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Mexicali

Doña Meche es un ícono de la Plaza Mandarín

Con 30 años de buen sabor y servicio, Doña Mercedes se siente agradecida por estar en el gusto del paladar cachanilla.

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Por Raymundo García

Doña Meche es un ícono de la Plaza Mandarín(Víctor Medina)

Doña Meche es un ícono de la Plaza Mandarín | Víctor Medina

MEXICALI, Baja California.- Entre la larga fila de clientes que esperan deseosos probar un cóctel de elote y el bullicio de los autos sobre el bulevar Benito Juárez, trabaja Doña Mercedes, la famosa elotera de la plaza Mandarín.

Ahí, doña “Meche” como le dicen de cariño, comentó sentirse agradecida con Mexicali, pues por 30 años ha estado entre el gusto del paladar cachanilla. “Teniendo trabajo uno siempre está contento y yo me siento feliz de que la gente venga a comprar un rico cóctel de elote”.

INICIOS

La señora Mercedes, mientras preparaba dos cócteles de elote de 35 pesos con todo, comentó que ella no inició vendiendo elotes, sino raspados, cuando su esposo aún vivía.

Expresó que al venir de la sierra de Durango y haberse casado en Culiacán, Sinaloa, se asentaron en Mexicali, donde empezaron a sembrar la semilla del trabajo diario.

“Mi esposo era muy trabajador, tenía trabajadores con él en lo de los raspados y yo también vendía con él, lo apoyaba pero una vez que falleció, todo cambió”.

HIJOS TRABAJANDO

Doña “Meche”, expresó que con el tiempo, sus hijos empezaron a vender cócteles de elote, siendo ellos los primeros en trabajar el negocio. “Ellos empezaron y ya luego yo llegué a atender el negocio, pues mis hijos también han sido muy trabajadores y ahorita ellos me están ayudando”.

“Puedo decir que me siento afortunada porque mis hijos sean así, mi hijo me ayuda y aquí está al pendiente con los clientes”, comentó.

HUMILDAD Y ENTREGA

La señora Mercedes en ese momento y mientras la fila se hacía más larga de clientes que hasta bajaban del camión sólo para deleitarse con el sabor de los cócteles, comentó que nunca se ha sentido más grande que nadie. Indicó que no existe realmente un toque mágico en la preparación de sus cócteles, sino que solamente hay humildad, respeto y buen servicio en su trabajo.

“Yo todo esto lo he preparado igual durante todo este tiempo, pero pues quizás es el servicio que le damos al cliente lo que los tiene aquí”. “Pues siempre he procurado no creerme o sentirme más que alguien más, pues yo solo hago mi trabajo, un trabajo que me mantiene contenta conmigo misma y agradecida con todo el que viene”, expresó.

FAMA QUE TRASCIENDE FRONTERAS

Guadalupe Mireles, por ejemplo, comentó haber viajado desde el Valle Imperial a Mexicali solo para probar los cócteles de elote que han sido toda una tradición.

“Desde hace 5 años hemos estado viniendo aquí para probarlos, pues la verdad están muy buenos y vale la pena esperar la fila para comerlos, además que el carisma de la señora hace que uno los prefiera”, señaló.

RECOMENDACIÓN FAMILIAR

El joven Ángel García, de Tijuana, expresó que en su caso, fue uno de sus tíos quien le dijo que en la plaza Mandarín estaban los cócteles más sabrosos de Mexicali y llegó al lugar para comprobarlo.

“Allá en Tijuana también hay cócteles y muy buenos pero dijeron que estos eran los mejores, que porque hasta hacían fila de dos cuadras y no sé qué y yo de pues que le echan o qué”. “Entonces pues dijimos vamos para no quedarnos con la duda y pues aquí andamos para comprobar su fama”, explicó.

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