Medicamentos caducos, robados y sacados de la basura se venden en tianguis de CDMX y Edomex hasta 80% más baratos
La Unefarm alerta que estos productos pueden estar falsificados o mal conservados y representar un riesgo para la salud; el mercado ilegal de medicamentos en México mueve 38 mil 500 millones de pesos al año.
Medicamentos caducos, robados o recolectados de la basura se comercializan en tianguis y mercados sobre ruedas de la Ciudad de México y el Estado de México, donde se ofrecen a precios de hasta 80% más bajos que en farmacias formales.
La venta de estos productos representa un riesgo para la salud, pues pueden estar expuestos al sol, la humedad y el polvo, además de no cumplir con los estándares de calidad y seguridad.
De acuerdo con la Unión Nacional de Empresarios de Farmacias (Unefarm), el mercado ilegal de medicamentos en México alcanza los 38 mil 500 millones de pesos al año. Entre los factores que impulsan esta actividad están la venta de fármacos caducos, robados y falsificados.
La Ley General de Salud prohíbe comercializar medicamentos en establecimientos que no cuenten con la autorización sanitaria correspondiente. Sin embargo, una recorrida de La Jornada por mercados al aire libre de Iztapalapa y Nezahualcóyotl documentó la venta de estos productos entre ropa, zapatos usados y otros artículos.
¿Qué medicamentos venden en los tianguis?
Los comerciantes ofrecen fármacos en cajas nuevas o maltratadas y en frascos abiertos, algunos en malas condiciones. Entre los productos más comunes están los utilizados para tratar diabetes, hipertensión, ansiedad y epilepsia.
Varios empaques advierten que los medicamentos son propiedad del sector salud y que su venta está prohibida. Aun así, se comercializan de manera informal y sin garantías sobre su conservación, procedencia o eficacia.
Cuando un producto está cerca de caducar, algunos vendedores aseguran a los compradores que puede utilizarse durante ocho meses adicionales. Sin embargo, esa afirmación no garantiza que el medicamento sea seguro ni que conserve su eficacia.
En estos mercados también se ofrecen insumos médicos y quirúrgicos, como guantes, hojas de bisturí, pinzas, vendas, agujas y jeringas, que pueden quedar expuestos a condiciones inadecuadas de almacenamiento.
Descartan que los trabajadores del sector salud sean responsables del robo
La semana pasada, Eduardo Clark, subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica de la Secretaría de Salud, reconoció que existe robo de medicamentos del sector público, aunque deslindó al personal sanitario de estas prácticas.
Por su parte, Rafael Olivos, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), afirmó que el personal del IMSS cuenta con capacitación y preparación para realizar sus labores. Aunque reconoció que podrían existir casos aislados, señaló que no podía especular al respecto.
Clark también destacó que las instituciones de salud cuentan con mecanismos para supervisar la trazabilidad de los medicamentos y materiales, así como herramientas tecnológicas para verificar su uso.
Zuiry Hernández, auxiliar médica del Hospital General de Zona número 8, sostuvo que el robo de insumos no explica por sí solo el desabasto. Consideró que, para provocar una escasez por esa vía, tendrían que sustraerse cantidades muy grandes de medicamentos y materiales.
La trabajadora afirmó que atribuir las deficiencias del sistema de salud al hurto de insumos demerita el trabajo que realiza diariamente el personal sanitario.
Unefarm alerta por venta de medicamentos falsificados y robados
Juvenal Becerra, presidente de la Unefarm, advirtió semanas atrás que el mercado ilegal de medicamentos aumentó alrededor de 1%. Entre los factores que señaló está el uso de inteligencia artificial para promocionar productos de dudosa calidad mediante videos que suplantan la identidad de especialistas.
En internet, explicó, los precios bajos funcionan como un gancho para atraer compradores, aunque algunos productos pueden ser robados o falsificados. También alertó sobre una red de pepenadores que busca medicamentos en la basura para reincorporarlos al mercado ilegal.
La comercialización de estos fármacos no se limita a los tianguis: también ocurre en sitios de internet y mediante anuncios que utilizan identidades falsas para generar confianza entre los consumidores.
¿Cómo desechar medicamentos caducos de forma segura?
La Unefarm trabaja con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la Policía Cibernética para combatir estas redes y retirar páginas de internet que venden medicamentos robados, falsificados o adulterados.
Además, hizo un llamado a no tirar a la basura los medicamentos que ya no se utilizan o que han caducado, pues pueden ser recuperados y revendidos.
La recomendación es depositarlos en los contenedores del Sistema Nacional de Gestión de Residuos de Envases y Medicamentos (Singrem), disponibles en farmacias y centros de salud. Este mecanismo permite desecharlos de manera responsable y reducir el riesgo de que vuelvan al mercado ilegal.
La Unefarm también recomienda destruir los envases y las cajas vacías para evitar que sean reutilizados en la venta irregular de productos.
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