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¿Qué lleva a los jóvenes a unirse a los cárteles de la droga en México?

En 2006, el presidente Felipe Calderón inició una “guerra contra las drogas”, desplegando miles de tropas para combatir la violencia relacionada con el narcotráfico.

ARCHIVO - El 17 de octubre de 2019, un fragmento de vídeo facilitado por el gobierno de México muestra a Ovidio Guzmán López en el momento de su detención, en Culiacán, México. Las fuerzas de seguridad mexicanas se vieron forzadas a soltar al hijo del líder del cartel de Sinaloa Joaquín "El Chapo" Guzmán ese día después de un tiroteo en la ciudad del oeste de Culiacán. (CEPROPIE vía Archivo de AP)

CIUDAD DE MÉXICO.-En su investigación publicada en el medio The Conversation, Raúl Zepeda Gil, profesor de Estudios de Desarrollo en la Universidad de Oxford, cuestiona la narrativa predominante sobre el reclutamiento de jóvenes por parte de los carteles en México.

Contrario a la creencia común de que los jóvenes desempleados o fuera de la escuela son más propensos a unirse a actividades criminales, Zepeda Gil presenta hallazgos que desafían esta suposición.

El estudio revela que muchos de los hombres jóvenes reclutados por organizaciones criminales en México no estaban desempleados ni ociosos antes de su participación en actividades delictivas.

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De hecho, la mayoría de ellos estaban trabajando en condiciones precarias, con empleos mal remunerados y sin acceso a seguridad social.

Esto sugiere que las condiciones socioeconómicas desfavorables, más que la falta de empleo, impulsan a los jóvenes hacia los cárteles.

¿Qué impacto ha tenido Jóvenes construyendo el futuro?

Zepeda Gil también destaca que el programa de empleo implementado por el gobierno mexicano, Jóvenes construyendo el futuro, destinado a atraer a jóvenes desempleados hacia el empleo, ha tenido poco impacto en mejorar las perspectivas laborales de los jóvenes más desfavorecidos.

En cambio, el programa ha resultado en el reclutamiento principalmente de mujeres con educación secundaria.

El estudio analiza además las diversas condiciones socioeconómicas y factores que contribuyen a la participación de los jóvenes en la violencia cartelizada en México, incluido el abuso parental, la marginación por el color de piel y el consumo de alcohol.

En lugar de culpar a los jóvenes y sus condiciones, Zepeda Gil argumenta que abordar las desigualdades estructurales en la sociedad mexicana es crucial para reducir la violencia relacionada con los cárteles.

Esto implica una reconsideración de la militarización y un modelo socioeconómico que promueva la inseguridad laboral.

¿Cómo se recrudeció la violencia en México, según Zepeda Gil?

  • La guerra contra las drogas: En 2006, el presidente Felipe Calderón inició una “guerra contra las drogas”, desplegando miles de tropas para combatir la violencia relacionada con el narcotráfico. Sin embargo, esta estrategia militarizada no logró detener el flujo de drogas ni debilitar a los cárteles, sino que exacerbó la violencia, obligando a los cárteles a reclutar más intensivamente para proteger sus rutas de tráfico.
  • Condiciones socioeconómicas precarias: Las condiciones socioeconómicas desfavorables en ese tiempo, como el desempleo, la falta de acceso a seguridad social y los bajos salarios, empujaron a los jóvenes hacia los cárteles como una alternativa atractiva en un entorno donde tienen pocas oportunidades de movilidad social y de ganar un salario decente.
  • Reformas económicas y comerciales: Las políticas de reforma económica, como la liberalización del comercio y la falta de protección laboral, magnificaron la exclusión social en regiones clave de tráfico de drogas en México. Por ejemplo, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) tuvo efectos negativos en la absorción de mano de obra en sectores como la agricultura, lo que aumentó el flujo de trabajadores hacia el narcotráfico.
  • Factores sociales y culturales: El estudio destaca otros factores, como el abuso parental, la marginación por el color de piel y el consumo de alcohol, que también contribuyen a la participación de los jóvenes en la violencia cartelizada.

¿Cómo evitar que los jóvenes caigan en el narcotráfico, de acuerdo a Zepeda Gil?

  • Mejorar las condiciones socioeconómicas: Es crucial mejorar las condiciones socioeconómicas de los jóvenes en México, proporcionando oportunidades de empleo digno, acceso a seguridad social y salarios justos. Esto reduce la atracción de los cárteles como una alternativa económica viable.
  • Reformas estructurales: Se deben implementar reformas estructurales que promuevan la inclusión social y reduzcan las desigualdades, incluida la protección laboral, el acceso a la educación de calidad y el fortalecimiento de los programas de bienestar social.
  • Enfoque en la prevención: Es fundamental adoptar un enfoque preventivo que aborde los factores de riesgo que pueden llevar a los jóvenes a involucrarse en el narcotráfico, como el abuso parental, la marginación por el color de piel y el consumo de alcohol. Esto podría implicar programas de apoyo psicosocial y familiar.
  • Desmilitarización: Reconsiderar la estrategia militarizada en la lucha contra el narcotráfico y explorar enfoques alternativos que prioricen la prevención, la rehabilitación y la reintegración social de los jóvenes en riesgo.
  • Promoción de modelos socioeconómicos inclusivos: Se necesita un modelo socioeconómico que promueva la seguridad laboral y la movilidad social, abordando las disparidades económicas y promoviendo la igualdad de oportunidades para todos los jóvenes mexicanos.

Artículo original publicado en The Conversation

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