El “Reloj del Fin del Mundo” se adelanta a 85 segundos de la medianoche: ¿qué significa para la humanidad?
El Boletín de los Científicos Atómicos ajustó su indicador simbólico a la distancia más corta registrada desde 1947, al advertir sobre el aumento de tensiones nucleares, la crisis climática y el uso de inteligencia artificial sin regulación efectiva.
La humanidad atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. El Boletín de los Científicos Atómicos advirtió que el planeta está hoy más cerca que nunca de una catástrofe global.
El organismo científico adelantó su simbólico “Reloj del Fin del Mundo” a 85 segundos de la medianoche, la distancia más corta registrada desde su creación en 1947.
La decisión se basa en una combinación de factores. Entre ellos, la escalada de tensiones nucleares, el avance acelerado del cambio climático y el desarrollo de biotecnología sin controles suficientes.
A esto se suma el uso creciente de inteligencia artificial sin una regulación efectiva, elementos que en conjunto elevan el nivel de riesgo para la supervivencia humana.
¿Qué es el “Reloj del Fin del Mundo” y qué significa estar a 85 segundos?
El “Reloj del Fin del Mundo” es una herramienta simbólica creada en 1947 por el Boletín de los Científicos Atómicos, con el objetivo de representar cuán cerca está la humanidad de un colapso global.
La medianoche simboliza el punto de no retorno, asociado a una posible destrucción masiva.
Durante el final de la Guerra Fría, el reloj llegó a marcar 17 minutos para la medianoche, uno de los momentos más seguros en términos geopolíticos.
Sin embargo, en los últimos años, debido al aumento acelerado de los riesgos globales, el sistema dejó de contar minutos y pasó a medir segundos, reflejando la gravedad del contexto actual.
En 2024, el reloj se situaba a 89 segundos. Este año, el ajuste a 85 segundos confirma un empeoramiento del escenario global.
Riesgo nuclear: conflictos armados y tensiones geopolíticas en aumento
Uno de los factores centrales que impulsó el adelanto del reloj es la amenaza creciente de una guerra nuclear. El grupo científico alertó sobre la escalada de conflictos que involucran a potencias con armamento atómico, entre ellos:
- La guerra entre Rusia y Ucrania.
- La histórica rivalidad entre India y Pakistán.
- La incertidumbre en torno a Irán y su posible capacidad para desarrollar armas nucleares tras los ataques recientes de Estados Unidos e Israel.
Daniel Holz, presidente de la junta de ciencia y seguridad del organismo, explicó que la falta de cooperación internacional y la creciente rivalidad entre potencias incrementan la posibilidad de una confrontación con consecuencias globales.
Si el mundo se fragmenta en un enfoque de nosotros contra ellos, de suma cero, aumenta la probabilidad de que todos perdamos”, advirtió Holz.
Cambio climático: sequías, calor extremo e inundaciones sin acuerdos efectivos
El Boletín también subrayó la crisis climática como una amenaza directa para la estabilidad mundial. Entre los fenómenos más preocupantes destacan:
- Sequías prolongadas.
- Olas de calor extremo.
- Inundaciones cada vez más frecuentes.
Estos eventos están relacionados con el calentamiento global y con la falta de compromisos internacionales efectivos para reducir las emisiones contaminantes.
El grupo científico señaló además los esfuerzos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por impulsar el uso de combustibles fósiles y frenar el desarrollo de energías renovables, decisiones que, aseguran, debilitan la respuesta global frente al cambio climático.
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Inteligencia artificial y biotecnología: avances sin control suficiente
Otro punto clave en la evaluación es el rápido avance de la inteligencia artificial y la biotecnología, áreas que, sin regulación adecuada, pueden generar riesgos graves.
Los expertos alertan que la IA sin controles sólidos podría ser utilizada para manipulación masiva de información, desarrollo de armas autónomas y ciberataques a gran escala.
En tanto, la biotecnología, si se usa sin supervisión estricta, podría facilitar la creación o propagación de agentes biológicos peligrosos.
¿Se puede retrasar el reloj?
Pese al panorama adverso, el Boletín de los Científicos Atómicos aseguró que aún es posible alejar a la humanidad del borde del colapso, siempre que los gobiernos y líderes mundiales actúen de manera coordinada.
Entre las acciones urgentes que recomiendan se encuentran:
- Reactivar los acuerdos de control de armas nucleares.
- Fortalecer los compromisos contra el cambio climático.
- Regular de forma estricta la inteligencia artificial y la biotecnología.
- Recuperar la cooperación internacional como eje central de la política global.
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Un llamado urgente a la responsabilidad global
El adelanto del “Reloj del Fin del Mundo” no es una predicción, sino una advertencia basada en evidencia científica y análisis geopolítico. Su mensaje central es claro: la humanidad aún tiene margen para corregir el rumbo, pero el tiempo es cada vez más limitado.
El desafío, según los expertos, no es solo tecnológico o político, sino también ético: priorizar la cooperación, la seguridad colectiva y la sostenibilidad por encima de la confrontación y los intereses de corto plazo.
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