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México

¿Es efectivo el gel antibacterial contra el coronavirus?

El virus realmente no está vivo, permanece activo mientras su material genético está resguardado. Una estrategia para inactivarlo es destruir su (cubierta) funda.

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Por CIAD

El virus realmente no está vivo, permanece activo mientras su material genético está resguardado. Una estrategia para inactivarlo es destruir su (cubierta) funda.(Pixabay)

El virus realmente no está vivo, permanece activo mientras su material genético está resguardado. Una estrategia para inactivarlo es destruir su (cubierta) funda. | Pixabay

CIUDAD DE MÉXICO.-Para conocer mejor el efecto del gel antibacterial sobre el coronavirus preguntamos a académicas de la Coordinación de Ciencia de los Alimentos del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) cómo es que funciona.

La profesora Verónica Mata Haro explicó que los virus son entes microscópicos formados por segmentos de ADN o ARN que contienen la información genética necesaria para causar la infección. Otro componente importante de los virus son las proteínas, que forman una cubierta que protege al material genético y que permite que el virus se una a la célula que va a infectar. Una vez unido a la superficie celular, el material genético entra a la célula, se apodera de la maquinaria del núcleo del huésped y se reproduce en grandes cantidades.

Esos virus salen de la célula, su material genético se introduce a otras células, con lo que pueden reproducirse rápidamente e infectar a nuestro organismo. El virus realmente no está vivo, permanece activo mientras su material genético está resguardado. Una estrategia para inactivarlo es destruir su (cubierta) funda.

Hay virus cuya funda de proteína no es tan resistente y, además, tienen una capa de lípidos (ácidos grasos) adicional. El jabón contiene compuestos tensoactivos que “barren la grasa y afectan a las proteínas” y, por lo tanto, dañan a las envolturas del coronavirus, por lo que lavarse las manos correctamente es la mejor alternativa.

Cuando no podemos hacerlo, se recomienda utilizar una sustancia que inactive al virus y, en el caso del gel antibacterial, es el alcohol. La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que una concentración de alcohol de 70% puede inactivar a un virus.

Por su parte, la investigadora Gabriela Ramos Clamont Montfort comentó que, de acuerdo con la OMS, el alcohol más efectivo es el etanol y, en segundo lugar, el alcohol isoamílico. El alcohol también daña a las fundas del virus si está en una concentración adecuada y si se aplica correctamente (como el lavado de manos).

Para mejorar su aplicación en las manos y para evitar que se evapore rápidamente, se puede aplicar en forma de gel. Los geles tienen una textura semisólida en la que el líquido (alcohol) queda atrapado en una red tridimensional compuesta generalmente por una molécula de alto peso molecular llamada polímero.

En el caso del gel antibacterial, el polímero sintético más utilizado es el carbopol, que también se conoce con el nombre de lanopol o carbómero 940. Es un polvo blanco que tiene la capacidad de absorber gran cantidad de agua y también de alcohol; por ello no se requiere de una gran cantidad para producir geles transparentes y de buena consistencia, como los que encontramos en las farmacias. Sin embargo, el gel no se forma inmediatamente cuando lo mezclamos con el alcohol porque las moléculas del carbopol están enrolladas y no pueden establecer suficientes interacciones. Para resolver esto, se usa la trietanolamina, que es otro de los ingredientes presentes en este tipo de geles antibacteriales.

Un ingrediente adicional es la glicerina, para evitar que el alcohol reseque las manos. Pueden añadirse además sustancias aromatizantes como el agua de rosas, siempre y cuando no diluyan la concentración de alcohol.

La escasez de geles en el mercado ha despertado el interés por saber cómo se prepara un gel casero a base de carbopol y, por ello, se ha difundido en diferentes medios la receta de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco); desafortunadamente, los ingredientes también han escaseado y algunas personas que sí los consiguieron han aprovechado para vender este tipo de geles sin etiqueta y sin garantía de que realmente funcionen, ya que es fácil añadirles gran cantidad de agua y poco alcohol, haciéndolos inefectivos.

Otro engaño frecuente es agregar una mayor cantidad de carbopol para que los geles queden más opacos y de consistencia más sólida y venderlos más caros por ser “más potentes”.

Por último, hay que recordar que el alcohol, en este tipo de geles, es el único ingrediente activo contra el virus; los otros ingredientes solo tienen la función que se mencionó.

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