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Aunque los robos a trenes en México disminuyeron en dos años, 24 estados siguen en riesgo: Estas fueron las entidades más afectadas en 2025

Aunque 2025 apunta a una reducción histórica, los ataques persisten y ahora incluyen sabotajes a vías y emboscadas armadas.

MÉXICO.- Los robos a trenes en México siguen ocurriendo, aunque ya no con la frecuencia de años recientes.

El delito, que por décadas ha sido asociado con escenas del “viejo oeste”, hoy adopta formas más complejas: sabotajes a vías, obstrucciones deliberadas, ataques armados y saqueos dirigidos a cargas específicas.

De acuerdo con registros oficiales de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF), organismo del Gobierno de México encargado de supervisar el sistema ferroviario nacional, en los últimos tres años se han contabilizado más de 20 mil robos a trenes en el país, con una tendencia clara a la baja, según El Sol de México.

Las cifras, actualizadas hasta octubre de 2025, muestran que 2025 se perfila como el año con menos robos ferroviarios del último trienio, aunque los incidentes no han desaparecido y siguen representando un riesgo para la seguridad, la cadena logística y las comunidades cercanas a las vías.

Cifras oficiales: cómo han cambiado los robos a trenes

Según los datos de la ARTF:

  • 2023 cerró con 10 mil 125 robos a trenes.
  • 2024 concluyó con 6 mil 941 casos.
  • 2025 suma 3 mil robos hasta octubre, con lo que apunta a convertirse en el año con menor incidencia reciente.

La disminución es sostenida, pero las autoridades federales y empresas ferroviarias coinciden en que el problema no está resuelto, sino que se ha transformado.

¿Qué es lo que más se roba de los trenes?

Los reportes de la ARTF indican que durante 2025:

  1. La mayoría de los robos se concentraron en la carga transportada.
  2. En segundo lugar, se ubicaron los robos de material rodante (componentes del propio tren).
  3. En menor medida, se reportaron casos relacionados con combustible.

Esto refleja que los ataques buscan, principalmente, mercancías con valor de reventa inmediata, así como piezas que pueden integrarse a mercados ilegales.

Dónde ocurren más robos ferroviarios

Hasta octubre de 2025, los robos a trenes se registraron en 24 de las 32 entidades del país. Sin embargo, cinco estados concentraron buena parte de los incidentes:

  • Coahuila: 388 robos
  • Aguascalientes: 332
  • Sonora: 310
  • Sinaloa: 292
  • Guanajuato: 284

También se reportaron cifras elevadas en Zacatecas, Jalisco y Durango, entidades atravesadas por corredores ferroviarios estratégicos para el traslado de mercancías.

De los saqueos al sabotaje: una tendencia preocupante

Uno de los cambios más relevantes es el uso creciente de daños estructurales a las vías para forzar la detención de los trenes.

La ARTF documentó que, hasta octubre de 2025, se registraron 523 eventos de vandalismo ferroviario, entre ellos:

  • Obstrucción deliberada de las vías
  • Daños a señales
  • Afectaciones a componentes de la ruta

Estas acciones no solo buscan detener los trenes, sino que en varios casos funcionan como tácticas de emboscada, elevando el riesgo para custodios, operadores y poblaciones cercanas.

Caso Nopala, Hidalgo: cuando el robo escala a enfrentamiento armado

Uno de los hechos más graves ocurrió el 11 de noviembre de 2025, en el municipio de Nopala de Villagrán, Hidalgo.

De acuerdo con reportes oficiales y corporativos, un grupo armado colocó obstáculos en las vías para intentar descarrilar un tren de carga de Ferromex con el objetivo de saquear su mercancía.

El intento derivó en un enfrentamiento armado con personal de seguridad privada, con saldo de un custodio muerto, un presunto delincuente abatido y varios heridos.

Este episodio confirmó una tendencia que ya alertaban autoridades ferroviarias: el sabotaje a las vías ya no es solo una forma de detener trenes, sino un método para provocar ataques directos.

El “Triángulo Rojo” de Puebla: un foco histórico de robos

En Puebla, particularmente en la región conocida como el “Triángulo Rojo”, el robo a trenes se ha mantenido como una actividad recurrente, según reportes de medios locales y antecedentes de autoridades estatales.

En esta zona, los delincuentes suelen:

  • Forzar la detención de trenes mediante el cierre de angulares (frenos de aire).
  • Colocar barricadas u obstáculos sobre las vías.

Uno de los casos más visibles ocurrió en octubre de 2024, cuando un bloqueo en Chapulco, Puebla, mantuvo detenidas más de 25 mil toneladas de carga industrial y química durante 18 días.

El conflicto se originó tras un descarrilamiento previo que provocó contaminación de mantos acuíferos, lo que derivó en tensiones sociales y un prolongado paro ferroviario.

¿Por qué importa el robo a trenes?

Más allá del impacto directo en las empresas, el robo ferroviario:

  • Afecta cadenas de suministro de alimentos, combustibles, químicos e insumos industriales.
  • Provoca pérdidas económicas y retrasos logísticos.
  • Genera riesgos ambientales, cuando hay descarrilamientos o saqueos de materiales peligrosos.
  • Coloca en peligro a trabajadores ferroviarios y comunidades cercanas a las vías.

Los datos oficiales muestran una reducción clara en el número de robos a trenes. Sin embargo, los casos recientes reflejan que el problema no solo persiste, sino que se vuelve más complejo.

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Menos incidentes no necesariamente significan menor riesgo.

Por el contrario, el uso de sabotajes, bloqueos prolongados y ataques armados revela un escenario donde la seguridad ferroviaria sigue siendo un desafío abierto para autoridades, empresas y comunidades.

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