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México

Sexagenarios salen a trabajar por necesidad y adquieren infección

Marcos Hernández, de 65 años, no dejó de vender legumbres en la Central de Abasto de la Ciudad de México.

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Por Agencia Reforma

A medio kilómetro de Nutrición, en el hospital Manuel Gea González, Juan Torres, de 57 años, sentado en la banqueta espera información sobre el estado de salud de su hermano.(Agencia Reforma)

A medio kilómetro de Nutrición, en el hospital Manuel Gea González, Juan Torres, de 57 años, sentado en la banqueta espera información sobre el estado de salud de su hermano. | Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Pese al llamado de las autoridades de que las personas mayores de 60 años se queden en casa durante la emergencia por el Covid-19, Marcos Hernández, de 65 años, no dejó de vender legumbres en la Central de Abasto de la Ciudad de México.


Hace una semana, relató su hija Laura, su padre comenzó a sentirse mal de las vías respiratorias y acudió con un doctor particular que le recetó medicamentos, pero no mejoró.


Originario del municipio mexiquense de Los Reyes la Paz, el comerciante fue trasladado al Hospital de Nutrición Salvador Zubirán, donde fue ingresado tras presentar un cuadro de neumonía.


Ya tenía dificultades para respirar, lo recibieron rápido y le colocaron una cámara de oxígeno. No sabemos si tiene o no el Covid porque aún no nos informan del resultado de la prueba", indicó Laura.


A medio kilómetro de Nutrición, en el hospital Manuel Gea González, Juan Torres, de 57 años, sentado en la banqueta espera información sobre el estado de salud de su hermano, quien la noche del lunes pasado ingresó al área de Urgencias con síntomas de coronavirus.


Su hermano, de 48 años, es originario de Xochimilco y se dedica a la venta de dulces de amaranto.


"Empezó con tos, con fiebre y con eso que dicen del Covid. Lo trajo mi otro hermano, él se quedó aquí anoche, yo llegué en la mañana y todavía no me dan informes", indicó Juan.


En tanto, frente al acceso de Urgencias del mismo hospital, Sergio Maya se come una torta de tamal y le da sorbos a un vaso de atole que algunas personas repartieron entre familiares de los internados.


Sergio espera información de su cuñado, un taxista de Ecatepec que ingresó desde la semana pasada al Gea González y sobre quien aún no le han dado un diagnóstico claro.

"Mi cuñado no tiene Covid, tiene neumonía, bueno, eso le dijeron a mi hermana, que es su esposa", comentó.


Desde que ingresaron a su cuñado, Sergio y su hermana no han regresado a Ecatepec, han pernoctado en la calle, se han guarecido de la lluvia bajo un parabús, y todos los días distintas personas les han regalado alimentos.


"Aquí hemos estado, y de aquí no nos vamos hasta que nos llevemos a mi cuñado", afirmó.


Metros más adelante, en el acceso principal del mismo hospital, Adriana Chagala, de 34 años, mata el tiempo encontrando palabras en un Sopa de Letras de bolsillo.


Optimista, dice que su papá fue operado de la vesícula y será dado de alta. Aunque todo salió bien, indica, el egreso de su padre se ha dificultado porque la mayor parte del personal médico está volcado en la atención de casos de Covid-19.


"Se supone que ya debería de haber salido, pero no sé qué papel falta y hay que esperar. El problema es que ahorita le están dando prioridad a todo lo que sea Covid y acá casi no hay personal", lamentó

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