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México Elecciones en Puebla

Miguel Barbosa asegura que se "bailó al PAN y a su candidato"

Miguel Barbosa Huerta niega que él esté haciendo guerra sucia a su adversario Enrique Cárdenas. 

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Por El Universal

Miguel Barbosa busca ser gobernador de Puebla.

Miguel Barbosa busca ser gobernador de Puebla.

Puebla, Puebla.- Ha pasado casi un año de las elecciones más polémicas en la historia del estado. Un accidente aéreo obligó a realizar una elección extraordinaria para que Puebla pueda tener un gobernador. Hoy el candidato de la alianza Juntos Haremos Historia en Puebla (Morena, PT y Verde), Miguel Barbosa repite como abanderado y asegura que ya se bailó al PAN y a su candidatito (Enrique Cárdenas).

En entrevista con EL UNIVERSAL, Barbosa Huerta es cauto y no quiere asegurar que la elección ya está decidida, pero sí adelanta que en esta ocasión no hay una elección de estado, pero eso no significa que vaya a tener un minuto de confianza y dice que esta campaña, es la más potente que ha tenido Puebla en su historia.

Rechaza que él esté haciendo guerra sucia a su adversario Enrique Cárdenas y agrega que no tiene la culpa de que sea un hombre sin control en sus acciones. Reconoce el apoyo que ha tenido del movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador, pero refuta a quienes decían que no podía hacer campaña sin el tabasqueño, “la hicimos y de proporciones enormes”.

Sobre los comentarios que lo señalan que está mermado físicamente por la diabetes, responde: “estoy a toda madre”. Adelanta que confía en la autoridad electoral y respetará el resultado, sea cual sea.

Describe que hace un año le hicieron fraude, y él le ganó al enorme poder del dinero de Rafael Moreno Valle y ahora, al PAN y a su candidaditito, se los bailó y no fueron pieza para competir con él.

Describe que las diferencias al interior de Morena ya se superaron y tiene una comunicación cercana con el senador, Alejandro Armenta, quien también quería ser candidato a la gubernatura y ahora hay unidad y están caminando y trabajando juntos.

- Estamos a 15 días de la elección, ¿cómo se siente?

- Me siento muy animado, con mucha responsabilidad frente a la gente, hemos podido armar una campaña muy potente y de mucho contacto con el pueblo, hemos movilizado a todo el estado de Puebla, lo digo sin arrogancia, esta ha sido una gran campaña en donde he podido dialogar con todos los sectores de la población, ya estoy terminando de ir a todos los municipios de la entidad, es producto esto de un trabajo articulado de relaciones sociales y políticas de más de un año y ha dado sus frutos, estoy muy arriba en las encuestas, estoy en una relación de muy alto nivel con todos y me siento muy tranquilo para esperar el 2 de junio y poder ganar en las urnas.

- ¿Ya esta decidida la elección?

- Yo no quiero verlo así, las encuestas finalmente son mediciones, son fotografías que se toman cuando la encuesta se lleva a cabo, para mí no significan ni un minuto de confianza porque lo que pasó hace un año fue muy lamentable, pero nos estamos preparando para todas las vicisitudes, es una elección de condiciones totalmente distintas, no hay una elección de estado como la hubo hace un año, no hay un órgano electoral controlado por el poder público en favor de algún candidato como lo hubo el año pasado y no es una elección inequitativa, la verdadera encuesta es el día de la elección.

- ¿Ya tiene el triunfo en la bolsa?

- No, no, no, no lo siento así, las cosas se resuelven hasta cuando se vota si se trata de elecciones y yo no dejaré de trabajar hasta el último minuto que es el día de la elección respetando los plazos de la ley, no me siento así, soy profesional de la política, sé de qué se trata y sé cómo se caen elecciones los últimos días, no me va a pasar a mí, pero estoy actuando con mesura y prudencia, nunca algarabías, nunca actos de triunfalismo, soy un hombre maduro y sensato.

- ¿Le hicieron fraude el año pasado y este año no va a ocurrir?

- Me hicieron fraude el año pasado por un control absoluto de los órganos electorales, una elección de estado, con una campaña inequitativa y este año no existen esas condiciones, este año cada partido ha hecho lo que ha podido desde su fortalezas políticas, institucionales, estratégicas, todo y por eso estamos muy arriba, porque nosotros sí sabemos hacer campaña, yo soy un político mucho más experimentado que sé mucho más de hacer campaña y de políticas públicas y acciones de gobierno que los otros dos candidatos.

- ¿Qué le dice a Enrique Cárdenas que acusa que usted le está haciendo guerra sucia?

- Los que la han emprendido son ellos, el PAN ya no hace campañas políticas, hace guerra sucia y lo acreditamos y se demostró a través de descuidos de ellos mismos, viene de empresas patrocinadas por el gobierno estatal de Jalisco y gobiernos municipales de Jalisco que quieren influir en la política electoral de varias entidades y están aquí en Puebla presentes, la misma guerra sucia de hace un año la están repitiendo. Ellos no hicieron campaña, hicieron guerra sucia, que a Enrique Cárdenas el candidato impoluto, como él se manejó, resultara que es poluto, no in, sino poluto y que ha estado apareciendo una serie de irregularidades a lo largo de su vida como académico e investigador que se ha enriquecido, (...) yo qué culpa tengo que sea un hombre sin control en sus acciones.

- ¿Qué responderle a quienes dicen que sin el apoyo de AMLO usted no ganaría?

- Yo no voy a ser quien diga que el esquema de enorme aceptación del gobierno de Andrés es ajeno a nosotros, ¡no!, sería yo un ingrato, nunca seré eso, yo siempre aceptaré que ha sido un honor un un privilegio ser parte de esta lucha y de este movimiento, pero hemos formado este movimiento, desde 2017, muchos, muchos y aquí en Puebla hoy los mitines de la campaña en favor de Miguel Barbosa son enormes, copiosos, numerosísimos, la movilización social fue impresionante, hay quienes decían que no íbamos a poder hacer campaña sin López Obrador, y la hicimos y de proporciones enormes.

- ¿O sea fue exitosa su campaña?

- Mi campaña, la campaña de Miguel Barbosa, la mía por la gubernatura es la más potente en la historia política de Puebla.

- ¿Confía, ahora sí, en el órgano electoral?

- Es el INE no tengo por qué decir algo, no tengo elementos para decir lo contrario, están haciendo todo para que las cosas funcionen, el PREP, el conteo rápido, todo, la vigilancia de los paquetes electorales no por la policía estatal, sino por el Ejército; las bodegas certificadas; la paquetería electoral, aplicaciones electrónicas desde teléfonos para tener resultados desde el lugar. Yo creo que van a salir las cosas bien, yo espero que no se descompongan.

- ¿Respetará el resultado?
- Sin duda que sí, yo espero que no haya nada que nos lleve a afirmar lo contrario, en la política se gana y se pierde. Yo me siento competitivo, soy competitivo, hace un año gané, le gané al poder enorme en dinero, arbitrario de Rafael Moreno Valle, le gané, ahora este poder chiquito me lo bailé, lo bailé, ¿sí?, no fueron pieza para competir conmigo, la verdad.

- ¿A qué poder chiquito se refiere?

- Pues al que tiene el PAN ahorita descompuesto y a su candidatito, así de sencillo, no pudieron hacer campaña. A la semana tiene uno o dos actos de 50 o 100 gentes, yo tengo de miles, de miles de gentes. Yo no paró, no he parado un solo momento, Enrique Cárdenas y el otro candidato del PRI, no han hecho ni el 1% de la campaña que yo he hecho, ni el 1%, así de sencillo.

- Físicamente, ¿cómo está?

- A toda madre. (risas) tienen 5 años que me lo dicen, desde que estaba yo de senador y me amputaron mi pie derecho y así a partir de entonces cada vez que quieren molestarme los adversarios hablan de mi salud y en contra y mis amigos me preguntan, ¿cómo estás? Y de buena fe les digo que “estoy bien”.

- ¿Ya se limaron asperezas en Morena?

- Hay una unidad de acción en Morena, resolvimos bien las cosas a nivel político, vamos caminando bien, así es que vamos para adelante y con mucho éxito. Por eso viene Ricardo Monreal. He platicado con Alejandro Armenta y hay unidad, estamos bien, caminando y trabajando juntos.

  
La riqueza no da la felicidad… ¿O sí?

