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Tras manifestaciones mortales, estudiantes iraníes desafían a la represión y retoman las protestas en universidades: “Las aulas están vacías porque los cementerios están llenos”

Universitarios de Teherán y Mashhad desafían a los paramilitares Basij y corean consignas contra el Líder Supremo al inicio del semestre, pese a la masacre de enero que organizaciones de derechos humanos calculan en decenas de miles de víctimas.

Tras manifestaciones mortales, estudiantes iraníes desafían a la represión y retoman las protestas en universidades: “Las aulas están vacías porque los cementerios están llenos”

Tras las manifestaciones que provocaron una brutal represión que dejó miles de muertos, estudiantes de varias universidades de Irán volvieron a tomar las calles al inicio del nuevo semestre académico.

Según The Guardian, el sábado, cuando daba inicio el nuevo periodo escolar en Irán, cientos de estudiantes de la Universidad de Teherán se congregaron en el campus para corear consignas contra el gobierno.

La convocatoria, que comenzó como una vigilia silenciosa frente a la biblioteca central, pronto se transformó en una protesta masiva que se extendió a otras instituciones educativas de la capital y la ciudad de Mashhad, al noreste del país.

¿Qué pasó en enero y por qué los estudiantes vuelven a protestar?

A partir de finales de diciembre, Irán vivió una de las olas de protestas más sangrientas de su historia reciente.

Miles de personas salieron a las calles en distintas ciudades del país para manifestarse contra el gobierno.

La respuesta de las fuerzas de seguridad fue contundente: según la agencia HRANA (Activistas de Derechos Humanos en Irán), con sede en Estados Unidos, al menos 7,000 personas murieron confirmadas en la represión de enero, mientras otras 11,700 muertes están bajo investigación.

Otras estimaciones de personal médico en distintas regiones del país elevan la cifra a decenas de miles. HRANA también ha documentado más de 53,000 arrestos, incluyendo cientos de estudiantes.

Aunque las protestas del sábado marcaron las primeras manifestaciones masivas en los campus desde la represión de enero, durante semanas habían ocurrido protestas más pequeñas, especialmente entre estudiantes de medicina que exigían la liberación de trabajadores de salud detenidos.

Este lunes, las manifestaciones continuaron por tercer día consecutivo en universidades como

  • Beheshti
  • Amirkabir
  • Elm-o-Sanat (Ciencia e Industria)
  • Khajeh Nasir
  • Universidad de Ciencias Médicas de Teherán
  • Universidad Ferdowsi de Mashhad

En todos los campus, los estudiantes rindieron homenaje a sus compañeros asesinados y corearon consignas contra el Líder Supremo, Alí Jamenei.

¿Quiénes son los Basij y por qué están en las universidades?

Los Basij son una fuerza paramilitar voluntaria que opera bajo el mando de la Guardia Revolucionaria (IRGC), según IranWire.

Tienen presencia en muchas instituciones públicas, incluidas escuelas y universidades, y actúan como brazo represor interno del régimen.

En las protestas de este fin de semana, videos desde los campus muestran a miembros de los Basij atacando a los estudiantes manifestantes, lanzando amenazas e insultos, rompiendo ventanas y enfrentándose físicamente con quienes protestaban.

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¿Qué han dicho los estudiantes sobre las manifestaciones?

Con consignas contra el régimen y en memoria de sus compañeros caídos, los jóvenes desafían la presencia masiva de fuerzas de seguridad y paramilitares Basij.

“Hicieron lo que hicieron y llamaron a su sangre derramada como financiada por el extranjero”, dijo “Hossein”, estudiante de 21 años de la Universidad de Teherán, en referencia a la acusación del régimen de que los manifestantes son agentes de potencias extranjeras.

Pero sabemos que el régimen ya no puede matar estudiantes en el campus y llamarnos terroristas. No tenemos miedo de perder la vida. Todos estamos dispuestos a poner nuestras vidas en riesgo para que al menos las próximas generaciones de este país vivan en libertad y paz”.

