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Torturaron mamá y padrastro a Iván, de 4 años, hasta su muerte

La pareja fue vinculada a proceso este jueves y permanecerán en prisión preventiva

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Por Saúl Martínez

Los dos fueron vinculados a proceso, con la medida cautelar oficiosa de prisión preventiva, con cuatro meses de plazo para la investigación complementaria en su contra. (Daniel Reséndiz)

Los dos fueron vinculados a proceso, con la medida cautelar oficiosa de prisión preventiva, con cuatro meses de plazo para la investigación complementaria en su contra.  | Daniel Reséndiz

“Creo que lo mataron”, fue lo que respondió Amber, de 5 años, a los agentes y psicólogos que la entrevistaron en su casa el martes por la madrugada, cuando le preguntaron si sabía qué le había ocurrido a Ivancito, su hermano. 

Ella y al menos otros dos de sus hermanos, declararon también haber escuchado por la noche los gritos y llantos de su hermanito, poco antes de que muriera producto de una golpiza y un maltrato consecutivo, de años. 

“¡Déjenme! ¡Déjenme! ¡Ayuda!”, fue lo que sus hermanitos lograron escuchar y cuyas declaraciones quedaron plasmadas como parte de la investigación que este jueves resultó en la vinculación a proceso de la mamá y el padrastro de Ivancito, de 4 años. 

Durante la audiencia, el fiscal narró el infierno que el niño vivió en su casa, de voz de sus hermanitos y de una niñera, cuyas declaraciones fueron trascendentales para vincular a proceso a la pareja por homicidio calificado y homicidio agravado en razón de parentesco.

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Muerte de madrugada 

En la acusación presentada por la fiscalía, se reveló que Ivancito fue visto aún con vida cerca de las once de la noche del 9 de mayo, por la niñera que recién se retiraba a su domicilio tras la llegada de los papás a casa, en Lagos del Sol. 

Entre esa hora y las cuatro de la mañana, fue que ocurrió la golpiza por la que su cuerpo se rindió, ante las heridas antiguas y recientes que la pareja le causaba, según las indagatorias de la Fiscalía General del Estado. 

El reporte inicial al 911 fue una emergencia médica. Nancy dijo que a las tres y media de la mañana escucharon a Ivancito vomitar, y que luego lo metieron a bañar, pues al parecer tenía fiebre, pero luego cayó inconsciente, por lo que pidieron ayuda. 

Los paramédicos de la Cruz Roja que llegaron al sitio notaron de inmediato las huellas de violencia en el pequeño Iván, quien fue declarado sin vida, por lo que solicitaron la presencia de policías en el sitio. 

En sus piernas y brazos había moretones notorios, pero las yagas por sujeción que tenía en las muñecas fueron las que de inmediato los hicieron sospechar las agresiones contra el pequeño. 

La niñera 

Cuando los paramédicos les dijeron que Ivancito estaba muerto, Omar Adolfo, su padrastro, llamó a la niñera y le contó lo ocurrido, pero cuando ella llegó al domicilio, ya no pudo pasar a verlo, pues la casa estaba acordonada y la pareja detenida. 

Tampoco pudo hablar con los demás niños de la casa, pues para ese momento, agentes de la Unidad de Violencia Intrafamiliar (UVI) los pusieron bajo resguardo.   

Su testimonio ante los agentes de Investigación forma parte de las pruebas presentadas en contra de Nancy y Adolfo, pues dijo haber sido testigo de las agresiones que los niños sufrían. 

La mujer dijo haber sabido de los maltratos a los niños desde hacía meses, a quienes metían a la recámara para golpearlos, en ocasiones su madre y en otras el padrastro, a quien llegó a ver usar una antena de varilla metálica. 

En su declaración agregó que los niños le comentaban de los maltratos y que le tenían miedo a sus papás. Una de ellas le contó que su “papá” usaba una caja para “darles toques”, es decir, descargas eléctricas, cuando “no se portaban bien”. 

En marzo, agrega, vio que Omar instaló unos ganchos en la pared de un dormitorio, los cuales comenzó a usar para colocar cadenas a las que ataba a los niños como un “castigo”, aunque incluso dormían encadenados en ocasiones. 

Ivancito fue el primero en que comenzó a ser encadenado, pero no fue el único, pues Megan, otra hermanita de 5 años de edad, también pasó por lo mismo a manos de sus padres. 

En su declaración ante los agentes estatales, señala que no denunció a tiempo porque “necesitaba el trabajo” y que le tenía miedo a Omar, quien en una ocasión se enojó con ella por haber desencadenado a uno de los niños. 

Testigos  y torturas 

Ante psicólogos y especialistas, los niños fueron entrevistados por los agentes sobre lo que había pasado, y todos coincidieron en las agresiones constantes, y cómo sus papás se enojaban con Ivancito por no comer y vomitar. 

Una de ellas dijo que a Megan le quitaron las cadenas ese 10 de mayo por la madrugada, antes de que llegaran los policías, y que a Ivancito se le “veían los huesitos” y los moretes por los golpes. 

Los niños revelaron que Omar usaba un cinto con remaches con los que los golpeaba con frecuencia, así como la antena de varilla y que en una ocasión usó un encendedor para provocarle una quemadura a uno de ellos. 

Una de ellas dibujó “la cajita con cables” con la que su papá les daba “toques” o descargas eléctricas, un aparato que fue encontrado debajo del fregadero de la cocina, el cual quedó asegurado junto con las cadenas y los demás objetos de maltrato y tortura. 

“A Iván le jalaron el pelo y le pegaron con la varilla (…) Iván lloraba mucho y pedía que lo descastiguen y lo soltaran de la cadena”, señala una de sus hermanitas en estas entrevistas. 

Silencio 

Nancy y Omar escucharon calladamente  la acusación y las pruebas en su contra. Ella miraba extraviada al frente y él, en ocasiones, agachaba la mirada al escuchar algunos detalles. 

Ambos se reservaron su derecho a declarar y ante el defensor de oficio, pidieron que su situación legal se resolviera en la misma audiencia, lo que no llevó al juez de control más de 20 minutos en resolver. 

Los dos fueron vinculados a proceso, con la medida cautelar oficiosa de prisión preventiva, con cuatro meses de plazo para la investigación complementaria en su contra. 

Con los pies y manos esposados a cadenas, la pareja salió de la sala de audiencias, para ser ingresados al Centro de Detención Provisional, donde esperarán el fin de la investigación y la resolución de su proceso. 

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