Un solo rayo mató a 323 renos en un instante en Noruega y al rayo no le hizo falta tocarlos, años después los cadáveres comenzaron a transformar el ecosistema
La descarga ocurrió el 26 de agosto de 2016 en Hardangervidda. La corriente que se propagó por el terreno ayuda a explicar por qué los animales de cuatro patas son especialmente vulnerables a este tipo de fenómeno.

El 26 de agosto de 2016, una tormenta eléctrica dejó una escena excepcional en Hardangervidda, Noruega: 323 renos salvajes aparecieron muertos o mortalmente heridos tras una descarga eléctrica.
Cinco de los animales todavía estaban vivos y tuvieron que ser sacrificados debido a la gravedad de sus lesiones.
El episodio ocurrió cerca del lago Vesle Saure, dentro de la enorme meseta de Hardangervidda, una de las principales zonas de renos salvajes en Europa.
Los registros meteorológicos permitieron identificar una descarga ocurrida alrededor de las 13:27 horas, a menos de 400 metros del sitio donde fue encontrada la manada.
La corriente máxima estimada fue de aproximadamente 63 mil amperios.
Pero el rayo no necesitó impactar directamente a cada uno de los animales.
La explicación está en lo que ocurre cuando una descarga toca el suelo.
La corriente se extendió por el terreno
Cuando un rayo alcanza la superficie, una parte de la corriente se dispersa desde el punto de impacto hacia los alrededores.
El voltaje es mayor cerca del lugar donde cayó el rayo y disminuye conforme aumenta la distancia.
Esto crea diferencias de potencial eléctrico entre distintos puntos del suelo.
Un animal puede tener las patas delanteras sobre una zona con determinado voltaje y las traseras sobre otra con un voltaje menor.
Esa diferencia puede hacer que la corriente atraviese su cuerpo.
El fenómeno se conoce como tensión de paso.
En términos sencillos:
- El rayo entra al suelo en un punto.
- La corriente se distribuye hacia los alrededores.
- El voltaje disminuye con la distancia.
- Dos patas separadas pueden quedar sobre voltajes diferentes.
- La corriente puede entrar por unas extremidades y salir por otras.
- En un cuadrúpedo, ese recorrido puede atravesar el pecho y afectar órganos vitales.
Los animales grandes son particularmente vulnerables porque la separación entre sus patas puede ser considerable.
En un ser humano de pie, los pies suelen encontrarse mucho más cerca entre sí.
Eso no elimina el riesgo, pero normalmente reduce la diferencia de voltaje entre ambos puntos de contacto.
¿Por qué murieron tantos renos al mismo tiempo?
Durante condiciones de mal tiempo, los renos pueden agruparse.
Eso significa que numerosos animales pueden ocupar simultáneamente una zona donde existe un fuerte gradiente eléctrico en el terreno.
En Hardangervidda, la concentración de la manada fue una de las circunstancias que permitió que una sola descarga produjera una mortalidad extraordinaria.
La investigación científica posterior precisó además que los 323 cuerpos no estaban todos dentro de un círculo exacto de 50 metros.
Los cadáveres estaban distribuidos aproximadamente en un área de 240 por 100 metros.
La mayor concentración sí se encontraba en una superficie mucho menor, cercana a 50 por 50 metros.
Entre los animales había machos, hembras y crías.
Reportes iniciales hablaron de alrededor de 70 crías, mientras que un conteo posterior detalló:
- 144 hembras
- 111 machos
- 68 crías
- 323 ejemplares en total
La descarga duró muy poco, pero sus efectos continuaron durante años
La historia no terminó con la tormenta.
Después del episodio, las autoridades retiraron las cabezas de los animales para realizar vigilancia sanitaria relacionada con enfermedades de los renos.
Sin embargo, gran parte de los cuerpos permaneció en el lugar.
Eso transformó el sitio en un enorme experimento natural.
Los investigadores comenzaron a estudiar qué sucede cuando cientos de cadáveres de grandes animales se descomponen en una misma zona de tundra.
El proyecto recibió el nombre de REINCAR, una referencia a reindeer carcasses, “cadáveres de reno” en inglés, y también un juego con la palabra “reencarnación”.
Los cadáveres comenzaron a transformar el ecosistema
Cuervos, cornejas, zorros, águilas, glotones, roedores y otros animales empezaron a visitar la zona.
