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Ángela Karime del CeTis 78 en Tamaulipas viajará este año a representar a México en Indonesia, tras desarrollar un sistema para combatir un incendio mediante ondas acústicas

Su fundamento está en investigaciones que han observado que determinadas ondas acústicas, especialmente de baja frecuencia y con suficiente presión sonora.

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MÉXICO.- Una estudiante mexicana llevó un principio de la física a un prototipo que parece romper con la forma habitual de combatir un incendio: utilizar sonido para apagar una llama. Ángela Karime Venegas Hernández, alumna del CETis 78 de Tamaulipas, desarrolló el proyecto denominado “Sistema de Supresión de Incendios Mediante Ondas Acústicas”, diseñado para actuar sobre fuegos pequeños mediante ondas sonoras.

El Gobierno de Tamaulipas confirmó que el proyecto obtuvo el primer lugar en la categoría Media Superior del 27º Certamen Estatal de Creatividad e Innovación Tecnológica ExpoCiencias Tamaulipas 2025. La plataforma de la Sociedad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (SOLACYT) también registra a Venegas Hernández como participante del proyecto y a José Arturo Hernández Muñoz como asesor.

La propuesta no pretende demostrar que el fuego pueda extinguirse con cualquier sonido. Su fundamento está en investigaciones que han observado que determinadas ondas acústicas, especialmente de baja frecuencia y con suficiente presión sonora, pueden alterar la estabilidad de una llama hasta provocar su extinción en ciertas condiciones.

¿CÓMO PUEDE EL SONIDO APAGAR UNA LLAMA?

El sonido viaja a través del aire mediante variaciones de presión. Cuando esas oscilaciones son suficientemente intensas y se dirigen hacia una llama, pueden modificar el movimiento del aire y la interacción entre el combustible y el oxígeno.

Una revisión científica publicada en 2025 sobre sistemas acústicos de extinción señala que las ondas de baja frecuencia, particularmente en rangos de alrededor de 40 a 80 hertz en distintos experimentos, pueden generar perturbaciones del flujo de aire que desestabilizan la combustión. La efectividad depende también de factores como la presión sonora, la distancia, el tipo de combustible y la geometría del dispositivo.

Otra investigación publicada en Scientific Reports demostró que pulsos acústicos concentrados pueden extinguir llamas a distancia cuando alcanzan la intensidad necesaria sobre el fuego.

En términos sencillos, el sistema altera las condiciones que permiten que la llama permanezca estable.

¿EL SONIDO LE QUITA EL OXÍGENO AL FUEGO?

Una explicación común señala que las ondas “separan el oxígeno” del combustible, pero los estudios más recientes describen un proceso más complejo. Las ondas producen movimientos y turbulencias en el aire alrededor de la llama, modifican la zona donde ocurre la reacción de combustión y pueden incrementar la pérdida de calor hasta que el fuego deja de sostenerse. Por eso tampoco debe entenderse como un simple soplido.

El dispositivo necesita generar ondas con características específicas y dirigirlas hacia el fuego. Un sonido cotidiano, una bocina doméstica utilizada de cualquier manera o música a volumen alto no constituyen métodos seguros para apagar un incendio.

¿QUÉ HIZO ÁNGELA KARIME VENEGAS?

Ángela Karime transformó ese principio científico en un proyecto estudiantil de aplicación práctica.

El registro de SOLACYT identifica oficialmente su propuesta como “Sistema de supresión de incendios mediante ondas acústicas” y señala al CETis 78 como su institución educativa. El plantel también ha difundido públicamente distintas etapas de presentación y evaluación del prototipo.

El Gobierno de Tamaulipas reconoció formalmente el proyecto el 17 de octubre de 2025, cuando entregó los premios del Certamen Estatal de Creatividad e Innovación Tecnológica.

La competencia recibió 580 proyectos en su etapa regional, con 2 mil 74 participantes procedentes de 26 municipios. De ellos fueron seleccionadas 116 propuestas para la fase estatal. El sistema de Ángela Karime obtuvo el primer lugar de Media Superior.

¿EL PROYECTO VIAJARÁ A INDONESIA?

El Gobierno de Tamaulipas informó durante la premiación que algunos de los proyectos seleccionados obtuvieron acreditaciones para eventos científicos nacionales e internacionales en Colombia, Indonesia y Túnez.

