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Mexicali

Pequeña Mexicalense de 4 años vence leucemia linfoblástica

La niña Romina “N” sostuvo una lucha contra el cáncer infantil, a sus cortos dos años enfrentó el diagnóstico de una leucemia linfoblástica.

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Por Redacción/GH

La menor fue atendida en el servicio de urgencias pediátricas del Hospital de Ginecopediatría con Medicina Familiar número 31 del IMSS en Mexicali, así como en el Centro Médico Nacional “La Raza”, de la Ciudad de México.(Cortesía)

La menor fue atendida en el servicio de urgencias pediátricas del Hospital de Ginecopediatría con Medicina Familiar número 31 del IMSS en Mexicali, así como en el Centro Médico Nacional “La Raza”, de la Ciudad de México. | Cortesía

Por cuatro años la pequeña Romina “N” sostuvo una lucha contra el cáncer infantil, a sus cortos dos años enfrentó el diagnóstico de una leucemia linfoblástica que requería tratamientos muy especializados.

Así lo relata el IMSS de Baja California, en el que describe la lucha como agotadora, por los tratamientos complicados y múltiples traslados a unidades hospitalarias ubicadas en Mexicali, y la Ciudad de México.

La menor fue atendida en el servicio de urgencias pediátricas del Hospital de Ginecopediatría con Medicina Familiar número 31 del IMSS en Mexicali, así como en el Centro Médico Nacional “La Raza”, de la Ciudad de México.

“Fue candidata a un trasplante de médula, lo que aumentó la preocupación y el miedo por parte de sus padres”, detalla la dependencia federal.

“El especialista en Hematología pediátrica de la Clínica 31 y tratante médico de Romina, doctor Rey Manuel Hurtado Llamas, expresó que la leucemia linfoblástica aguda es uno de los cánceres infantiles más comunes”, menciona.

El doctor detalló que la menor llegó grave al servicio de urgencias de la Clínica 31 y después de estabilizarla, mediante tratamientos iniciales, transfusiones sanguíneas, se le realizaron estudios especializados que confirmaron el diagnóstico.

El tratamiento tiene tres etapas, la inducción a la remisión, considerada la más crítica; la intensiva, con una duración de tres meses; y la consolidación, de menos intensidad, pero mayor duración.

Al tiempo que Romina recibía su tratamiento de quimioterapia en la Clínica 31, se efectuaba el trámite y protocolo de trasplante en el Centro Médico Nacional “La Raza”; sin embargo, con la llegada de la pandemia por COVID-19, el proceso se detuvo y se continuó con el plan inicial, el cual dio resultados satisfactorios.

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