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Mexicali A sus 20 años, la futura abogada cubre traslados y sacrificios para no abandonar su preparación profesional

'El estudio es lo primero' dice Isabel; trabaja en La Rumorosa para pagar su carrera en Mexicali

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Por Fernanda Acosta

'El estudio es lo primero' dice Isabel; trabaja en La Rumorosa para pagar su carrera en Mexicali

'El estudio es lo primero' dice Isabel; trabaja en La Rumorosa para pagar su carrera en Mexicali

Tenacidad, perseverancia, vocación y entusiasmo es lo que María Isabel Cabral Guerrero enseña con el ejemplo a quienes la han visto crecer y la acompañan en su formación como futura abogada.

Cada semana divide el tiempo entre su empleo como mesera en un restaurante del poblado La Rumorosa, y su preparación profesional en la Universidad Vizcaya de las Américas en Mexicali, donde actualmente cursa el sexto de nueve cuatrimestres.

Desde hace dos años, de lunes a miércoles se queda en la ciudad para asistir a clases, mientras que de jueves a domingo se traslada a la localidad donde trabaja y vive su familia.

“Claro que he pensado en desistir, sobretodo al principio, porque el sacrificio es mucho. Además de moverse hay que darse tiempo para las tareas, los trabajos, es cansado pero siempre he tenido claro que quiero estudiar”.

Desde pequeña, dijo, ha realizado actividades que le permitan ganar su propio dinero. A partir de su entrada a la universidad tiene muy claro que de sus ingresos depende el sostenimiento de su carrera, lo que la ha hecho comprometerse aún más con ambas actividades.

“A veces hay días bajos, y me va mal. Lo que he hecho es pedir un préstamo bancario para pagar el cuatrimestre completo y así la escuela ya no está en peligro. Luego tengo que trabajar para pagar el abono semanal, que también es pesado”.

No perder de vista el objetivo final, y saber que cuenta con el apoyo de su madre María Isabel Guerrero Trasviña, han sido dos impulsos importantes para la joven.

“Me la paso pensando en lo que quiero hacer, lo que puede venir para no desanimarme cuando empiezo a sentirme cansada. Nada mas serán 3 años así, todo esto es para el futuro, vale la pena invertirle dinero y esfuerzo”.

Dos caminos

La futura litigante descubrió su vocación muy temprano, por lo que desde hace algunos años empezó a encaminarla.

“Trabajo desde los 13 años y he atestiguado muchos despidos injustificados, y muchas injusticias de esa área. Entonces la rama que mas me llama la atención es el derecho laboral, en esa me quiero desempeñar”.

A un año de egresar, la joven confía en que sus esfuerzos valdrán la pena cuando pueda ayudar a los demás a resolver sus problemas. “Me gustaría ser una buena abogada laboralista, recta, derecha”.

Conciente y siendo muestra viviente de que no siempre la vida es sencilla, María Isabel sabe que se enfrentará a obstáculos importantes para poder lograrlo.

“El mayor reto de los profesionistas nuevos es la competencia. En mi caso se que hay muchos abogados, pero también siempre he creído que todo depende de uno.

Hay dos caminos: darse por vencido o seguir luchando. En lo personal, el estudio no lo cambio por nada, es la herramienta más grande que me va a permitir salir adelante cuando haya que competir”.

A quienes que como ella, tienen dificultades económicas, de distancia, de salud o familiares para cumplir sus metas, los invitó a nunca desistir.

“Los jóvenes tenemos que escuchar a los adultos cuando nos aconsejan que estudiemos, es por algo, porque muchos de ellos están esforzándose por ser alguien en la vida sin esta valiosa preparación.

Estudien lo que quieran, que sea algo que les guste y hay que checar el ámbito laboral, pensar en el futuro, pero nunca dejen de estudiar”, finalizó.

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