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México

Desconsolados y exigiendo justicia, despiden a su familia

Los integrantes de la comunidad mormona que habita en La Morita lloran la pérdida de nueve de los suyos; los funerales convocan a cientos de personas.

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Por Eduardo López

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El cortejo rumbo al panteón de la comunidad; en cada auto iba un ataúd.(Eleazar Escobar)

El cortejo rumbo al panteón de la comunidad; en cada auto iba un ataúd. | Eleazar Escobar

Elementos de seguridad mantuvieron un control detallado de las personas que transitan por la zona del incidente.(Eleazar Escobar)

Elementos de seguridad mantuvieron un control detallado de las personas que transitan por la zona del incidente. | Eleazar Escobar

Dolor e indignación ante la tragedia reflejaban los rostros de quienes acudieron a despedir a las víctimas del ataque armado.(Eleazar Escobar)

Dolor e indignación ante la tragedia reflejaban los rostros de quienes acudieron a despedir a las víctimas del ataque armado. | Eleazar Escobar

Desconsolados y exigiendo justicia, despiden a su familia.(Eleazar Escobar)

Desconsolados y exigiendo justicia, despiden a su familia. | Eleazar Escobar

BAVISPE, Sonora.- “Sólo le pido a Dios fuerza para enfrentar esta tragedia”, sollozó al micrófono David Langford ante cientos de familiares y amigos, casi al finalizar el servicio ofrecido ayer a su esposa Dawna y a sus hijos Trevor Harvey y Rogan Jay Langford

Para la comunidad mormona que habita en La Morita, en el Municipio de Bavispe, la mañana de ayer no fue de trabajo -como hubiera sido de manera cotidiana- sino de pena: Las caras de los hermanos, primos, tíos y demás parientes eran de tristeza, de rabia, de impotencia.

Quienes alcanzaron a llegar al lugar de la tragedia el pasado lunes 4 de noviembre eran los más apesadumbrados: No podían creer lo que habían visto y menos que ahora estuvieran por sepultar a ocho de los suyos. Los familiares que recién llegaron el miércoles o la mañana de ayer estaban un poco más reconfortados.

Los más viejos de la familia están asustados, no despiertan aún de la pesadilla que ocurrió con Dawna, Rhonita y Christine, así como con los seis hijos de estas mujeres. 

ÚLTIMO ADIÓS

El funeral de Dawna comenzó a las 10:20 horas. Ya estaban dispuestas las sillas para quienes acudirían a la cita, también tres mesas y varios adornos florales al frente del jardín de la casa donde ella vivió con su esposo y sus hijos. 

Al iniciar la ceremonia sus familiares sacaron los ataúdes de la casa, los colocaron sobre las mesas y los abrieron para darles el último adiós a Dawna, Trevor y Rogan.

Después, unos 15 oradores tomaron la palabra para recordar a los fallecidos.

Alrededor de las 14:00 horas, los cuerpos fueron trasladados al panteón de la comunidad de La Morita, en donde una sola fosa acogió a Dawna y a sus dos hijos. La cubrieron de piedra y salieron pronto de ahí, pues había que estar presentes en la ceremonia para despedir a Rhonita.

A diferencia del de Dawna, el funeral de Rhonita fue privado. En el patio de la casa que habitó junto a su esposo se colocaron también los restos de ella y sus hijos Titus y Tiana, quienes tenían apenas ocho meses de edad; Howard, de 12 años, y Krystal, de 7. A ellos no fue posible verlos: Murieron calcinados.  

Con la boca temblorosa por el coraje y la falta de respuestas, el padre de Rhonita, Adrián LeBarón, dijo antes de la ceremonia que no podía explicarse lo que había ocurrido: “Lo que queremos es saber quién fue el monstruo que hizo esto, estamos entre eso y nuestro dolor... eran apenas unos bebés”. 

A los LeBarón, Langford, Miller, Johnson y otras familias mormonas que habitan entre Chihuahua y Sonora les quedan todavía días de desolación, pues hoy sepultarán a Rhonita y mañana sábado a Christine Langford en la comunidad de Galeana, en Chihuahua. 

ZONA CUSTODIADA

Ayer, en toda la zona de Bavispe, los rondines continuaron por las calles y carreteras, así como por la brecha de terracería que suelen utilizar los lugareños para moverse entre Sonora y Chihuahua, justo el camino donde fueron emboscadas las tres mujeres y los seis niños cuyos cuerpos fueron velados ayer. 

Tanto elementos del Ejército como de la Guardia Nacional resguardan la entrada al rancho de La Morita desde la carretera que conduce a Agua Prieta, hasta al interior de esta comunidad, donde todos saludan a quien les extiende la mano y les asiente con la cabeza.  

Marcial LeBarón, primo de dos de las mujeres fallecidas, cree que luego de esta tragedia al menos la mitad de quienes habitan en La Morita dejarán el lugar y se irán a vivir a Estados Unidos, pues sienten que no hay condiciones de seguridad.  

Antes de esto que pasó ya había unas 10 casas vacías de las 31 familias que viven aquí. Yo creo que sí se irán muchos, también porque a la gente la han amenazado y tienen miedo”, señaló el hombre a la prensa. 

Con más de 50 años en Sonora, dijo, los integrantes de la comunidad mormona en el Estado parecieran estar destinados a desaparecer ya sea vivos, como los que han dejado el territorio, o muertos, como Rhonita, Christine, Dawna y sus hijos. 

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