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Idilio Bucólico

Un refugio para tomar una pausa de la vida urbana y donde se fusionan el confort, el contacto con la naturaleza y un diseño funcional, estético y atemporal.

Un refugio para tomar una pausa de la vida urbana y donde se fusionan el confort, el contacto con la naturaleza y un diseño funcional, estético y atemporal.

Es la esencia del proyecto Fazenda Boa Vista, una residencia de campo en el fraccionamiento homónimo, cuyo interiorismo dirigió el arquitecto Diego Revollo.

Ubicado en Pedregulho, en Sao Paulo, Brasil, es el hogar de una pareja joven con hijos que deseaba tener un espacio acogedor, con las mismas comodidades de su casa en la ciudad, pero brindando otras experiencias sensoriales y estéticas, con una interacción directa con la naturaleza.

La necesidad de un lugar seguro, de bienestar y paz, lleno de luminosidad, fueron las pautas de diseño principales.

Materiales naturales, destacando la madera, y una paleta neutra de colores, son distintivos de la obra.

“El diseño se centró en explorar diferentes formas, encuadres y plasticidades”, señaló Revollo.

“En cuanto a la distribución interior, la planificación de la pavimentación, el diseño de la carpintería y la curaduría de muebles y obras de arte se hicieron cuidadosamente, con el fin de que el proyecto no resultara monótono sino que, por el contrario, permitiera estimular las percepciones sinestésicas”.

En esta vivienda, además, destaca la selección de piezas de diseño, que apuesta por una decoración elegante y atrevida, incluyendo diferentes épocas de la historia del mueble y las artes decorativas.

“También hay variaciones volumétricas, como en la zona lounge, donde dispusimos cuatro sillones con diferentes estilos para enriquecer la percepción visual”, indicó el artífice brasileño.

Anexo a la residencia

Como en su casa principal la familia no tiene terraza ni balcón y echaban de menos una zona de estar al aire libre, pidieron un gran jardín, lo cual implicó construir un anexo, para que los usuarios tuvieran las comodidades necesarias.

“El reto fue crear un volumen que no obstruyera la vista del lago al fondo del lote, y que su forma no compitiera con el diseño de la casa principal”, recordó el arquitecto.

Así, se proyectó una construcción horizontal, con estructura liviana y aleros, referencias a la arquitectura preexistente. Su implantación sigue la alineación de la sala principal, lo que garantiza la cohesión formal y espacial con la vivienda.

“Diseñamos una estructura de dos volúmenes separados entre sí, con una piscina entre ellos”.

Para unificar ambas construcciones se creó una cubierta que atraviesa la alberca con ligereza y refuerza la horizontalidad del anexo, pero sin crear sombras indeseadas.

El anexo tiene un solo eje de pared sólida que permite la instalación de la infraestructura requerida para el área gourmet, lo que crea un baño exterior y le da privacidad al sauna.

Las demás fachadas son totalmente permeables, gracias a las diversas celosías de madera.

“Al diseñar el anexo reiteramos la intención del proyecto en su conjunto: dar a luz un idilio bucólico con un soplo de originalidad”.

Para Revollo, el sello de esta casa fue lograr un refugio de paz y bienestar.

“También nos permitió ofrecer un espacio para el encuentro con los seres queridos, pensando en un futuro más brillante, buscando la excelencia de un proyecto atemporal, estético y funcional”, concluyó.

En corto...

+ La obra se terminó en 2022.

+ El interiorismo incluye diferentes acabados de madera y piedra natural, así como una variedad de lino, cuero, tejidos aterciopelados y elementos cerámicos o de barro.

+ Se diseñó un panel de madera ebanizada que crea un revestimiento para el bloque de servicio y que sirve como fondo escénico para la escalera.

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