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Fósil celeste es descubierto por el telescopio Hubble

La LMC alberga numerosos cúmulos globulares, entidades celestes que se encuentran en una categoría intermedia entre los cúmulos abiertos, menos densos y más dispersos, y las galaxias pequeñas y compactas.

Anillo. Hubble. Einstein.

Madrid, España.- El telescopio espacial Hubble ha capturado una impresionante imagen de un conglomerado estelar en el espacio, perteneciente al cúmulo globular o joya celestial NGC 1841, localizado en la Gran Nube de Magallanes (LMC), a una distancia asombrosa de 162 mil años luz.

Las galaxias satélite, como la LMC, están interconectadas por la fuerza gravitacional, orbitando alrededor de una galaxia anfitriona de mayor envergadura. A menudo, pensamos en la galaxia de Andrómeda como la vecina más cercana de la Vía Láctea. No obstante, es más preciso afirmar que Andrómeda es la galaxia más cercana que no está envuelta en una órbita alrededor de nuestra propia galaxia.

Contrariamente a esta percepción común, decenas de galaxias satélite circundan la Vía Láctea, ubicándose mucho más próximas que Andrómeda. La LMC, la más destacada entre ellas, se revela fácilmente a simple vista desde el hemisferio sur, en condiciones de cielos oscuros y alejada de la contaminación lumínica, según señala la NASA.

La LMC alberga numerosos cúmulos globulares, entidades celestes que se encuentran en una categoría intermedia entre los cúmulos abiertos, menos densos y más dispersos, y las galaxias pequeñas y compactas.

Investigaciones cada vez más avanzadas revelan que los cúmulos globulares exhiben una diversidad y complejidad en sus poblaciones estelares y características. Aún nos queda mucho por comprender acerca de cómo se originan estos conglomerados estelares tan densamente poblados.

Cúmulos globulares

No obstante, ciertas constantes se observan en todos los cúmulos globulares: su notoria estabilidad y mantenimiento de forma a lo largo del tiempo sugieren que son estructuras extremadamente antiguas, albergando una abundancia de estrellas de avanzada edad.

Los cúmulos globulares pueden considerarse como los “fósiles” celestes del universo. De manera análoga a cómo los fósiles ofrecen información sobre los primeros momentos del desarrollo de la vida en la Tierra, cúmulos globulares como el NGC 1841 pueden proporcionar conocimientos cruciales sobre los eventos de formación estelar en las etapas iniciales de las galaxias.

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