Se viene nueva fase de sellos en México: Más estrictos y con “efecto dominó” a partir de 2028, ¿cómo serán las nuevas advertencias en los alimentos?
Rafa Carbajal explica que los sellos de advertencia en México sí han funcionado: las grandes empresas reformularon sus productos para evitarlos.
Rafa Carbajal explica que los sellos de advertencia en México sí han funcionado: las grandes empresas reformularon sus productos para evitarlos. — CIUDAD DE MÉXICO.-Rafa Carbajal, ingeniero bioquímico, investigador y divulgador científico mexicano, se ha vuelto viral en redes sociales por su forma clara, entretenida y sin tecnicismos de explicar la ciencia detrás de los alimentos. Recientemente, en su cuenta de TikTok, explicó los próximos cambios en los sellos de advertencia que coloca la Secretaría de Salud en los empaques de productos industrializados en México.
¿Funcionaron los sellos desde 2020?
Los octágonos negros con leyendas como “Alto en azúcar”, “Alto en sodio” o “Alto en grasas saturadas” entraron en vigor en México en 2020, como parte de la NOM 051. Y sí, funcionaron. Según datos duros, a pocos meses de su implementación, el 56 por ciento de los productos de las empresas más grandes del país, como Nestlé, Coca-Cola, Bimbo, Pepsico y Kellogg’s, ya estaban en proceso de reformulación, dice el medio PopLab.
El impacto principal no fue que la gente dejara de comprar productos, sino que las empresas cambiaron sus recetas para quitarse los sellos de encima.
El detalle técnico: Umbrales por 100 gramos o 100 mililitros
Carbajal explica que los sellos se calculan por cada 100 gramos o 100 mililitros de producto. Esto ha generado una estrategia por parte de la industria. Un producto con 9.9 gramos de azúcar, cuando el límite es 10 gramos, no lleva sello. Otro con 10.1 gramos sí lo lleva. La diferencia nutricional entre ambos es mínima, pero el consumidor percibe al primero como más saludable.
Por eso muchas empresas reformularon justo para quedar debajo del umbral, cumpliendo técnicamente, pero sin un cambio sustancial en la calidad del producto.
Llega la Fase 3: Más estricta y con “efecto dominó”
Originalmente, esta fase iba a comenzar en octubre de 2025, luego se movió al primero de enero de 2026. Finalmente, por presión de la industria y complejidades técnicas, el gobierno publicó un macroacuerdo que fija la fecha límite para el primero de enero de 2028, sin posibilidad de más aplazamientos.
¿Qué cambia con la Fase 3?
Cambia por completo la lógica de evaluación. Actualmente, solo se revisa lo que la empresa agrega, como sal, azúcar o grasa. Lo que el producto trae de forma natural, como el azúcar de la fruta o la grasa de las nueces, no se considera.
A partir de 2028 entra el llamado “efecto dominó”. Si el fabricante añade un solo ingrediente crítico, por ejemplo sal, entonces se escanea el producto completo, incluyendo azúcares y grasas naturales.
Pongamos un ejemplo práctico que dio Rafa. Imagina una bolsa de nueces con arándano. Las nueces tienen grasa natural y el arándano tiene azúcar natural. Si el fabricante le añade sal para mejorar el sabor, en automático se activa el escaneo completo. El resultado es que un producto que parecía saludable podría terminar con hasta tres o cuatro sellos.
🚫 Adiós a las leyendas “light”, “reducido en...” o “con vitaminas”
Otro cambio clave en la Fase 3 es que cualquier producto que tenga al menos un sello ya no podrá incluir en su empaque leyendas como “con vitaminas”, “alto en fibra”, “reducido en sodio” o “light”. Esto elimina el llamado “efecto halo”, que hace que un producto con sellos se perciba como saludable por mensajes engañosos.
🧠 La opinión de Rafa Carbajal
Rafa Carbajal sostiene que los sellos de la Secretaría de Salud sí han resultado una herramienta con efectos reales. El tema, dice, es usarlos bien. Son una señal de advertencia, no una clasificación completa. Un producto sin sello no es automáticamente bueno, y uno con sello tampoco es malo. Simplemente es un aviso para que tomes una mejor decisión.
