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Despiden a la directora Luanne James en Tennessee tras negarse a reubicar 132 libros LGBTQ+ de la sección infantil de la biblioteca por considerar que la orden violaba los derechos de la Primera Enmienda

La directora de bibliotecas Luanne James fue despedida en Tennessee tras negarse a retirar 132 libros con temáticas LGBTQ+ de la sección infantil, alegando violaciones a la Primera Enmienda.

Despiden a la directora Luanne James en Tennessee tras negarse a reubicar 132 libros LGBTQ+ de la sección infantil de la biblioteca por considerar que la orden violaba los derechos de la Primera Enmienda

TENNESSEE.- El debate sobre la libertad de expresión y el acceso a la información en las instituciones públicas ha alcanzado un punto crítico en Estados Unidos. Luanne James, quien se desempeñaba como directora del sistema de bibliotecas del condado de Rutherford, en Tennessee, fue removida de su cargo tras una trayectoria de 25 años de servicio ejemplar.

El conflicto escaló cuando James se negó a cumplir una orden directa de la junta de la biblioteca para reubicar más de un centenar de títulos con temáticas LGBTQ+ fuera del alcance de niños y jóvenes. Según los registros de la audiencia disciplinaria y los informes oficiales del sistema de bibliotecas del condado, la junta determinó que su postura constituía un acto de insubordinación, votando 8 a 3 a favor de su salida inmediata este lunes por la noche.

El origen del conflicto: 132 libros bajo revisión

La disputa comenzó cuando la junta de la biblioteca instruyó a James trasladar 132 títulos de las secciones infantil y juvenil hacia la colección de adultos. El argumento de las autoridades locales se basó en una revisión de “adecuación por edad”, señalando que dichos materiales promovían la “confusión de género”.

James, reconocida por haber recaudado cerca de 6 millones de dólares en subvenciones para el sistema bibliotecario durante su carrera, rechazó la instrucción formalmente por escrito. Para la profesional, mover los libros basándose exclusivamente en su contenido representa una “discriminación por punto de vista” (viewpoint discrimination), un concepto legal que vulnera los derechos constitucionales de los residentes.

La biblioteca instruyó a James trasladar 132 títulos de las secciones infantil y juvenil hacia la colección de adultos | Freepik

La postura ética y legal de Luanne James

La exdirectora ha defendido su decisión como una obligación profesional y ética. James sostiene que los bibliotecarios no deben ser herramientas de agendas políticas. Durante sus declaraciones tras el despido, enfatizó su compromiso con la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense, la cual protege la libertad de expresión y el derecho de los ciudadanos a acceder a diversos puntos de vista sin censura gubernamental.

  • Defensa profesional: “No tuve otra opción, tuve que hacer lo que tenía que hacer”, afirmó James respecto a su negativa.
  • Contexto social: La bibliotecaria señaló que la politización de su profesión ha aumentado drásticamente tras la pandemia, algo que no había visto en sus dos décadas de experiencia previa.
  • Un precedente para otros: Aseguró que “volvería a tomar la misma decisión” si su caso sirve de apoyo para otros bibliotecarios que enfrentan presiones similares en el país.

Privacidad y vigilancia de los lectores

Uno de los puntos más alarmantes revelados por James durante el proceso fue una solicitud directa de Cody York, presidente de la junta. Según la bibliotecaria, York le pidió recopilar información privada de los usuarios que habían consultado o solicitado los libros en cuestión. La petición incluía nombres, direcciones y la composición familiar de los lectores. James se opuso tajantemente a esta medida, denunciando que violaba la privacidad de la comunidad y establecía un precedente de vigilancia sobre los hábitos de lectura de los ciudadanos.

Apoyo comunitario y consecuencias

A pesar de haber perdido su empleo, Luanne James ha recibido una respuesta masiva de solidaridad. Una campaña de recaudación de fondos iniciada en la plataforma GoFundMe para apoyarla económicamente superó los 120,000 dólares en apenas unos días.

Este caso se suma a una tendencia nacional de desafíos a libros en bibliotecas escolares y públicas, colocando al condado de Rutherford en el centro de una conversación global sobre quién decide qué materiales son adecuados para la comunidad y hasta dónde llega la autoridad de las juntas directivas sobre el criterio profesional de los bibliotecarios.

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