Nuestras aulas están vacías porque los cementerios están llenos. Es por ellos, nuestros amigos, compañeros de clase y compatriotas, que fueron asesinados frente a nuestros ojos, que decidimos boicotear las clases”, agregó.

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La represión también es administrativa

Además de la violencia física, las universidades han implementado medidas “administrativas” para reprimir a los estudiantes.

La Universidad Sharif anunció que varios estudiantes tienen “prohibida la entrada” por “violar las normas universitarias” mientras sus casos son revisados por comités disciplinarios.

En la Universidad Beheshti, estudiantes reportaron haber recibido mensajes de texto masivos amenazando con suspensión y citaciones.

Los medios estatales, por su parte, han intentado minimizar y deslegitimar las protestas; algunos reconocieron que las reuniones ocurrieron, pero se enfocaron en lo que llamaron “comportamiento inapropiado” de los estudiantes e incluso calificaron a los estudiantes como agentes externos enviados para perturbar el orden.

“No es seguro enviarlos a la escuela”: el miedo de los padres tras la represión

Mientras los universitarios protestan, en los hogares de Irán hay otro sector de la población que también enfrenta las consecuencias de la represión: los padres de familia que, por miedo a que sus hijos sean víctimas de la violencia, han decidido no enviarlos a la escuela.

Mi hermana vive en Mashhad; sus hijos están en preparatoria. Desde las protestas recientes, las fuerzas represivas del gobierno han entrado a su escuela dos veces. Interrogaron a los niños, preguntando si alguien en su familia o entre sus familiares había participado en las protestas o si tenían algún herido.”, relata una madre a IranWire que pidió no ser identificada.

En el barrio de Sattarkhan, en el oeste de Teherán, “Homa” vio con sus propios ojos cómo jóvenes y niños fueron asesinados en las calles durante las protestas del 8 y 9 de enero.

Con varias familias de su zona aún en duelo, no puede enviar a su hijo de tercer grado de primaria de regreso a la escuela.

Había como 25 estudiantes en la clase de Danial; ahora, tal vez solo lleguen 10. Muchas otras madres y yo no estamos dejando que nuestros hijos vayan”, dice Homa.

Amenazas telefónicas a menores

El terror no se limita a lo que ocurre en las calles. Madres también han reportado llamadas anónimas a sus hijos e hijas, en las que, además de interrogarlos, amenazaban con tener toda su actividad en redes sociales monitoreada.

“Si publicas una historia en contra del gobierno o en apoyo a las protestas, te llevaremos a un lugar donde desearás haber muerto cien veces al día”, son algunas de las amenazas que han recibido.

Para ser honesta, ya no me siento cómoda con que vaya a la escuela. He renunciado a este año escolar y contraté una tutora privada para que estudie las materias principales en casa. La escuela ya no es un lugar seguro para los niños”, comentó una madre a IranWire.

El temor a que las escuelas se conviertan en blancos militares

Según comentaron personas a IranWire, han corrido rumores entre la población iraní que los Basij podrían usar las escuelas como búnkeres en caso de que estallara una guerra.

El fuerte aumento de las tensiones militares entre Irán, Estados Unidos e Israel alimenta los temores de que los espacios civiles podrían ser militarizados o incluso atacados.

El peso de lo visto: adolescentes que ya no pueden continuar

Más allá de los temores de los padres, algunos adolescentes que participaron en las protestas ahora cargan con el peso de lo que vieron. “Hana”, de 14 años, solía pasar sus mañanas en la escuela y sus tardes trabajando en un café.

Entre el 8 y el 10 de enero, se unió a sus padres en las calles y escuchó los gritos de personas que eran baleadas y asesinadas. Desde entonces, lucha contra la depresión. Dice:

Hasta que no suceda algo a favor del pueblo y la sangre que se derramó sea vengada, no me sentiré mejor. Realmente no puedo ir a la escuela. No puedo entender las lecciones, y ni siquiera puedo ir al café y sonreír a los clientes. Estoy de luto; estoy de duelo”.

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