Edición México
Suscríbete
Ed. México

El Imparcial / México / Ataques con drones

Ataques con drones contra el Ejército en México dejan de ser hechos aislados: 16 agresiones en Michoacán, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas y Chihuahua en solo un año

El mayor número de eventos se concentró en Michoacán, con siete ataques, en especial en la región de Tierra Caliente.

Ataques con drones contra el Ejército en México dejan de ser hechos aislados: 16 agresiones en Michoacán, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas y Chihuahua en solo un año

Los ataques con drones contra fuerzas federales dejaron de ser hechos aislados en México y ya forman parte de un patrón que preocupa a las autoridades.

Registros oficiales muestran que, solo en el último año, hubo 16 agresiones con aeronaves no tripuladas y/o explosivos improvisados en varios estados del país.

La información proviene de reportes de la Secretaría de la Defensa Nacional obtenidos vía transparencia y ocurre mientras la regulación aérea, a cargo de la Agencia Federal de Aviación Civil, sigue centrada en el uso recreativo y administrativo de estos equipos. El tema se cruza con una reforma penal ya vigente que castiga con hasta 40 años de prisión el uso de drones para cometer delitos.

A continuación te explicamos qué pasó, dónde se concentraron los ataques, qué dice la ley y por qué la regulación sigue siendo limitada.

¿Cuántos ataques con drones se han registrado y dónde?

De acuerdo con los reportes de la Defensa, en el último año se documentaron 16 agresiones contra personal militar con drones y/o explosivos improvisados en cinco estados: Michoacán, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas y Chihuahua.

El mayor número de eventos se concentró en Michoacán, con siete ataques, en especial en la región de Tierra Caliente.

Michoacán: fechas y municipios con más reportes

Los primeros ataques del año se registraron el 16 de febrero en Apatzingán y el 26 de febrero en Buenavista. Después hubo un evento el 7 de marzo en Aquila y otro el 5 de junio, de nuevo en Buenavista.

El informe añade tres agresiones más en 2025 dentro del mismo estado: el 17 de junio en Zitácuaro, el 19 de julio en Apatzingán y el 9 de octubre en Cotija.

Sinaloa, Sonora y Tamaulipas: otros focos de riesgo

Después de Michoacán, el segundo estado con más casos fue Sinaloa, con cuatro agresiones. Tres ocurrieron en Culiacán (el 3 de abril, 13 de abril y 27 de septiembre) y una más el 21 de octubre en Badiraguato.

En Sonora se reportaron dos eventos: el 26 de febrero en Oquitoa y el 13 de marzo en Pitiquito. A esto se suma un ataque el 25 de octubre en Miguel Alemán, en Tamaulipas.

¿Qué dice la ley sobre el uso de drones para delinquir?

En 2024 se publicó una reforma al Código Penal Federal y a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos para sancionar el uso indebido de drones. Las modificaciones establecen penas de 15 a 40 años de prisión para quien utilice aeronaves pilotadas a distancia con fines delictivos. Si el objetivo es un integrante de las fuerzas armadas o de seguridad pública, las sanciones pueden llegar al máximo previsto.

Estas reglas ya estaban vigentes cuando se registraron los ataques del último año.

Te puede interesar: Mientras crece el uso de drones armados contra militares en México, Defensa reporta ataques en cinco estados y especialistas advierten que la regulación aérea aún es insuficiente para frenar estas agresiones

¿Cómo está regulado hoy el uso de drones en México?

Las aeronaves no tripuladas de cierto tamaño deben registrarse ante la AFAC, que depende de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes. La norma aplicable es la NOM-107-SCT3-2019, que prevé registros y licencias.

Sin embargo, especialistas del sector señalan que la regulación sigue siendo limitada. No existe un registro general de todos los drones y el enfoque del uso comercial está más ligado a la administración del espacio aéreo y a la recaudación, que a la prevención de riesgos por un uso criminal.

Los datos oficiales muestran que los drones ya se usan como herramienta de ataque en distintas regiones. Esto obliga a revisar dos frentes al mismo tiempo:

  1. la aplicación de la ley penal que ya castiga estas conductas, y
  2. la actualización de la regulación aérea para tener mayor control y trazabilidad de los equipos.

Para el lector, el punto clave es entender que no se trata solo de tecnología recreativa. En los hechos, las autoridades ya enfrentan un riesgo operativo que se repite en varios estados y que requiere respuestas legales, técnicas y de seguridad pública más claras.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí

Temas relacionados