Denuncias ciudadanas llevaron a la Profepa a asegurar 223 toneladas de carbón ilegal y clausurar una empresa en Durango
La autoridad ambiental encontró una carbonera sin permisos en el municipio Nombre de Dios y vertido de aceites al drenaje en la capital del estado.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró más de 223 toneladas de carbón vegetal y 513 metros cúbicos de leña de huizache en el municipio de Nombre de Dios, Durango.
Además, clausuró parcialmente un establecimiento industrial en la capital del estado por descargar aguas contaminadas con aceites y grasas al sistema municipal de drenaje.
Ambas acciones ocurrieron durante la primera semana de junio. La primera inspección se realizó el 3 de junio en una carbonera del ejido Lauro del Villar. La segunda fue al día siguiente, el 4 de junio, en las instalaciones de la empresa Camionera de Durango (Cadusa).
¿Qué encontró la Profepa en la carbonera de Nombre de Dios?
El personal de la Profepa llegó al sitio tras una denuncia sobre el aprovechamiento irregular de árboles de huizache.
Durante la inspección, los responsables no pudieron mostrar las autorizaciones necesarias para transformar la leña ni acreditar que la materia prima forestal proviniera de fuentes legales.
Ante estas irregularidades, la autoridad aplicó medidas de seguridad. El aseguramiento incluyó:
- 11,164 costales con 223,280 kilogramos de carbón vegetal.
- 30 hornos que estaban en proceso de elaboración.
- 216 metros cúbicos de leña en rollo dentro de los hornos.
- 297 metros cúbicos adicionales de leña almacenada en el predio.
Además, la Profepa impuso la clausura temporal parcial del establecimiento. Esto significa que la carbonera no puede seguir operando mientras se desarrolla el procedimiento administrativo en su contra.
¿Qué pasó con la empresa clausurada en Durango capital?
La segunda acción ocurrió el 4 de junio en las instalaciones de Camionera de Durango (Cadusa), ubicada en la ciudad de Durango. La visita también fue en respuesta a una denuncia ciudadana.
Los inspectores revisaron el sistema de drenaje conectado a la red municipal y encontraron aceites y grasas. Estos residuos provenían de las áreas de lavado de tractocamiones, autobuses, motores y piezas metálicas.
Aunque la empresa contaba con dos trampas para retener aceites y grasas, la autoridad determinó que eran insuficientes para controlar las descargas generadas por su operación. Además, Cadusa no tiene una planta o sistema de tratamiento de aguas residuales.
Debido al riesgo inminente de contaminación al sistema de saneamiento municipal, la Profepa impuso la clausura temporal parcial de las áreas relacionadas con el lavado y mantenimiento.
¿Por qué es peligroso tirar aceites y grasas al drenaje?
El vertido de aceites y grasas al sistema de drenaje no es un problema menor. Estos residuos:
- Obstruyen las tuberías y dañan la infraestructura municipal.
- Contaminan el agua que llega a plantas de tratamiento.
- Pueden llegar a cuerpos de agua naturales si el sistema de saneamiento falla.
- Son difíciles de limpiar una vez que se dispersan en el ambiente.
La Norma Oficial Mexicana NOM-002-SEMARNAT-1996 establece los límites máximos permitidos de contaminantes en las descargas de aguas residuales a los sistemas de alcantarillado. De acuerdo con la Profepa, Cadusa no cumplió con estas disposiciones.
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¿Qué leyes se violaron en ambos casos?
La Profepa sustentó sus acciones en varias leyes federales:
- Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA): es la ley ambiental general del país.
- Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR): regula el manejo de residuos, incluidos los peligrosos como aceites usados.
- Ley de Aguas Nacionales: protege los cuerpos de agua y regula las descargas.
- Norma Oficial Mexicana NOM-002-SEMARNAT-1996
El hecho de que se hayan invocado estas leyes indica que las irregularidades detectadas no son menores. La autoridad considera que hubo riesgos ambientales que justificaron medidas de seguridad como aseguramientos y clausuras.
¿Qué sigue para los responsables?
Hasta el momento, la Profepa aseguró materiales y clausuró actividades para evitar que continúe el daño ambiental mientras se investiga.
La dependencia continuará con los procedimientos administrativos correspondientes. Esto significa que se determinarán responsabilidades y, en su caso, se aplicarán sanciones que pueden ir desde multas económicas hasta la cancelación de permisos o el decomiso definitivo de los materiales asegurados.
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