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Mexicali Semillero de artistas y leyendas de todas las tallas, la antigua Escuela Cuauhtémoc, hoy Casa de la Cultura, es historia viviente y sigue germinando

Casa de la Cultura: Historia edificada desde el Centro

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Por Saul D.Martinez

Casa de la Cultura: Historia edificada desde el Centro

Casa de la Cultura: Historia edificada desde el Centro

Pisos de madera delatan la entrada de cada visitante, anunciando con sus crujidos y rechinidos sus pasos mientras recorren uno de los edificios con más historias en Mexicali, y sí, enraizado en el Centro Histórico de la ciudad.

Sus paredes han visto actos políticos, sindicales y artísticos. Es difícil imaginar que en la década de los setentas, hubo propuestas de derrumbarlo por el estado de deterioro en el que se encontraba, luego de que las escuelas que albergó, se marcharon a nuevas instalaciones.



El edificio de la Escuela Cuauhtémoc, hoy Casa de la Cultura, es el edifico más antiguo de Mexicali, y desde principios de este siglo, recobró los bríos que hace un centenario lo vieron nacer.

De visita imprescindible para quienes concurren y sienten el Centro Histórico de la capital bajacaliforniana, el edificio sigue erigido, de alzado imponente y siempre atrayendo miradas y nuevos talentos a pulir.

ALMA DE ROBLE

La Casa de la Cultura irradia el estilo arquitectónico neoclásico “acaliforniado” de principios del siglo pasado. Aún conserva algo de sus pisos originales, y a pesar de las remodelaciones, ha sido fiel al estilo en el que fue concebido.



Su diseño sobrio, sólido y construido para durar, nació de la mente del arquitecto Eduardo Trujillo. La tendencia en aquellos años era de construir aulas espaciosas y bien iluminadas, con cuatro ventiladores de aspas de madera para mitigar el calor mexicalense. Incluso, la escuela llegó a contar con una alberca, de la que hoy no queda rastro.

De lo que no queda duda, es que el edificio se construyó para que perdurara, y por ello el registro histórico indica que se utilizaron los métodos y materiales más avanzados de la época, incluyendo incluso ingeniería para resistir los sismos.



Han pasado más de 100 años desde su apertura, ocurrida el 16 de septiembre de 1916, aunque hay registros de que todavía hasta 1921 se seguían construyendo algunos aspectos de este edificio, concebido para una escuela, que terminó convirtiéndose en semillero y en epicentro de la vida social, política y cultural de Mexicali.

CONCRETO, CORAZÓN Y MADERA

La Escuela Cuauhtémoc fue inaugurada sobre la Manzana F, de la avenida Madero, como Superior Mixta y fue la primera escuela formal en la ciudad, aunque su nombre original fue Escuela Modelo por un muy corto tiempo.

Por sugerencia del coronel Esteban Cantú al entonces presidente municipal, Francisco Bórquez, la escuela fue bautizada luego como Cuauhtémoc. No es difícil imaginar que poco se podía contradecir a un militar en aquellos años.



Con el tiempo, este edificio de dos plantas y de columnas toscanas vio nacer una escuela preparatoria, la Universidad Autónoma de Baja California, una escuela de enfermería y una escuela de formación pedagógica.

En apenas este pedazo de tierra de poco más de 5 mil metros cuadrados, edificados la mitad de ellos, es increíble asimilar cómo se concibieron las decisiones que marcaron el rumbo de la capital del estado.

VOCES

Con charla pausada y serena, pero firme y segura, Oscar Hernández Valenzuela suele aprovechar las oportunidades para destacar la historia del edificio que hoy alberga el Archivo Histórico de Mexicali, el cual dirige.

Cualquiera que haya hablado con él, sabe que tiene una memoria fotográfica y nada espontánea, pues parece que cualquier dato histórico requerido viene a la mente en una milésima de segundo.



No solo conoce la historia de la Escuela Cuauhtémoc, sino que ahora la está viviendo. Su pasión por la historia, y también su oficio, lo ha llevado a conocer infinidad de historias estampadas y entre líneas de los miles de documentos históricos que resguarda, y seguro ya estudió.

Algunos documentos como el testamento de Guillermo Andrade, el sonorense propietario de las primeras tierras en Mexicali, el informe de gobierno del primer presidente municipal, Francisco L. Montejano y cientos de periódicos oficiales se encuentran en este sitio.



Incluso el acta de matrimonio del “latin lover” Rodolfo Valentino y Natasha Rambova, quienes decidieron casarse en Mexicali. Si no saben quién es Rodolfo Valentino, pueden correr a preguntar a sus abuelas, quienes seguramente les responderán no sin antes suspirar un poco.


EL CENTRO EN EL CENTRO


Este edificio albergó actos sindicales, políticos, artísticos y educativos. Era tal el orgullo de los mexicalenses de aquellos años que el salón de actos, que es hoy el Teatro “Salvador Caldera”, era requerido en demasía para toda clase de eventos, algunos de trascendencia política.

En él se llevaron a cabo sesiones de cabildo, de diputados, bodas de la clase acomodada y un largo etcétera. Durante algunos años y para la incipiente sociedad que vivía en el primer cuadro de la ciudad, este edificio logró ser un epicentro de la vida mexicalense.



A sus aulas incluso se llegó a trasladar la Biblioteca Pública Estatal en 1941, y por un tiempo el Instituto de Ciencias y Artes Municipal, que luego sería Estatal, donde se enseñaban materias de comercio, artes plásticas e incluso de economía doméstica.

Por decreto del gobernador Braulio Maldonado, en 1957, nace y crece ahí lo que hoy conocemos como la Universidad Autónoma de Baja California, que absorbió la entonces preparatoria y la Escuela de Enfermería.

HISTORIA DE PIE

Luego de que los hijos se marchan del hogar, el nido se marchita. Cuando todas las escuelas e instituciones que vio nacer el edificio de la Escuela Cuauhtemoc, en 1970, el deterioro fue inminente.



Oscar Hernández asegura que hubo planes de demolerlo por el estado en el que se encontraba. Pero para que el fin de este edificio llegara aún faltaba mucho tiempo. La coordinación del gobierno municipal, estatal y federal, logró rescatarlo con una fuerte inversión.

El 15 de marzo del 74, se firma el convenio entre los tres gobiernos para formar la Casa de la Cultura, dedicada al rescate y defensa para los mexicanos de la frontera de lo mejor de las tradiciones culturales, así como de la enseñanza y promoción del arte.



En 1984 fue catalogado como inmueble de valor histórico por el Instituto Nacional de Antropología e Historia y en un vaivén de custodia entre el estado y el ayuntamiento por su manejo y administración, el edificio finalmente queda bajo resguardo del municipio de Mexicali desde 1997. Desde entonces, este edificio es cuidado como patrimonio de todos los mexicalenses.

La Casa de la Cultura es hoy en día el edificio más antiguo de Mexicali, más que el de Rectoría de la UABC, que se inauguró en 1922; o que el de la Colorado River Land Company, abierto en 1919; que el de la Escuela Leona Vicario, construido en 1923 o el de la delegación Progreso, que data de 1925.

Conocer la historia del edificio de la Escuela Cuauhtémoc hace a cualquier mexicalense preguntarse si en estos tiempos seguimos construyendo y edificando con ese mismo esplendor, con ese corazón, pensando en la posteridad.


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