Edición México
Suscríbete
Ed. México

El Imparcial / Mundo / Guerra Rusia Ucrania

La guerra en Ucrania alcanza niveles de surrealismo táctico: Tropas rusas implementan camuflajes que imitan rocas, escombros y cápsulas verticales para intentar sobrevivir a la implacable vigilancia de los drones con cámaras térmicas y sensores infrarrojos

Un análisis revela cómo el ejército ruso ha adoptado camuflajes que imitan escombros y rocas para evadir drones ucranianos, transformando el campo de batalla en un escenario donde el ingenio visual es la única defensa contra la precisión quirúrgica

La guerra en Ucrania alcanza niveles de surrealismo táctico: Tropas rusas implementan camuflajes que imitan rocas, escombros y cápsulas verticales para intentar sobrevivir a la implacable vigilancia de los drones con cámaras térmicas y sensores infrarrojos

Ucrania. — En el actual escenario bélico de Europa del Este, el camuflaje ha dejado de ser una simple cuestión de uniformidad para convertirse en una estrategia de supervivencia extrema. Informes analizados por Xataka sugieren que la guerra en Ucrania ha entrado en una fase denominada “Looney Tunes”, debido a la adopción de métodos de ocultación que parecen desafiar la lógica militar convencional. Las tropas rusas, asediadas por una red constante de sensores electrónicos y drones de ataque FPV, están recurriendo a disfraces que imitan rocas falsas, escombros urbanos y cápsulas verticales para evitar ser detectados en un entorno donde la visibilidad equivale a la muerte.

La razón detrás de esta estética “absurda” es profundamente técnica. El frente de batalla ya no es una línea de visión humana, sino un espacio monitorizado por ojos digitales que no parpadean. Los drones ucranianos, especialmente los potentes modelos nocturnos apodados “Baba Yaga”, utilizan cámaras térmicas de alta resolución que detectan cualquier anomalía de calor sobre el suelo helado. Ante esta presión tecnológica, el camuflaje tradicional de manchas verdes resulta inútil. Los soldados ahora buscan “parecer terreno”, integrándose en el ruido visual de las ciudades destruidas mediante redes que imitan ladrillos rotos y polvo, convirtiéndose literalmente en parte de las ruinas que los rodean.

Elementos clave de la nueva táctica de camuflaje ruso en 2026:

  • Mimetismo de escombros: Uso de texturas rugosas y materiales sintéticos que replican la apariencia de cascotes y fragmentos de edificios en zonas urbanas devastadas.
  • Cápsulas de ocultación: Estructuras individuales que cubren al soldado casi por completo, diseñadas para reducir drásticamente la firma térmica ante sensores infrarrojos.
  • Señuelos de terreno: Incorporación de rocas artificiales y superficies que rompen la silueta humana desde una perspectiva cenital (vuelo de dron).
  • Guerra de Infrarrojos: Aplicación de capas de aislamiento que, aunque no eliminan el calor, degradan la señal térmica para que el dron no identifique un objetivo humano claro.
Miembros del Batallón de Propósitos Especiales de la Policía Nacional de la región de Zaporiyia preparan un dron de combate Gara antes de sobrevolar las posiciones de las tropas rusas, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, cerca de la ciudad de Pokrovsk, en la línea del frente, en la región de Donetsk, Ucrania, 23 de enero de 2026. REUTERS/Stringer

También puede interesarte: Conversaciones sin acuerdo y bombardeos masivos: Rusia y Ucrania siguen dialogando mientras más de un millón quedan sin electricidad en pleno invierno

Esta evolución táctica presenta un dilema crítico para el combatiente. Según explica Xataka, al optar por estos camuflajes estáticos y envolventes, el soldado renuncia casi por completo a su movilidad y a su conciencia situacional. Es una apuesta de alto riesgo: permanecer inmóvil dentro de una cápsula puede evitar la detección, pero deja al individuo sin capacidad de reacción si el enemigo inicia un avance terrestre. La paradoja es brutal: para sobrevivir al aire lleno de sensores, el soldado debe dejar de actuar como un combatiente móvil para convertirse en un objeto inanimado del paisaje.

Muchos expertos se preguntan cómo funcionan los drones térmicos en Ucrania en este 2026; la respuesta reside en el contraste matemático. Un cuerpo humano a 37°C resalta como un faro en un fondo de -10°C. Por ello, el éxito de estos nuevos camuflajes rusos no se mide por su apariencia ante el ojo humano, sino por su capacidad de engañar algoritmos de detección de calor. Aunque las imágenes de soldados escondidos en “casetas” verticales puedan parecer una parodia, reflejan la desesperación táctica en una guerra donde la tecnología ha borrado la oscuridad y el escondite tradicional ha dejado de existir. La “estética Looney Tunes” es, en realidad, el uniforme de una guerra de alta tecnología que no perdona errores de visibilidad.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí

Temas relacionados