Edición México
Suscríbete
Ed. México

El Imparcial / Mundo / Deportaciones masivas

“Siempre me dije que este país no podía enviar a alguien a su muerte”: EEUU ordena deportar a Irán a mujer cristiana adoptada por un veterano de guerra en 1972; podría enfrentarse a ejecución por su religión y una posible guerra por falta de acuerdos en programa nuclear iraní

La hija de un veterano de la Segunda Guerra Mundial enfrenta un proceso de expulsión por una visa vencida cuando tenía 4 años; su caso revela el vacío legal que afecta a miles de adoptados internacionales.

“Siempre me dije que este país no podía enviar a alguien a su muerte”: EEUU ordena deportar a Irán a mujer cristiana adoptada por un veterano de guerra en 1972; podría enfrentarse a ejecución por su religión y una posible guerra por  falta de acuerdos en programa nuclear iraní

Una mujer que fue adoptada en Irán cuando era una niña pequeña por un veterano de guerra estadounidense enfrenta ahora la posibilidad de ser deportada al mismo país del que salió hace más de cinco décadas.

La orden de deportación fue emitida por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) a principios de marzo.

En el documento, notificado a The Associated Press, que ha reservado la identidad de la mujer por su situación legal, se le cita a comparecer ante un juez de inmigración en California para iniciar su proceso de expulsión.

El motivo: una visa que venció en marzo de 1974. Ella tenía entonces 4 años.

Su caso ha cobrado una nueva urgencia ante la presión militar estadounidense contra Irán ante el fracaso de las negociaciones sobre su programa nuclear.

¿Quién es esta mujer y por qué nunca obtuvo la ciudadanía?

Para entender su situación, hay que remontarse a la década de 1970.

De acuerdo con The Associated Press, su padre adoptivo era un veterano de la Segunda Guerra Mundial que había sido prisionero de guerra en Alemania en 1943, donde permaneció hasta el fin del conflicto.

Tras retirarse de la Fuerza Aérea, trabajó como contratista del gobierno estadounidense en Irán. Fue ahí, en 1972, cuando él y su esposa encontraron a la pequeña en un orfanato. Tenía 2 años.

La familia regresó a Estados Unidos en 1973 y la adopción se completó legalmente en 1975.

Sin embargo, en aquella época, los padres tenían que realizar un trámite por separado para naturalizar a sus hijos adoptados ante la agencia federal de inmigración. Ese paso, por alguna razón que ella desconoce, nunca ocurrió.

La mujer no descubrió su situación irregular hasta que, a los 38 años, quiso tramitar su pasaporte.

Al revisar los papeles de su padre, ya fallecido, encontró una carta de un abogado fechada en 1975. En ella, el abogado informaba que estaba en contacto con las autoridades migratorias y que “parecía que el asunto estaba concluido”, adjuntando la factura por sus servicios.

Aunque algo debió de fallar en el proceso, la mujer ya no tiene con quien consultarlo.

¿Por qué la orden de deportación surge hasta ahora si las autoridades ya sabían de su caso?

La mujer ha intentado regularizar su estatus durante años. Se ha acercado al Departamento de Estado, a funcionarios de inmigración y a senadores.

Desde al menos 2008, el Departamento de Seguridad Nacional tiene conocimiento de su existencia.

Sin embargo, el contexto actual de endurecimiento migratorio la ha alcanzado: la administración Trump ha impulsado una campaña masiva de deportaciones, enfocada, según sus voceros, en remover del país a los criminales más peligrosos, a los que llaman “lo peor de lo peor”.

Te puede interesar: Tras casi dos meses de ser detenida, Narges Mohammadi, ganadora del Nobel de la Paz en 2023, es sentenciada a más de siete años de prisión por colusión y propaganda contra el gobierno iraní

Pero en la práctica, personas sin antecedentes penales han sido captadas por la redada.

La mujer no tiene récord criminal. El único contacto con la ley que recuerda fue una infracción de tránsito hace 20 años por usar el teléfono mientras conducía. Trabaja en el sector corporativo de salud, paga impuestos y es dueña de una casa en California.

¿Qué pasó en la primera audiencia judicial?

Una jueza aplazó la audiencia para finales de abril. También aceptó la petición de su abogada, Emily Howe, de que la mujer no tiene que presentarse físicamente en la corte.

Para ella, fue un alivio: temían que agentes de inmigración la estuvieran esperando en los pasillos del juzgado para detenerla de inmediato.

¿Cómo es posible que una adopción legal no garantice la ciudadanía?

El caso de esta mujer no es único. Es una de los miles de adoptados internacionales en Estados Unidos que se encuentran en una fractura entre las leyes de adopción y las de inmigración.

