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“Ejército de Dios” llega a la frontera sur de Estados Unidos para oponerse a los migrantes

Bajo el lema “Recuperemos nuestra frontera”, los activistas, en su mayoría simpatizantes del expresidente Donald Trump, se han movilizado desde diversas partes del país para congregarse en la línea fronteriza y hacer frente a los desplazados que, según ellos, están fuera de control.

FRONTERA EU - MÉXICO .- El extremo sur de Estados Unidos se convirtió en escenario de una manifestación multitudinaria este sábado, donde cientos de personas, a bordo de camiones, camionetas y casas rodantes, llegaron para expresar su rechazo a lo que consideran una “invasión” migratoria que está afectando al país.

Este movimiento, autodenominado “Nosotros, el Pueblo” o “God’s Army” (Ejército de Dios), tiene como objetivo “recuperar” la frontera sur, donde el río Bravo (o Río Grande) sirve como la línea natural que separa a Estados Unidos de México.

Bajo el lema “Recuperemos nuestra frontera”, los activistas, en su mayoría simpatizantes del expresidente Donald Trump, se han movilizado desde diversas partes del país para congregarse en la frontera sur y hacer frente a la migración que, según ellos, está fuera de control.

Entre los participantes se observan camionetas adornadas con banderas de apoyo a Trump y lemas de rechazo al actual presidente, Joe Biden, quien se perfila como candidato demócrata para las elecciones presidenciales de noviembre.

En el centro de la protesta se encuentra en Quemado, un pequeño pueblo en Texas, donde los activistas acampan y expresan su preocupación por la supuesta invasión y la necesidad de controlar la situación migratoria.

Algunos participantes sostienen que, al cruzar la frontera, los migrantes cometen delitos, una percepción que ha generado tensiones en la comunidad.

Conflicto en las fronteras

La ciudad de Eagle Pass, cercana a Quemado, se ha convertido en el epicentro de un conflicto entre el gobernador de Texas, Greg Abbott, y la administración de Biden.

La disputa gira en torno al control militar del parque Shelby, que tiene acceso al río, y al tendido de alambres de púas en la ribera.

Este enfrentamiento ha llegado incluso a la Corte Suprema, que ha autorizado a la policía fronteriza a cortar el alambrado de púas.

La situación en la frontera, que se ha vuelto más tensa en las últimas semanas, ha llevado a acciones gubernamentales y a un proceso de juicio político contra el jefe de Seguridad Nacional de Biden.

La controversia se intensifica con la colocación de más cercas de alambre de púas por parte del gobernador Abbott, generando apoyo de otros estados del país que envían recursos y personal para las acciones en la frontera.

Mientras tanto, aquellos que dependen económicamente del río, como Jessie Fuentes, propietario de un negocio de alquiler de kayak, señalan que la situación ha convertido la zona en un “desastre” y el parque en una “base militar”.

A medida que el debate sobre la migración y el control de la frontera se intensifica, la comunidad local se ve afectada tanto por las acciones gubernamentales como por la presencia de grupos que, según algunos residentes, están difundiendo odio en lugar de representar los valores de la comunidad.

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