Aunque las patentes de Ozempic, Prolia, Xgeva y Lumigan ya expiraron, fallos judiciales impiden la llegada de medicamentos genéricos y mantienen sin competencia estos tratamientos en México
Especialistas advierten que las resoluciones podrían retrasar el acceso a tratamientos de menor costo para pacientes con obesidad, osteoporosis y glaucoma, además de sentar un precedente sobre la protección de patentes y el derecho a la salud en México.
Aunque las patentes de tres medicamentos utilizados para tratar obesidad, osteoporosis y glaucoma ya vencieron, resoluciones del Poder Judicial mantienen bloqueada la fabricación, el registro y la comercialización de sus versiones genéricas en México.
Especialistas advierten que estas decisiones podrían retrasar el acceso a tratamientos de menor costo y sentar un precedente sobre el derecho a la salud.
La información fue publicada por La Jornada, con base en sentencias judiciales, oficios oficiales y la opinión de especialistas en propiedad intelectual y regulación farmacéutica.
¿Qué medicamentos siguen sin poder tener versiones genéricas?
Las resoluciones benefician a los laboratorios que desarrollaron originalmente Denosumab, Bimatoprost y Semaglutida, medicamentos comercializados bajo marcas como Prolia, Xgeva, Lumigan y Ozempic.
Aunque las patentes de estos tratamientos ya expiraron, distintas resoluciones judiciales les permiten mantener la exclusividad comercial, lo que impide que otros laboratorios fabriquen o comercialicen versiones genéricas o bioequivalentes en México.
Esto significa que los pacientes podrían seguir enfrentando precios más altos, ya que la competencia de medicamentos genéricos suele contribuir a reducir los costos de los tratamientos.
¿Qué ocurrió con Denosumab?
La patente de Denosumab, utilizado para tratar osteoporosis y otras enfermedades óseas, venció en junio de 2022.
Dos años después, cuando la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ya había autorizado tres registros sanitarios para medicamentos genéricos e incluso estos ya se comercializaban, el laboratorio Amgen solicitó ampliar la vigencia de su exclusividad.
La empresa argumentó que el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) tardó más de cinco años en otorgar la patente y que, con base en el antiguo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), tenía derecho a una compensación mediante la extensión del periodo de protección.
El IMPI rechazó esa interpretación al señalar que los plazos legales se cumplieron y que el TLCAN dejó de estar vigente desde 2020. Sin embargo, un tribunal colegiado resolvió a favor del laboratorio.
Bimatoprost también obtuvo una ampliación judicial
Una situación similar ocurrió con Bimatoprost, medicamento utilizado para tratar glaucoma e hipertensión ocular.
Sus patentes concluyeron en marzo de 2025, pero el laboratorio Allergan promovió un recurso para extender la exclusividad comercial, también con el argumento de retrasos administrativos durante el proceso de autorización.
La empresa busca que la vigencia de la patente se contabilice durante 17 años a partir de su autorización, lo que extendería su protección hasta 2028.
El IMPI respondió que la legislación mexicana establece una vigencia improrrogable de 20 años contados desde la presentación de la solicitud de patente y cuestionó que la impugnación se presentara más de 15 años después.
Pese a ello, la Sala Especializada en Materia de Propiedad Intelectual del Tribunal Federal de Justicia Administrativa resolvió a favor del laboratorio.
¿Qué pasa con Ozempic y la Semaglutida?
El caso más reciente corresponde a Semaglutida, principio activo comercializado como Ozempic.
Su patente venció en marzo de 2026, pero el laboratorio Novo Nordisk promovió un juicio de amparo para reclamar la protección de los datos clínicos, estudios e información técnica utilizados para obtener el registro sanitario.
La empresa solicitó mantener esa protección durante al menos 12 años contados desde el 3 de julio de 2019, fecha en que obtuvo el registro sanitario.
Posteriormente, un tribunal colegiado determinó que las autoridades deben considerar un periodo mínimo de protección de 10 años, lo que, en la práctica, impide que otros laboratorios utilicen esa información para desarrollar versiones genéricas del medicamento.
¿Por qué estas resoluciones generan preocupación?
Especialistas consultados por La Jornada señalaron que las sentencias se apoyan en normas y tratados que ya fueron derogados o dejaron de aplicarse en México, por lo que consideran que podrían generar incertidumbre jurídica.
También advirtieron que estas decisiones modifican las condiciones del mercado farmacéutico, retrasan la competencia y podrían limitar el acceso de la población a medicamentos de menor costo.
Otros países ya avanzan con los genéricos
De acuerdo con los especialistas, países como India, China, Brasil y Canadá ya concluyeron la protección de la patente de Ozempic o avanzan en el desarrollo de sus versiones genéricas.
En contraste, las resoluciones emitidas en México podrían retrasar la entrada de estos medicamentos al mercado nacional y abrir un precedente para futuras controversias relacionadas con la propiedad intelectual y el acceso a tratamientos médicos.
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