Científicos buscan resucitar al dodo más de tres siglos después de su extinción, luego de completar el 95% del estudio de su genoma y avanzar en un plan para recrear sus características genéticas y devolverlo a Mauricio
La empresa Colossal Biosciences busca introducir características del ave extinta en células de la paloma de Nicobar, su pariente vivo más cercano, aunque todavía no hay una fecha para obtener un ejemplar.
Colossal Biosciences informó que completó el 95% del análisis del genoma del dodo y que identificó cambios genéticos relacionados con sus rasgos físicos.
Su objetivo es introducir características de esta ave extinta en células de la paloma de Nicobar, su pariente vivo más cercano, para desarrollar un animal con rasgos del dodo y, en el futuro, devolverlo a Mauricio, la isla del océano Índico donde desapareció por la actividad humana.
La empresa biotecnológica, con sede en Dallas, Estados Unidos, anunció sus avances este miércoles. Según explicó a Reuters su director ejecutivo y cofundador, Ben Lamm, todavía debe determinar qué modificaciones genéticas son necesarias, comprobar que puedan transmitirse a la siguiente generación y preparar un entorno adecuado para los animales.
¿Cómo planean recuperar al dodo?
Colossal Biosciences busca identificar las modificaciones genéticas que permitirían reproducir características del dodo en una especie viva.
Para avanzar, sus científicos utilizan una plataforma de inteligencia artificial que ayuda a identificar los cambios genéticos que podrían explicar la forma particular de su cráneo y su pico.
El siguiente paso contempla editar genéticamente células de la paloma de Nicobar, un ave originaria de algunas islas del sudeste asiático que destaca por sus plumas verdes y cobrizas. A diferencia del dodo, esta especie puede volar.
La empresa se encuentra en las etapas finales del análisis del genoma del dodo, que está completado en un 95%. También reportó un avance que, según sus estimaciones, permitiría reducir el tiempo necesario para comprobar si una modificación genética produce el rasgo esperado.
Sin embargo, Colossal no ha anunciado una fecha para el nacimiento de un ave con características del dodo. El proyecto todavía enfrenta obstáculos científicos antes de llegar a esa etapa.
¿Por qué se extinguió el dodo?
El dodo era un ave no voladora que habitaba en Mauricio, una isla del océano Índico. Medía aproximadamente un metro de altura y podía pesar hasta 23 kilogramos.
Como no había tenido contacto previo con los seres humanos, no mostraba temor ante quienes llegaron a la isla durante el siglo XVI. La caza y la introducción de especies invasoras, como las ratas y otros animales llevados por los humanos, contribuyeron a su desaparición.
El último ejemplar vivo fue avistado en 1662. Desde entonces, el dodo se convirtió en uno de los ejemplos más conocidos de una especie extinguida por la actividad humana.
Para Lamm, recuperar esta ave representaría un avance en los esfuerzos de desextinción. «El dodo es el símbolo más conocido de la extinción provocada por el ser humano», declaró a Reuters.
¿El dodo volverá a vivir en Mauricio?
La empresa plantea devolver a Mauricio a los animales que consiga desarrollar mediante su proyecto genético. Para ello, afirma que trabaja con científicos, organizaciones conservacionistas y el Gobierno de la isla en la preparación de posibles hábitats.
No obstante, la liberación de ejemplares dependerá de que existan condiciones ecológicas adecuadas. Entre las tareas previstas están la eliminación de depredadores invasores y la restauración del hábitat, medidas que también podrían beneficiar a otras especies nativas.
Lamm señaló que todavía no se han elegido los lugares donde podrían liberarse los animales. Antes deberán concluir los trabajos ambientales y las consultas con las comunidades locales.
La compañía reconoce que aún debe resolver cómo realizar las modificaciones genéticas necesarias en un ave y conseguir que se transmitan a las siguientes generaciones.
¿Qué otras especies busca recuperar Colossal Biosciences?
El dodo forma parte de una lista de seis especies que la empresa estadounidense busca recuperar mediante ingeniería genética. Además de esta ave, el proyecto incluye:
- Mamut lanudo: un mamífero prehistórico adaptado a ambientes fríos.
- Tilacino: también conocido como tigre de Tasmania.
- Antílope bluebuck: una especie extinta de antílope.
- Moa: un grupo de grandes aves no voladoras.
- Lobo gigante: un depredador extinto de la Edad de Hielo.
El año pasado, Colossal anunció que había desarrollado lobos con modificaciones genéticas basadas en el lobo gris, su pariente vivo más cercano, para incorporar características del lobo gigante.
La empresa presenta estos proyectos como parte de sus esfuerzos de desextinción, aunque el caso del dodo todavía se encuentra en una fase de investigación genética. El objetivo de devolverlo a Mauricio sigue dependiendo de superar los desafíos científicos y preparar un entorno seguro para su supervivencia.
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