Los carroñeros no solo consumían restos.
También transportaban semillas.
Los científicos detectaron semillas viables de camarina negra (Empetrum nigrum) en excrementos de aves encontrados cerca de los cadáveres.
El proceso funcionaba así:
- Los animales consumían frutos en otros puntos de la tundra.
- Después acudían al sitio donde estaban los renos muertos.
- Allí dejaban excrementos con semillas.
- Los cuerpos en descomposición enriquecían el suelo con nutrientes.
- La vegetación comenzaba posteriormente a recolonizar determinadas áreas.
Alrededor de algunos cadáveres desapareció temporalmente parte de la vegetación.
La descomposición dejó zonas de suelo desnudo y enriquecido con nutrientes.
Los investigadores las describen como islas de descomposición de cadáveres.
Años después comenzaron a aparecer nuevas plantas.
Un estudio encontró que la cantidad de cadáveres acumulados en determinados puntos era uno de los factores que mejor explicaba dónde surgían nuevas plántulas.
@1volt1amp ¿Cómo mata un rayo a 323 renos a la vez? Un solo rayo mató a 323 renos en el mismo instante, y no le hizo falta tocarlos. Pasó el 26 de agosto de 2016 en Hardangervidda (Noruega), la meseta de la mayor manada de renos salvajes de Europa. La Agencia Noruega de Medio Ambiente encontró 323 renos muertos, 70 de ellos crías, dentro de un radio de unos 50 m: con el temporal se habían apretado unos contra otros. El canal de un rayo mide unos pocos centímetros; lo que mata a tantos a la vez es la corriente del suelo. Al tocar tierra, decenas de miles de amperios se reparten por el terreno y el voltaje cae con la distancia, así que entre dos puntos del suelo separados un metro hay miles de voltios de diferencia: es la tensión de paso. Un animal de cuatro patas pone las delanteras en un sitio y las traseras en otro, y la corriente entra por unas, le cruza el pecho —el corazón— y sale por las otras. Con los pies juntos, una persona tiene una diferencia varias veces menor y la corriente no pasa por el corazón; aun así, la corriente del suelo es la que más víctimas de rayo causa. Los cadáveres se dejaron allí: cuervos, cornejas y zorros dejaron alrededor semillas de camarina negra, y el sitio se convirtió en un vivero (proyecto REINCAR). Los voltajes del vídeo salen de un modelo sencillo (suelo uniforme, V = ρI/2πr con ρ = 200 Ω·m e I = 30 kA): en el suelo real cambian con la humedad y la roca, pero el orden de magnitud y la forma se mantienen. #Shorts #Rayos #Noruega #Electricidad
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Lo que ocurrió en Hardangervidda
Las cifras permiten dimensionar el episodio:
- Fecha: 26 de agosto de 2016.
- Lugar: Hardangervidda, Noruega.
- Renos afectados: 323.
- Corriente máxima estimada de la descarga: 63 mil amperios.
- Área aproximada donde aparecieron los cuerpos: 240 por 100 metros.
- Zona de mayor concentración: alrededor de 50 por 50 metros.
- Mecanismo clave: corriente de tierra y tensión de paso.
La tragedia también dejó una lección sobre el comportamiento de los rayos.
Una persona o un animal no necesariamente tiene que recibir un impacto directo para resultar gravemente herido.
La corriente puede propagarse por el terreno alrededor del punto donde cae la descarga.
Por eso permanecer cerca de una tormenta eléctrica, especialmente en espacios abiertos, representa un riesgo incluso cuando el rayo no cae directamente sobre una persona.
De una descarga de segundos a cambios que duraron años
El rayo que cayó en Hardangervidda produjo una descarga de duración extremadamente breve.
Sus consecuencias, sin embargo, continuaron mucho después.
Primero murieron cientos de renos.
Después llegaron los carroñeros.
Más tarde aparecieron semillas, cambios en los nutrientes del suelo y nuevas plantas.
Así, el episodio que comenzó con una descarga eléctrica terminó convirtiéndose también en una oportunidad científica para observar cómo la muerte masiva de grandes animales puede transformar un ecosistema.
El rayo no necesitó tocar individualmente a los 323 renos.
Le bastó con alcanzar el terreno sobre el que estaban agrupados.
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