Él recomienda ver la tabla nutrimental completa que viene atrás del empaque, porque ahí viene la información más detallada. El sello es una guía rápida, pero el sello junto con la tabla nutrimental te puede dar mejor una idea de qué es lo que estás comprando.
Estudios científicos respaldan los sellos y a la industria no le gustan
Diversas investigaciones respaldan la efectividad de los octágonos. Un estudio internacional realizado con más de 10 mil jóvenes de Australia, Canadá, Chile, México, Reino Unido y Estados Unidos encontró que los octágonos “Alto en” fueron los más efectivos para identificar bebidas azucaradas como no saludables. En cambio, las Guías Diarias de Alimentación o GDA, que se usaron en México desde 2015 hasta octubre de 2020, fueron calificadas como ineficaces y confusas. La Organización Mundial de la Salud y el Instituto Nacional de Salud Pública han señalado que ese viejo etiquetado fue impulsado por funcionarios cercanos a Coca-Cola.
Otro estudio realizado en tres escuelas primarias de Morelos, antes de que se aprobara la medida, mostró que niños de primero a sexto grado lograron identificar productos saludables y no saludables en menos de 20 segundos usando los octágonos, incluso aquellos que aún no sabían leer. Sin embargo, cuando había personajes de dibujos animados en el empaque, el efecto del sello disminuía. Por eso la NOM 051 también prohibió los personajes infantiles en productos no saludables.
La evidencia también muestra que en Chile, los niños se volvieron promotores del cambio en sus hogares después de aprender a leer los sellos. En México, los niños influyen en una parte importante del consumo de ultraprocesados en sus familias, por lo que regular la publicidad dirigida a menores es fundamental.
Además, se ha demostrado que los octágonos permiten a adultos con enfermedades como diabetes o hipertensión clasificar los productos como saludables o no el doble de veces que con el etiquetado anterior. Esto es especialmente relevante en México, donde las enfermedades del corazón y la diabetes están entre las principales causas de muerte.
Te puede interesar: ¿Cómo saber si un chocolate es auténtico? Profeco explica qué debe decir la etiqueta y cómo interpretar los sellos
La industria no se queda quieta
A pesar de la evidencia científica, grandes corporaciones han intentado frenar o debilitar los sellos. Nestlé presionó al gobierno de Suiza para que intercediera ante la Organización Mundial del Comercio. Jumex hizo firmar a sus proveedores un documento contra los sellos. El Consejo Nacional Agropecuario buscó evitar la segunda etapa más estricta en sodio. Y la alianza Alliance For Trade Enforcement pidió a la vicepresidenta Kamala Harris intervenir ante el gobierno mexicano.
Un dato revelador es que Nestlé reconoció internamente que más del 60 por ciento de sus productos son dañinos para la salud, aunque públicamente presumía sus reformulaciones. La empresa hizo más de 25 comentarios a la NOM 051 tratando de modificarla a su favor.
Los académicos señalan que estas amenazas no deben impedir que México u otros países implementen políticas basadas en evidencia que persiguen objetivos legítimos de salud pública. La insistencia de las empresas de alimentos procesados y bebidas azucaradas para buscar vacíos que retrasen o debiliten las medidas deja claro que su interés no está en la salud de las personas, sino en sus descomunales ganancias económicas.
Los sellos funcionan. No son perfectos, pero son una herramienta real. La Fase 3 será un parteaguas porque ya no se podrá esconder la realidad del producto detrás de trucos técnicos como reformular apenas por debajo del umbral o aprovechar que los azúcares naturales no contaban.
Rafa Carbajal lo resume así: úsalos como guía, no como veredicto final. Un producto sin sello no es automáticamente bueno ni uno con sellos es automáticamente malo. El sello es una advertencia rápida, pero la decisión informada se completa revisando la tabla nutrimental de atrás del empaque.
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados