El Imparcial / México / Dia de muertos

Qué significa la Primera Cera, el ritual para los difuntos recientes en Día de Muertos

En comunidades como Santa Rosa Xochiac y Malinalco, las familias reciben veladoras, oraciones y visitas durante la primera celebración de Día de Muertos posterior al fallecimiento de un ser querido.

La Primera Cera es una tradición mexicana del Día de Muertos que honra a las personas fallecidas durante el último año. A diferencia de las ofrendas familiares habituales, este ritual convierte la primera conmemoración después de una pérdida en un encuentro comunitario, durante el cual vecinos, amigos y familiares llevan velas a las casas de quienes atraviesan un duelo.

La ceremonia se mantiene viva en localidades como Santa Rosa Xochiac, en la alcaldía Álvaro Obregón de la Ciudad de México, donde las familias reciben visitas, comparten alimentos y recuerdan a sus seres queridos. De acuerdo con información oficial de la alcaldía publicada el 2 de noviembre de 2025, aquella celebración reunió homenajes para 70 habitantes fallecidos durante el año anterior.

¿Qué significa la Primera Cera y por qué se entregan velas?

El nombre proviene de la cera utilizada para elaborar las velas y veladoras que los visitantes entregan como homenaje al difunto.

Dentro de la tradición del Día de Muertos, la luz simboliza una guía para las almas que, según la creencia popular, regresan temporalmente a visitar sus hogares. En la Primera Cera, también representa el acompañamiento de la comunidad hacia quienes han perdido a un familiar.

El acto de llevar una veladora tiene un significado que va más allá de la ofrenda material: es una forma de expresar solidaridad, compartir el recuerdo de quien murió y demostrar a sus familiares que no están solos.

La práctica está documentada en investigaciones sobre Santa Rosa Xochiac, entre ellas un estudio académico de la Universidad Autónoma Metropolitana que describe cómo los visitantes llevan velas, rezan y reciben alimentos de las familias anfitrionas.

Este simbolismo también está presente en los elementos tradicionales de los altares de Día de Muertos, donde las veladoras representan la luz que orienta a los difuntos.

¿Cómo se celebra la Primera Cera?

Los preparativos y las actividades dependen de las costumbres de cada comunidad. En Santa Rosa Xochiac, la celebración incluye visitas a los hogares de las personas fallecidas durante el año, así como reuniones que pueden prolongarse hasta la madrugada del 2 de noviembre.

Entre sus elementos característicos se encuentran:

  • Altares y ofrendas: con fotografías, flores, alimentos y objetos personales de la persona fallecida.
  • Velas y veladoras: que los visitantes llevan y encienden como muestra de respeto.
  • Oraciones y recuerdos: momentos para rezar, conversar y compartir anécdotas.
  • Comida tradicional: las familias ofrecen platillos y bebidas a quienes acuden.
  • Participación comunitaria: vecinos y amigos recorren los hogares que viven su primera celebración después de una pérdida.

En Santa Rosa Xochiac también participan niños que llevan calaveritas elaboradas con chilacayote, una variedad de calabaza que se ahueca y se ilumina con una vela. Los habitantes acostumbran entregarles dulces o monedas.

¿Dónde se realiza y cuánto dura la tradición?

La Primera Cera se encuentra documentada en comunidades del centro de México, como Santa Rosa Xochiac, en Ciudad de México, y Malinalco, en el Estado de México.

En Santa Rosa Xochiac, las visitas se concentran principalmente entre el 1 y 2 de noviembre. En Malinalco, la conmemoración de los difuntos recientes forma parte de las celebraciones de finales de octubre y principios de noviembre, con altares especialmente elaborados y participación vecinal.

Te puede interesar: Conchasúchil, el novedoso pan para conmemorar Día de Muertos 2026 en CDMX: Así la puedes probar y precio

Es importante señalar que no existe una ceremonia idéntica en todo México. Las fechas, los alimentos, el número de visitas y las formas de organizar el homenaje pueden variar de una población a otra.

Tampoco todas las familias siguen la misma regla sobre cuándo dedicar una ofrenda a alguien recién fallecido. Mientras algunas tradiciones recomiendan esperar un año, otras, como la Primera Cera, reservan precisamente la primera conmemoración para rendir un homenaje especial.

Esta diferencia ayuda a entender por qué las costumbres relacionadas con las fotografías de personas recién fallecidas no deben interpretarse como reglas universales.

¿Qué ocurre después del primer Día de Muertos?

La primera celebración suele tener un significado especial porque representa una etapa de transición para la familia. Las visitas permiten que la pérdida deje de vivirse únicamente en el ámbito privado y se convierta en un momento de memoria compartida.

En algunas comunidades, los homenajes posteriores son más sencillos, aunque existen variantes locales donde el compromiso ceremonial continúa durante varios años. Un testimonio histórico recopilado por la Universidad Autónoma Metropolitana documenta, por ejemplo, prácticas que distinguen entre primera, segunda y posteriores ceremonias de cera.

Así, la Primera Cera conserva un papel particular dentro del Día de Muertos: recordar al difunto y fortalecer los vínculos entre quienes permanecen.

La luz que se lleva a cada casa representa tanto la bienvenida simbólica al ser querido como el respaldo a su familia. Una expresión comunitaria que también se refleja en otras ofrendas mexicanas dedicadas a familiares, amigos y vecinos fallecidos.

Temas relacionados