención pública por la forma en que ocurrieron.

Un historial de violencia que marcó una época

Los ataques de Ted Bundy provocaron temor en diversas comunidades, especialmente en entornos universitarios.

Su captura en 1975 y posterior condena por secuestro y agresión no impidieron que continuara cometiendo crímenes tras escapar de prisión en dos ocasiones.

Escapes, nuevos crímenes y captura final

Tras fugarse de una cárcel en Colorado, el asesino se trasladó a Florida, donde cometió algunos de sus ataques más violentos.

Entre ellos, el asalto a una casa de fraternidad universitaria y el asesinato de una menor de 12 años, hechos que llevaron finalmente a su detención definitiva.

Un caso que abre la puerta a más investigaciones

Con esta confirmación, las autoridades consideran que el perfil genético obtenido podría ayudar a resolver otros casos sin respuesta.

El uso de nuevas tecnologías forenses permite reexaminar evidencia antigua, lo que podría dar certeza a familias que aún buscan respuestas.

La ciencia forense cambia el rumbo de la justicia

El caso de Laura Ann Aime refleja el impacto de los avances en ADN dentro de las investigaciones criminales.

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A pesar del tiempo transcurrido, la evidencia conservada permitió reconstruir lo ocurrido y atribuir responsabilidad, cerrando un capítulo que permaneció abierto por más de 50 años.

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