Posteriormente, el CETis 78 informó que Ángela Karime obtuvo una acreditación vinculada con una participación en Bali, Indonesia, como parte de la proyección internacional de su proyecto. Publicaciones posteriores sitúan esa participación para noviembre de 2026. La información fue a dada a conocer en el mes de diciembre de 2025.

“Felicidades a nuestra alumna Karime Venegas Hernández por obtener su acreditación internacional a Indonesia para presentar su proyecto SISTEMA DE SUPRESIÓN DE INCENDIOS MEDIANTE ONDAS ACUSTICAS Le deseamos Éxito!!!”.

La información oficial estatal consultada no especifica el nombre del certamen internacional asignado individualmente a cada proyecto, por lo que resulta más preciso referirse por ahora a una acreditación para un evento científico en Bali.

¿ESTA TECNOLOGÍA YA PUEDE SUSTITUIR UN EXTINTOR?

La supresión acústica sigue siendo una tecnología experimental. Los trabajos científicos disponibles se han concentrado principalmente en llamas controladas y fuegos de dimensiones reducidas. Un estudio publicado en 2024, por ejemplo, logró extinguir llamas de velas mediante ondas de baja frecuencia, pero sus autores señalaron que se necesitan más pruebas antes de trasladar el método a incendios de otras características.

Los sistemas convencionales continúan siendo necesarios porque un incendio real puede involucrar materiales, temperaturas, dimensiones y condiciones de ventilación muy diferentes.

Por ello, no se debe intentar combatir un incendio doméstico reproduciendo sonidos con bocinas. Ante un fuego fuera de control, la prioridad sigue siendo evacuar, llamar a los servicios de emergencia y utilizar únicamente equipos de extinción adecuados cuando sea seguro hacerlo.

¿QUÉ VENTAJAS PODRÍA TENER APAGAR FUEGO SIN AGUA?

Si la tecnología logra desarrollarse a mayor escala, una de sus posibles ventajas sería extinguir determinadas llamas sin dejar residuos de agua, espuma o polvo químico.

Esto podría resultar de interés para espacios donde esos agentes también pueden causar daños, como instalaciones con componentes electrónicos o determinados equipos. Investigaciones sobre extinción acústica destacan precisamente la posibilidad de contar con un método reutilizable que no necesite descargar sustancias sobre el área afectada.

Sin embargo, esas aplicaciones potenciales todavía requieren estudios de seguridad, alcance, consumo energético y eficacia frente a diferentes clases de fuego.

LA IDEA DEL FUEGO Y EL SONIDO TIENE AÑOS DE INVESTIGACIÓN

Los experimentos para controlar una llama mediante ondas no comenzaron con el proyecto mexicano.

La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa de EEUU (DARPA) realizó hace más de una década demostraciones en las que campos acústicos modificaban y extinguían llamas de combustible líquido. En 2015, estudiantes de ingeniería de la Universidad George Mason también desarrollaron un prototipo portátil para apagar pequeñas llamas utilizando frecuencias bajas.

La investigación ha continuado. Estudios publicados en 2024, 2025 y 2026 siguen analizando qué frecuencias, intensidades y configuraciones ofrecen mejores resultados.

El trabajo de Ángela Karime se inserta en esa línea científica desde el nivel medio superior: tomar un fenómeno conocido, construir un sistema funcional y buscar una aplicación tecnológica concreta.

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DE TAMAULIPAS A UNA COMPETENCIA INTERNACIONAL

El reconocimiento estatal convirtió el proyecto en uno de los trabajos estudiantiles seleccionados dentro de una competencia que reunió cientos de propuestas de ciencia y tecnología en Tamaulipas.

Más que presentar el sonido como una solución inmediata para cualquier incendio, el prototipo permite entender cómo principios estudiados en laboratorios pueden convertirse en proyectos de ingeniería desde un aula.

Ángela Karime continúa así una ruta que comenzó con un sistema experimental construido en el CETis 78 y que ahora tiene una acreditación internacional en Indonesia, mientras la investigación científica mundial sigue buscando cómo llevar la extinción mediante ondas acústicas desde pequeñas llamas controladas hacia aplicaciones de mayor escala.

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