México

Exigen obispos fronterizos esfuerzo para frenar ola de migración

Participaron jerarcas católicos en funciones, auxiliares y eméritos tanto de México como de Estados Unidos.

Avatar del

Por El Universal

Aseguran que les entristece el crecimiento del racismo, el odio y la discriminación.(Banco Digital)

Aseguran que les entristece el crecimiento del racismo, el odio y la discriminación. | Banco Digital

TORREÓN, Coahuila.- A fin de frenar el éxodo de migrantes hacia la Unión Americana, más de una docena de obispos de las diócesis de la Iglesia Católica en entidades de la zona fronteriza entre Estados Unidos y México, demandan que los gobiernos de países expulsores de indocumentados sumen esfuerzos para arraigarlos a ellos y a las familias en sus lugares de origen.

Monseñores de la agrupación Tex-Mex Border Bishops concluyeron que la coordinación entre las autoridades de las naciones involucradas (expulsoras y receptoras) es la única manera de detener la oleada de inmigración y evitar más muertes y arrestos de centroamericanos y extranjeros, hechos que duelen y lastiman a la sociedad.

"Nos preocupa el estado de desigualdad, violencia y pobreza que empuja muchos a dejar su tierra y que en su larga y penosa travesía enfrentan toda clase de peligros en medio de un gran desamparo", declararon.

En un comunicado de prensa, los obispos informaron que en la reunión semestral: "Migrantes y Jóvenes", efectuada del 30 de agosto al 01 de septiembre en Matamoros, Tamaulipas, reflexionaron sobre la vida de niños, niñas y adolescentes migrantes.

Participaron jerarcas católicos en funciones, auxiliares y eméritos de San Antonio, El Paso, San Ángelo, Laredo, Brownsville, Texas; Matamoros y Nuevo Laredo, Tamaulipas, Ciudad Juárez y Nuevo Casas Grandes, Chihuahua, Monterrey y Linares, Nuevo León, Alonso Gerardo Garza Treviño de Piedras Negras y Fray Raúl Vera López de Saltillo, Coahuila, quienes este domingo emitieron una declaración conjunta donde exigen:

"A los gobiernos de Estados Unidos, México, Canadá, países de Centroamérica y el Caribe, a crear con urgencia un Área Geográfica que tenga las condiciones necesarias para ofrecer a todos (los extranjeros en tránsito y a los varados en México) la posibilidad de un desarrollo integral, y una vida digna y en paz.

"Reiteramos que estamos a favor de la vida, la dignidad y los derechos de todas las personas. Por eso, no podemos dejar de manifestar nuestra preocupación por la situación de desigualdad, violencia y pobreza que empuja a muchos a dejar su tierra, y que en su tránsito enfrentan toda clase de peligros en medio de un gran desamparo", señalaron.

VIVIR EN LA INCERTIDUMBRE.   

Destacaron que les angustia que muchos sean rechazados cuando solicitan asilo en Estados Unidos, o vivan la incertidumbre de un proceso excesivamente largo y en condiciones de inseguridad sin garantías de protección.
"Nos duele el drama que padecen las familias que son separadas y el inhumano encierro que muchos enfrentan en los centros de detención".

Igualmente aseguran que les entristece el crecimiento del racismo, el odio y la discriminación, y el que los migrantes sean considerados indistintamente como invasores y criminales. "Nos hiere el drama que padecen los deportados que ven truncados sus sueños, esfuerzos y sacrificios, y que retornan sin dinero y con deudas a condiciones peligrosas. Nos llena de luto el que muchos, en busca de un futuro mejor, han perdido la vida", manifiestan.

Los pastores de la comunidad católica determinaron que seguirán abogando ante las autoridades de las naciones a favor de los derechos humanos de los pobres y de los migrantes, en particular de los niños, niñas, y adolescentes.

Por eso insistirán ante los gobiernos de Estados Unidos, México, Canadá, Centroamérica y el Caribe, en la urgente necesidad de crear un Área Geográfica que tenga las condiciones para ofrecer a todos la posibilidad de un desarrollo integral, y una vida digna y en paz.

Seguiremos, ratificaron, uniendo esfuerzos para atender humana y cristianamente a los migrantes, a los que van solos como en familia. Asimismo agradecieron a las comunidades de fe y a tantas personas de buena voluntad por su respuesta generosa y solidaria hacia aquellos hermanos que se encuentran lejos de su tierra y de sus sueños de poder vivir con dignidad y en paz.

Especialmente pidieron la intercesión de la Virgen de Guadalupe "Y a Dios les rogamos que nos ayuden para que todos, gobiernos y sociedad, contribuyamos a construir un mundo en el podamos vivir como hermanos".

Durante el encuentro los monseñores reflexionaron sobre la realidad de los niños, niñas y adolescentes migrantes, con la ayuda de monseñor Juan Armando Pérez Talamantes, obispo auxiliar de Monterrey y presidente de adolescentes y jóvenes de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

Dialogaron sobre este tema con funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), director general de Protección a Mexicanos en el Exterior, Julián Escutia, y el director general adjunto para la Frontera Sur y Migración Regional, Salim Alí Modad.

Luego visitaron la Casa del Migrante de la Diócesis de Matamoros, donde platicaron con voluntarios y extranjeros y por la noche en el bordo del Río Bravo, celebraron la Santa Misa en honor de los inmigrantes vivos y difuntos.

En la Catedral de Matamoros celebraron la Eucaristía con la que concluyeron el encuentro religioso, refiere el boletín enviado a medios en Coahuila por la oficina de prensa de la Diócesis de Saltillo.
 

En esta nota

Comentarios