El Parlamento Europeo ratifica el Reglamento de Retorno para crear un “ICE a la europea” con centros de deportación externos, redadas masivas y prohibiciones de entrada de hasta 10 años que buscan elevar la tasa de expulsiones al 100%
La Unión Europea endurece sus leyes migratorias con el nuevo Reglamento de Retorno. Conozca cómo funcionan los centros de deportación externos, las sanciones por no cooperar y por qué comparan esta medida con el modelo ICE de Estados Unidos.

UNIÓN EUROPEA.- Europa ha decidido cambiar las reglas del juego en materia migratoria. El Parlamento Europeo ratificó recientemente el nuevo Reglamento de Retorno, una normativa diseñada para elevar la eficiencia de las expulsiones en el bloque.
Según datos oficiales de la Comisión Europea, actualmente solo se ejecutan el 20% de las órdenes de salida; con esta reforma, el objetivo es que ninguna persona en situación irregular pueda permanecer en territorio comunitario sin consecuencias legales inmediatas.
Esta reforma no es solo un ajuste administrativo. Representa un giro hacia políticas de control más estrictas que incluyen la creación de centros de detención fuera de las fronteras de la Unión, el uso de geolocalización en menores y periodos de retención que pueden alcanzar los dos años y medio.
Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han expresado su preocupación, señalando que estas medidas priorizan la seguridad sobre los derechos fundamentales de las personas vulnerables.
Los pilares del endurecimiento migratorio en Europa
El nuevo reglamento introduce herramientas que transforman la vigilancia fronteriza. Estos son los cambios más relevantes que usted debe conocer:
- Centros de retorno externos: La UE podrá enviar a migrantes cuyas solicitudes de asilo fueron rechazadas a instalaciones ubicadas en países fuera del bloque. Allí esperarán a ser repatriados a sus países de origen.
- La “Orden de Retorno” universal: Si un país como Francia emite una orden de expulsión, esta será válida automáticamente en España, Italia o cualquier otro Estado miembro. El reconocimiento mutuo busca eliminar los vacíos legales que permitían a los migrantes desplazarse internamente para evitar la deportación.
- Vigilancia y detención prolongada: La normativa permite el uso de pulseras electrónicas para rastrear a los migrantes y extiende el tiempo máximo de detención administrativa hasta los 30 meses (2.5 años).
¿Por qué se compara con el modelo de Estados Unidos?
Expertos y activistas han bautizado esta reforma como la creación de un “ICE a la europea”. La referencia al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE, por sus siglas en inglés) no es casualidad. Ambos modelos comparten una lógica similar:
- Enfoque punitivo: Se da prioridad a las redadas en lugares de trabajo y espacios públicos, así como al uso de vuelos chárter para deportaciones masivas.
- Externalización del control: Al igual que el modelo estadounidense busca procesar migrantes antes de que pisen suelo nacional, Europa intenta trasladar la gestión migratoria a terceros países para agilizar procesos judiciales.
- Inspiración política: Analistas políticos señalan que esta es una política de “inspiración trumpista” que busca dar una respuesta rápida a las presiones de los sectores más conservadores del continente.
“Se está creando una infraestructura de expulsión que minimiza las garantías individuales en favor de una supuesta eficiencia estadística”, advierten voceros de diversas ONG de derechos humanos.

Te puede interesar: Sheinbaum anuncia firma del acuerdo modernizado con la UE en mayo tras reunión con presidente de Alemania en Cancún
Sanciones para quienes no cooperen
El nuevo reglamento establece consecuencias severas para los solicitantes de asilo rechazados que intenten evadir la ley. Entre las sanciones aprobadas se encuentran:
- Confiscación de documentos de identidad.
- Prohibición de reingreso a la Unión Europea por un periodo de hasta 10 años.
- Detenciones obligatorias si se detecta riesgo de fuga.
Es importante destacar que el texto incluye excepciones específicas: los menores no acompañados y las familias con hijos no podrán ser enviados a los centros de retorno ubicados fuera de Europa, aunque sí estarán sujetos a otras medidas de vigilancia dentro del territorio.
El impacto en los derechos humanos
La controversia rodea este reglamento debido a lo que muchos consideran “agujeros negros legales”. Al enviar a personas a centros en terceros países, la Unión Europea podría estar delegando su responsabilidad de protección a naciones que no siempre garantizan el respeto a la integridad física o legal.
Además de la vigilancia invasiva, se teme que estas políticas fomenten la discriminación racial en las calles de Europa, ya que las autoridades tendrán mayores facultades para realizar controles de identidad aleatorios con fines de deportación.
Te puede interesar: Crisis de salud mental entre migrantes mexicanos en EEUU por temor a redadas de ICE, cambios migratorios y estrés constante afectan a comunidades latinas
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Te recomendamos

Más de 11 mil niños ciudadanos de Estados Unidos quedaron sin padres en solo 7 meses de la política migratoria de Trump, afectando principalmente a familias latinas sin antecedentes penales graves

Gregory Bovino, el jefe de las redadas migratorias de Trump, podría retirarse según fuentes de CBS News

ICE compra almacenes para centros de detención: comunidades en alerta en Texas y otros estados

Gobierno de Trump deporta migrantes a México sin importar que no sean mexicanos, denuncian organizaciones civiles ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados