Verónica, es el nuevo buque incautado por EEUU que había transitado previamente por aguas venezolanas y “operaba desafiando la cuarentena establecida por el presidente Trump”, reveló Kristi Noem
En el comunicado oficial, la Guardia Costera afirmó que la acción fue realizada “de acuerdo con el derecho internacional”, destacando la cooperación interinstitucional como un elemento clave.

ESTADOS UNIDOS.- Un operativo de la Guardia Costera de Estados Unidos concluyó este martes con el abordaje y decomiso del buque cisterna Verónica en el mar Caribe, en una acción realizada antes del amanecer y coordinada con varias agencias federales.
De acuerdo con información oficial, la embarcación formaba parte de una red de buques sancionados, conocida como flota fantasma, y había transitado previamente por aguas venezolanas, operando en violación a la cuarentena marítima impuesta por el presidente Donald Trump para este tipo de naves.
La operación se llevó a cabo bajo marcos de derecho internacional, según informó la propia Guardia Costera de Estados Unidos en un comunicado institucional.
Early this morning, a Coast Guard tactical team conducted a pre-dawn boarding and seizure of Motor Tanker Veronica in the Caribbean. As another sanctioned ghost fleet tanker, Motor Tanker Veronica had previously passed through Venezuelan waters, and was operating in defiance of… pic.twitter.com/MyWyQGH1h0
— Secretary Kristi Noem (@Sec_Noem) January 15, 2026
¿Qué ocurrió durante el operativo?
Según el reporte oficial, un equipo táctico especializado de la Guardia Costera ejecutó el abordaje del buque cisterna Verónica en horas previas al amanecer.
La acción incluyó el control total de la nave y su posterior decomiso, sin que se reportaran incidentes públicos durante la intervención.
La institución señaló que el buque ya se encontraba bajo sanciones y que continuaba operando en el Caribe a pesar de las restricciones vigentes para embarcaciones vinculadas con redes sancionadas.
¿Por qué el buque Verónica estaba bajo vigilancia?
El Verónica había sido identificado como parte de la llamada flota fantasma, un conjunto de buques cisterna que, según autoridades estadounidenses, eluden sanciones internacionales mediante cambios de bandera, rutas irregulares y operaciones opacas.
De acuerdo con la información difundida, la nave había navegado anteriormente por aguas de Venezuela, lo que activó alertas debido a las medidas de control marítimo establecidas por el gobierno estadounidense para buques relacionados con países o entidades sancionadas.
Coordinación entre agencias federales
La Guardia Costera informó que la operación se realizó en coordinación estrecha con los Departamentos de Defensa, Estado y Justicia de Estados Unidos. Esta colaboración permitió ejecutar el abordaje conforme a procedimientos legales internacionales, un punto que la autoridad marítima subrayó como central para la legitimidad del operativo.
En el comunicado oficial, la Guardia Costera afirmó que la acción fue realizada “de acuerdo con el derecho internacional”, destacando la cooperación interinstitucional como un elemento clave.
El mensaje oficial de la Guardia Costera
Tras el decomiso, la institución difundió un mensaje directo sobre el alcance de sus operaciones. En palabras del comunicado:“No hay forma de escapar de la justicia estadounidense”.
Aunque el lenguaje refleja la postura del gobierno estadounidense frente a este tipo de operaciones, el mensaje central apunta a reforzar la aplicación de sanciones marítimas y el control sobre embarcaciones que operan fuera de las disposiciones establecidas.
¿Qué implica este decomiso en el Caribe?
El abordaje del Verónica se suma a operaciones previas contra buques sancionados en la región. Para el lector, este tipo de acciones ayuda a entender cómo Estados Unidos vigila rutas estratégicas del Caribe, una zona clave para el comercio marítimo y el transporte de hidrocarburos.
Además, el caso muestra que las sanciones no se limitan a medidas administrativas, sino que pueden derivar en intervenciones directas en alta mar, siempre bajo marcos legales internacionales, según sostienen las autoridades estadounidenses.
Contexto general de las sanciones marítimas
Las sanciones a buques cisterna forman parte de una estrategia más amplia para limitar operaciones consideradas ilegales o sancionadas por Washington. Estas medidas buscan interrumpir cadenas de suministro, controlar flujos energéticos y ejercer presión económica mediante el control naval.
Para los operadores marítimos y el público en general, este caso refuerza la importancia de cumplir con regulaciones internacionales, ya que la vigilancia en el Caribe y otras rutas estratégicas permanece activa y coordinada.
Lo que sigue tras el abordaje
Hasta el momento, las autoridades no han detallado qué ocurrirá con la tripulación ni con la carga del buque, ni si se presentarán cargos formales adicionales. Sin embargo, el decomiso marca un nuevo episodio en la aplicación de sanciones marítimas y deja claro que las operaciones de control continuarán.
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