Según Woody Allen, “el dinero no da la felicidad, pero produce una sensación tan parecida que sólo un auténtico especialista podría verificar la diferencia”. Entre las circunstancias que ejercen mayor influencia sobre la satisfacción personal, casi siempre se piensa en el ingreso.

“Lo material importa mucho, hace gran diferencia, cuando consideramos el grupo de personas con menor adquisición y avanzamos hacia grupos de mayor ingreso el nivel de satisfacción con la vida que reportan es más alto, hay una relación clarísima en México, a mayor nivel de ingresos mayor nivel de satisfacción con la vida”, afirma Gerardo Leyva, director de investigación del Inegi, responsable de los Indicadores de Bienestar Autoreportado.

“El aporte que hace el reporte de bienestar subjetivo es que nos recuerda que no sólo de pan vive el hombre, las cuestiones materiales son importantes, pero nosotros vivimos en un mundo en el cual no solamente las cuestiones materiales, económicas inciden en nuestro bienestar, la calidad de las relaciones que llevamos con las personas cuentan muchísimo”, agrega.

“El crecimiento y el ingreso son un instrumento para el bienestar, pero no es el fin último y creo que ahí nos extraviamos a principios del siglo XX, al hacer del crecimiento y la riqueza un fin y no un medio para el bienestar”, dice Rojas.

La mejoría económica conlleva avances en otros de los determinantes de la felicidad, como la salud o la libertad personal. Lo dijo también Woody Allen: “El dinero no puede comprar la felicidad, pero sí un mejor tipo de miseria”.

Otras fuentes de felicidad

Richard Layard, uno de los referentes del debate sobre el bienestar subjetivo, define los siete principales determinantes de la felicidad: las relaciones familiares, un trabajo estable y gratificante, la comunidad y amigos, la salud, la libertad individual, los valores personales y, obvio, la situación financiera.

La felicidad de los mexicanos se ve disminuida por sus muchos problemas sociales y económicos; sin embargo, sería un gran error suponer que la vida de los mexicanos está limitada a las consecuencias de la pobreza, la corrupción institucional, la desigualdad de ingresos, el crimen y la violencia y otros problemas, comenta Mariano Rojas.

Hay muchos factores positivos que contribuyen a la felicidad de los mexicanos, en particular, la abundancia y la calidad de las relaciones interpersonales cálidas y genuinas.

La estructura específica de las relaciones interpersonales de los mexicanos les permite disfrutar de altos niveles de satisfacción en los dominios de la vida que son particularmente importantes para los mexicanos: el dominio social y, en especial, el de carácter familiar de la vida. Todo ello explica el efecto positivo extraordinariamente alto en el País.

“Toda esa parte relacional es gratificante. Hay menor soledad, reduce las angustias y preocupaciones y genera muchos afectos positivos, la sensación de sentirse querido, apreciado es muy importante, tanto como comer. No negamos los problemas y si los pudiéramos resolver, estaríamos mucho mejor, pero tampoco debemos olvidar las riquezas”, destaca el académico.

Entre los factores en los que los mexicanos identifican mayor satisfacción en una escala de 0 a 10 se encuentran la Vida familiar (8.92) y la Vida afectiva (8.48); por el contrario, los peores calificados son seguridad (5.93) y país (6.94), que se identifica con la actividad del gobierno.

Gobierno y felicidad

Los expertos coinciden en que el gobierno puede hacer mucho por favorecer los aspectos que promuevan la felicidad. Hay que ver cuáles son las cosas que están asociadas con mayores niveles de satisfacción para la gente y buscar las políticas que inteligentemente conduzcan a los ciudadanos hacia esa dirección.

“La calidad de la vida familiar, por ejemplo, tener trabajos que no sólo sirvan para ganar dinero sino para tener una vida más plena, disfrutar de mejor salud mental, de tener mayor educación, más tiempo libre para convivir con las personas que nos importan, ese tipo de cosas suman. Igual que las cosas que restan, como la violencia, el aislamiento, la violencia doméstica, la falta de participación ciudadana, la falta de altruismo e integración de la comunidad”, precisa Leyva.

Por su parte, Rojas destaca la necesidad de una política pública específica de una educación para la felicidad. “Educar a los niños que cursan ahora la primaria y la secundaria no sólo para que en el futuro sean productivos, sino para que se relacionen mejor, esas habilidades más de inteligencia emocional son muy importante para la felicidad”, dice.

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