El Congreso intentó corregir este vacío legal en el año 2000, con una ley que otorgaba ciudadanía automática a todos los niños adoptados legalmente en el extranjero.

Sin embargo, la ley no fue retroactiva y solo aplicó para quienes tenían menos de 18 años en el momento de su entrada en vigor. Quedaron excluidos todos los nacidos antes del 27 de febrero de 1983. La mujer nació en 1970.

Desde entonces, una coalición bipartidista que va desde la Convención Bautista del Sur hasta grupos liberales de inmigración ha presionado al Congreso para aprobar una nueva ley que incluya a los adoptados de mayor edad. El Congreso no ha actuado.

¿Qué riesgo corre una cristiana en Irán?

El peligro no es menor. Ryan Brown, director ejecutivo de Open Doors, una organización que apoya a cristianos perseguidos en todo el mundo, explicó que en Irán hay cristianos de nacimiento que ya enfrentan discriminación generalizada.

Pero la situación es mucho más grave para quienes son considerados conversos del islam, como probablemente sería el caso de esta mujer.

Se asume que eres un enemigo del Estado. Se asume que, si eres cristiano, estás alineado con Occidente y deseas derrocar al régimen”, explicó Brown. “No hay beneficio de la duda”.

Los cristianos conversos son arrestados rutinariamente. Algunos son condenados a muerte.

Las cárceles iraníes, dijo Brown, “son mundialmente conocidas por sus condiciones deplorables”. Hay una falta excesiva de servicios básicos. Y son “notoriamente más crueles para las mujeres”, quienes con frecuencia reportan agresiones sexuales por parte de sus captores o son forzadas a casarse.

Te puede interesar: El gobierno iraní arrestó de nuevo a Narges Mohammadi, activista de derechos humanos y ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2023, en medio de denuncias de condiciones carcelarias y el control del Estado

La dificultad aumenta ante una mujer que no ha estado en Irán desde que tenía dos años: no sabe el idioma, desconoce las costumbres y ha vivido una vida completamente estadounidense.

La mujer cree que Irán la vería con más sospecha aún, dado el historial militar de su padre y su trabajo como contratista del gobierno estadounidense.

El fantasma de la guerra y las protestas en Irán

La amenaza individual de esta mujer se inserta en un contexto regional alarmante. El gobierno de Trump se prepara para una posible acción militar si fracasan las conversaciones sobre el programa nuclear iraní.

Mientras tanto, dentro de Irán, la represión interna continúa. Protestas en diferentes puntos de Irán han dejado a más de 7 mil personas sin vida, incluyendo personal gubernamental y manifestantes, según la agencia de noticias HRANA.

La oposición exiliada pide al presidente Trump que cumpla sus amenazas y ataque, con la esperanza de una rápida caída del gobierno. Otros grupos opositores rechazan la intervención extranjera.

En medio de este escenario, la orden de deportar a una mujer cristiana que nunca ha pisado Irán como adulta añade una capa más de complejidad a una relación bilateral ya de por sí fracturada.

El contexto más amplio de las deportaciones en Estados Unidos

El caso de esta mujer no es aislado en cuanto a las políticas migratorias actuales.

Un informe del Centro TRAC de la Universidad de Syracuse, correspondiente al primer trimestre del año fiscal 2026 (octubre a diciembre de 2025), revela que el 98.4% de los nuevos casos presentados ante la Corte de Inmigración no incluyen acusaciones de tipo criminal. Solo el 1.64% involucra delitos más allá de la entrada irregular al país.

La mayoría de los procesos migratorios en Estados Unidos son de carácter civil, no penal. Sin embargo, la Corte de Inmigración acumulaba 3.38 millones de casos activos al cierre de diciembre de 2025, la cifra más alta registrada.

Aunque se están resolviendo más casos de los que ingresan, el rezago histórico continúa siendo uno de los principales desafíos del sistema.

¿Qué sigue para ella?

La mujer se aferra a la foto de su padre con uniforme militar, las medallas alineadas en el hombro izquierdo, una sonrisa confiada en el rostro.

Ella leía su diario de cuando fue prisionero de guerra, lo mucho que pasó frío y hambre, y se sentía orgullosa de su sacrificio por el país que, estaba convencida, la había salvado.

No imaginé que llegaría a esto”, dijo la mujer en entrevista con AP. “Siempre me dije que este país no podía enviar a alguien a su muerte, a un país que dejó siendo huérfana. ¿Cómo podría Estados Unidos hacer eso?”.

Te puede interesar: “Si no llegamos a un acuerdo, pasarán cosas malas”: Donald Trump decidirá si va a bombardear Irán dentro de los próximos 10 días, según declaraciones recientes

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí

Temas relacionados