Arqueólogos identifican en Rumanía la entrada principal de un campamento romano construido por la legión XIII Gemina y descubren que sus cimientos quedaron integrados en una puerta medieval, un vínculo que hasta ahora se conocía por relatos históricos
La plataforma de cimentación de una torre apareció a cuatro metros de profundidad en una ciudadela de Alba Iulia. El hallazgo permite reconstruir la distribución de una entrada romana del siglo II y confirmar su relación con una construcción medieval

Una estructura enterrada durante siglos permitió a un equipo de arqueólogos reconstruir parte de la entrada principal de un antiguo campamento militar romano en Rumanía. Los restos aparecieron en la ciudadela de Alba Carolina, en Alba Iulia, donde las excavaciones sacaron a la luz los cimientos de una torre que formaba parte del acceso oriental de la fortificación.
Según información de OkDiario, la plataforma de cimentación fue localizada a unos cuatro metros de profundidad, en el bastión Capistrano. El hallazgo aporta información sobre la distribución y las dimensiones de la porta praetoria, nombre que recibía la entrada principal de los campamentos romanos, y confirma la relación entre las construcciones de distintas épocas que se levantaron en el mismo lugar.
¿Qué encontraron los arqueólogos en la ciudadela de Alba Carolina?
Los especialistas identificaron la base de una de las torres que flanqueaban la entrada romana. Aunque no se recuperó la puerta completa, sus cimientos permiten determinar aspectos de su diseño y reconstruir cómo estaba organizada.
La investigación se realizó cuatro décadas después de que, en 1986, se identificara la puerta sur del mismo campamento, cuyos restos fueron restaurados y reconstruidos parcialmente. La nueva evidencia corresponde al lado oriental de la fortificación y forma parte de una campaña de excavación arqueológica sistemática.
La porta praetoria tenía una función importante dentro del recinto. Desde esa entrada, los soldados podían avanzar por la via praetoria, una de las vías principales del campamento que conducía al edificio de mando, conocido como principia.
De acuerdo con la reconstrucción presentada en la investigación, la entrada monumental contaba con dos torres rectangulares de gran tamaño y dos arcos de acceso separados por un muro. La estructura estaba hecha con grandes bloques de piedra caliza, colocados mediante la técnica romana conocida como opus quadratum, que consistía en labrar y ajustar bloques de piedra para formar muros resistentes.
¿Cuándo se construyó el campamento romano?
La fortificación perteneció a la legión XIII Gemina, una unidad del ejército romano que estuvo asentada en Apulum, el nombre antiguo de la actual Alba Iulia. El campamento se estableció después de la conquista romana de Dacia, en el año 106.
En su primera etapa, el recinto se construyó con tierra y una empalizada de madera. Cerca de medio siglo después, alrededor del año 138, la fortificación fue transformada mediante la construcción de estructuras de piedra, de acuerdo con la información histórica del Museo Nacional de la Unión de Alba Iulia.
El campamento ocupaba una superficie aproximada de 20.7 hectáreas, con dimensiones de 480 por 432 metros. Su perímetro tenía cuatro accesos distribuidos en los distintos lados del recinto, de acuerdo con la organización habitual de este tipo de instalaciones militares romanas.
Además de servir como punto de entrada y salida, las puertas conectaban el campamento con los caminos y asentamientos de los alrededores. En el interior, las vías organizaban el desplazamiento de los soldados y conducían a espacios de mando y administración.
La presencia romana en la región terminó cuando el ejército y la administración imperial abandonaron la provincia de Dacia, entre los años 271 y 275. Sin embargo, las estructuras construidas durante ese periodo no desaparecieron por completo: algunas fueron incorporadas a fortificaciones y edificios de épocas posteriores.
La puerta medieval conserva la huella de la construcción romana
Uno de los aspectos más relevantes del hallazgo es la relación entre la entrada romana y la puerta medieval de San Jorge. Las excavaciones permitieron confirmar que los cimientos de la estructura antigua quedaron integrados en la construcción posterior, levantada en el mismo sector de la ciudadela.
La coincidencia entre ambas edificaciones ya aparecía en relatos históricos. Según la arqueóloga Anca Timofan, coordinadora de la investigación, viajeros del siglo XVII dejaron referencias sobre el origen romano de la puerta medieval.
Entre esos testimonios se encuentra el del cronista Wolfgang Bethlen, quien describió dos accesos en la ciudadela y mencionó la puerta orientada hacia el este, conocida como puerta de San Jorge. También registró la presencia de una representación de Rómulo y Remo amamantados por una loba, que relacionó con un posible vestigio romano.
Hasta ahora, la continuidad entre las dos construcciones se conocía principalmente por esas referencias escritas. La identificación de la plataforma de cimentación aporta evidencia arqueológica que ayuda a comprobar cómo una parte de la infraestructura romana fue aprovechada en una etapa posterior.
El caso también muestra cómo los restos de distintas épocas pueden superponerse en un mismo espacio y conservar rastros de las transformaciones urbanas a lo largo de los siglos.
¿Quién coordina las excavaciones?
Los trabajos están a cargo del Museo Nacional de la Unión de Alba Iulia, con la participación de especialistas y estudiantes universitarios. Anca Timofan coordina la investigación arqueológica; Teodor Muntean realiza la documentación fotogramétrica, mientras que Cosmin Vesa se encarga de la topografía arqueológica.
El equipo continúa estudiando el área del bastión Capistrano para documentar las estructuras encontradas y precisar la configuración del acceso romano. Los resultados contribuyen a comprender mejor el diseño del campamento de la legión XIII Gemina y la manera en que sus construcciones influyeron en las fortificaciones levantadas posteriormente en Alba Iulia.
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