Qué es el mobbing laboral y cómo identificar las señales sutiles de este acoso psicológico que daña la salud de los trabajadores
Conductas como aislar del equipo o quitar responsabilidades configuran acoso psicológico si se repiten de forma sistemática en el entorno de trabajo.

MÉXICO.- El acoso psicológico o mobbing laboral es un proceso de violencia sistemática en el entorno de trabajo que suele instalarse de manera sutil y progresiva. A diferencia de un desacuerdo o conflicto interpersonal ordinario, esta conducta hostil se caracteriza por la repetición constante de agresiones que deterioran la salud física y mental del trabajador.
Ana Gabriela Rincón Rubio, investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explica que el mobbing funciona como una tecnología social de violencia. Las agresiones sutiles acumuladas, aunque parezcan insignificantes de forma aislada, buscan dañar deliberadamente a una persona o grupo dentro de la organización.
¿Cuáles son las señales sutiles del acoso laboral?
El mobbing no siempre comienza con enfrentamientos directos, gritos o amenazas explícitas. En sus etapas iniciales se manifiesta mediante acciones cotidianas cotidianas que suelen pasar desapercibidas o minimizarse en los centros de trabajo.
Entre las conductas típicas identificadas por la especialista destacan:
- Excluir de forma reiterada a un colaborador de las reuniones de trabajo.
- Retirar funciones y responsabilidades cotidianas sin justificación.
- Evitar el saludo o aislar deliberadamente a la persona del resto del equipo.
- Hacer desaparecer pertenencias o herramientas indispensables de trabajo.
- Aplicar criterios de evaluación significativamente más estrictos en comparación con los demás compañeros.

Te puede interesar: Urgen políticas contra acoso y violencia hacia mujeres en maquiladoras
¿Cuáles son las modalidades de acoso según la jerarquía?
La investigación precisa que este fenómeno no ocurre únicamente desde puestos directivos hacia subordinados. Existen distintas variantes según la posición que ocupan los agresores dentro de la estructura laboral.
La modalidad descendente se ejerce desde puestos de poder hacia empleados de menor rango. Por su parte, el acoso horizontal ocurre entre trabajadores que comparten el mismo nivel jerárquico.
Asimismo, existe el mobbing ascendente, donde un grupo de empleados se organiza contra un superior. Un ejemplo de esto es el denominado “efecto tortuga”, en el que los subordinados alentan los procesos de trabajo de forma deliberada para que el jefe parezca responsable de la baja productividad y sea sancionado o despedido. También se identifica el mobbing serial, en el que los agresores eligen un objetivo y, tras forzar su renuncia, dirigen las agresiones hacia una nueva víctima.

Te puede interesar: Mientras en México el acoso laboral es delito, en Corea aún se debate institucionalizar el acoso sexista en el trabajo
¿Qué consecuencias causa en la persona afectada y en la empresa?
Las víctimas de acoso psicológico suelen ser trabajadores sobresalientes o con cualidades destacadas. Conforme la violencia se vuelve recurrente, las personas afectadas pueden presentar distracciones, olvidos y una pérdida temporal de habilidades laborales y capacidades cognitivas.
A nivel de salud, el mobbing detona ansiedad, depresión, crisis de pánico, migrañas y padecimientos gastrointestinales. En casos severos, conduce a la renuncia voluntaria e incluso a ideaciones suicidas. Para las empresas, la presencia de esta violencia provoca alta rotación de personal, pérdida de talento, menor productividad global y riesgos de procesos jurídicos.
¿Cómo prevenir el acoso psicológico en el trabajo?
Para frenar esta problemática, las organizaciones deben aprender a diferenciar un conflicto laboral común, el cual puede resolverse mediante mediación, de un patrón sistemático de violencia.
Es fundamental implementar protocolos comunitarios que diagnostiquen de forma objetiva la presencia de acoso. Además, definir por escrito las conductas inaceptables evita que las agresiones se justifiquen bajo el argumento de que se actuó sin intención. Establecer sanciones claras y aplicar una intervención temprana ante las primeras conductas sutiles permite mantener espacios de trabajo libres de violencia.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí

Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados