No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

México

Todos tenían relaciones sexuales conmigo, sin mi voluntad: Trabajadora sexual

Antes, recuerdan, tenían recursos para vivir sin dificultades. Ahora, en una semana sólo obtienen 150 pesos.

Avatar del

Por Agencia Reforma

'Luciérnaga' tiene 52 años y desde los 16 vive en las calles.(Agencia Reforma)

'Luciérnaga' tiene 52 años y desde los 16 vive en las calles. | Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El trabajo sexual se ignora en esferas altas, pero se castiga en sectores pobres de la Ciudad de México, consideran trabajadoras y defensores de derechos humanos. 


De acuerdo con testimonios de sexoservidoras, diariamente padecen discriminación, persecución, arrestos y violaciones. 


"Luciérnaga" y "La Flor del Mar", como pidieron ser nombradas, comenzaron el trabajo sexual por necesidad. 


Antes, recuerdan, tenían recursos para vivir sin dificultades. Ahora, en una semana sólo obtienen 150 pesos.


"Luciérnaga" tiene 52 años y desde los 16 años comenzó a vivir en las calles. Tras huir del maltrato que padecía, comenzó a drogarse y alcoholizarse con frecuencia. 


Me habían puesto la 'Torta del Barrio',porque había camionetas de granaderos con varios que me subían y abusaban, con el pretexto de que habían operativos aunque no hubieran. Me decían que me iban a remitir a la Delegación, pero no me remitían", cuenta.


"Se paraban en unas calles oscuras y todos los granaderos tenían relaciones sexuales conmigo, sin mi voluntad"


"Luciérnaga" recuerda que les dijo a los uniformados que "no podía tener más sexo". No la oyeron y uno a uno abusaba de ellas. Después, la dejaron en Granaditas, en la Merced. Un día se cansó y denunció. 


"Pero no me hicieron caso, me dijeron que era una mugrosa, que andaba drogándome, que me gustaba por andar con faldita corta, decían que era mi culpa y provocaba a los elementos y que me largara y no le quitara su tiempo", cuenta.  


A su vez, "La Flor del Mar" considera que por "feas" han sido condenadas a permanecer en las calles y reprochan que sus actividades sean reprobadas por cuestiones morales.


Ella empezó en el trabajo sexual a los 28 años. No sabía leer ni escribir, enviudó y no tenía un hogar para sus hijos. 


Antes trabajaba de 6:00 horas a 10:00 horas para cuidarlos, ahora que crecieron y hay menos clientes, dice, trabaja hasta las 14:00 horas.


"Tengo que trabajar porque tengo que salir adelante y hay gente que no nos da trabajo, te discriminan y hasta autoridades te cierran la puerta cuando pides ayuda, apoyos", dice.


"Me gustaría que nos respetaran y nos dejaran trabajar porque nosotras no robamos, ni hacemos nada malo, simplemente estamos trabajando decentemente. 


"Piensan que nos vamos por lo más fácil, pero no es sencillo, corremos riesgos, nos han golpeado, han matado chicas, violado, secuestrado", agrega la mujer. 


La presidenta del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación (Copred), Geraldina de la Vega, reprochó que desde hace años Ley de Cultura Cívica ha condenado a las trabajadoras sexuales y a los clientes.

En esta nota
  • Sexoservidoras
  • Discriminación
  • CDMX

Comentarios